Daniel Díaz asume dirección de Ciencias del Comportamiento y Negocios
Negocios | Publicado el 18 de agosto de 2026

En un contexto marcado por el auge de la inteligencia artificial, el análisis de datos y la transformación de las organizaciones, comprender cómo las personas toman decisiones se ha convertido en una capacidad estratégica. Ese es precisamente el foco de Ciencias del Comportamiento y Negocios, la nueva carrera de la casa de estudios que es impartida por la Escuela de Negocios y la Escuela de Psicología UAI, y que recoge experiencias internacionales de instituciones como la London School of Economics and Political Science (LSE) y la Universidad de Pensilvania, donde las ciencias del comportamiento cuentan con programas especializados de larga trayectoria y centros de investigación.
Psicólogo de formación y profesor de la Escuela de Negocios desde 2021, Daniel Díaz ha desarrollado docencia en pregrado, postgrado y doctorado, además de colaborar durante años con la Escuela de Psicología. Ahora asume el desafío de liderar una carrera que reúne conocimientos provenientes de distintas disciplinas para abordar problemas complejos desde una mirada aplicada.
“Existe una necesidad creciente en organizaciones públicas y privadas de comprender por qué las personas hacen lo que hacen. Muchas veces contamos con enormes cantidades de información, pero eso no explica por qué tomamos ciertas decisiones o cómo generar cambios de comportamiento efectivos”, afirma.
Del dato al comportamiento humano
Según explica Díaz, hoy las organizaciones cuentan con una capacidad inédita para recopilar datos. Sin embargo, disponer de información no siempre es suficiente para comprender las decisiones de las personas. “La pregunta ya no es solo qué ocurre, sino por qué ocurre. Ahí es donde las ciencias del comportamiento aportan valor, porque permiten entender cómo las personas toman decisiones y cómo se pueden diseñar productos, servicios o políticas públicas que consideren esas características humanas”, explica.
A su juicio, esta mirada adquiere especial relevancia en una época en que la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías transforman aceleradamente el entorno. “La tecnología genera información, pero interpretar esa información y comprender el comportamiento humano sigue siendo fundamental”, aclara.
Respecto a la salida laboral, no solo está enfocada en empresas, sino que también en organismos públicos, fundaciones, hospitales o instituciones sociales. “El comportamiento humano está presente en todas partes y cualquier organización enfrenta desafíos relacionados con cómo las personas deciden, colaboran o cambian sus hábitos”, explica el director de la carrera.
Una mirada interdisciplinaria
Uno de los principales sellos de Ciencias del Comportamiento y Negocios será su carácter interdisciplinario, integrando conocimientos provenientes de la psicología, la economía, la gestión, las neurociencias y el análisis de datos.
Para Díaz, esa combinación responde a una realidad que las organizaciones enfrentan cada vez con más frecuencia. “Los grandes desafíos no se resuelven desde una sola disciplina. Hoy necesitamos profesionales capaces de dialogar con distintos especialistas y comprender problemas complejos desde múltiples perspectivas”, sostiene.
En ese sentido, destaca la relevancia que tiene el sello formativo de la universidad en Artes Liberales, al entregarles a los estudiantes una reflexión constante sobre las implicancias éticas del uso del conocimiento.
“La comprensión del comportamiento humano puede utilizarse de muchas maneras. Por eso es tan importante formar profesionales que tengan una mirada ética y que utilicen estas herramientas para generar beneficios en las personas, las comunidades y la sociedad”, afirma.
¿Para quién está pensada esta carrera?
Según el académico, Ciencias del Comportamiento y Negocios está dirigida a estudiantes curiosos por comprender cómo funcionan las personas y las organizaciones. “Es una carrera para quienes se preguntan por qué las personas toman ciertas decisiones, por qué algunos cambios son tan difíciles de implementar o cómo diseñar soluciones que generen impacto real”, explica.
También considera que atraerá a jóvenes interesados en la innovación, el emprendimiento, el liderazgo y el diseño de nuevos productos y servicios. “Al final, cualquier negocio, política pública o iniciativa social involucra comportamiento humano. Comprender cómo las personas actúan y toman decisiones será una habilidad cada vez más relevante en el mundo profesional”, concluye.