Martin Hartmann: “Antes de que los estudiantes confíen en ti, tú tienes que confiar en ellos”

Catedras | Publicado el 24 de octubre de 2025

Martin Hartmann: “Antes de que los estudiantes confíen en ti, tú tienes que confiar en ellos”

En el campus Peñalolén de la Universidad Adolfo Ibáñez se desarrolló un conversatorio entre Martin Hartmann, rector de la Universidad de Lucerna en Suiza, y Soledad Arellano, vicerrectora académica y de investigación de la UAI. La conversación, que tuvo lugar el viernes 17 de octubre, reunió a académicos y estudiantes en torno a los desafíos que enfrentan las universidades en un contexto marcado por profundos cambios sociales, culturales y tecnológicos que ponen a prueba la confianza en las instituciones.

Hartmann, filósofo alemán y profesor de Filosofía Práctica, ha dedicado buena parte de su trabajo académico al estudio de la confianza y su relación con las instituciones. Es autor de The Feeling of Inequality (Oxford University Press, 2024), libro en el que explora cómo la desigualdad socioeconómica afecta nuestra capacidad de relacionarnos en los planos emocional e intelectual. Desde 2011 es profesor titular de la Universidad de Lucerna, donde también fue decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales antes de asumir como rector en 2024. La Universidad de Lucerna es una institución pública establecida como universidad en el año 2000, pero con siglos de historia y reconocida por su formación en humanidades y ciencias sociales, y por su fuerte vínculo con la ciudad que la alberga.

Durante el diálogo, Hartmann reflexionó sobre por qué las universidades siguen siendo una de las instituciones más confiables y advirtió que esta confianza no debe darse por sentada: "Las universidades intentan mantenerse un poco alejadas de los asuntos políticos. No son completamente neutrales, pero tampoco están tan marcadas por intereses como las instituciones políticas o económicas. La gente sigue percibiendo a las universidades como espacios más neutrales y por encima de ciertos conflictos sociales", señaló. Asimismo, mencionó que tanto la pandemia como la crisis climática evidenciaron tensiones entre la ciencia y la política: muchas veces, explicó, son los propios políticos y autoridades las que optan por no seguir el conocimiento científico, porque este cuestiona formas establecidas de vida y exige cambios difíciles de asumir. Frente a ese escenario, subrayó que las universidades deben ser conscientes de su posición y cuidar activamente su legitimidad social. "No podemos sentarnos tranquilos a disfrutar de nuestra reputación. Tenemos que trabajar en ella", enfatizó.

Otro eje central de la conversación fue la autonomía universitaria. "Nuestra universidad es completamente autónoma y tenemos que defender esa autonomía", destacó Hartmann. Explicó que la Universidad de Lucerna es pública y depende en gran medida de fondos estatales, pero complementa su presupuesto con financiamiento privado. A su juicio, este equilibrio puede tener implicancias en la percepción de confianza hacia la institución: "Debemos ser muy cuidadosos con cómo manejamos y comunicamos esto".

En adelante, Hartmann también abordó la dimensión personal de la confianza en el aula. Sostuvo que la relación entre profesores y estudiantes no se puede legalizar ni poner en términos normativos y contó que él trata de comunicar y construir diálogo con sus alumnos. "Antes de que los estudiantes confíen en ti, tú tienes que confiar en ellos. Se trata de entender de dónde vienen, apoyarlos y enseñarles sin esperar que sigan ciegamente lo que se les dice", señaló. Añadió que enseñar implica guiar discusiones con responsabilidad, sin abusar del poder que representa el rol docente, y que la construcción de confianza es siempre personal, ligada a la trayectoria y el carácter de quien enseña.

En relación con los desafíos que plantea la inteligencia artificial en la educación superior, y a cómo ésta ha modificado la forma de evaluar y enseñar, Hartmann explicó que este nuevo escenario ha llevado a volver a métodos más tradicionales de evaluación, como los exámenes orales, y planteó la importancia de no perder de vista el valor que ofrecen los libros. "Yo soy una persona de libros, y me entristece un poco esto. Leer y trabajar con libros es una experiencia intelectual distinta". Además, fue claro en advertir: "Yo desconfiaría de la inteligencia artificial, pero no importa, porque está aquí. Al menos no debemos dejar que nos controle, debemos controlarla nosotros tanto como podamos".

Finalmente, y en relación con el rol de la educación liberal y el vínculo de las universidades con la sociedad, Hartmann destacó la importancia de mantener un diálogo abierto con las comunidades y de ‘estar en la ciudad’, integrados con distintos grupos, mencionando que a veces la ciencia está demasiado lejos de sus propios sujetos de estudio. "Si estudiamos, por ejemplo, feminismo o el rol de la mujer en la sociedad, es importante escuchar también a las mujeres, no solo a los académicos", advirtió. Además, agregó que como instituciones liberales "sabemos que somos expertos en ciertos temas, debemos ser capaces de transmitir a la sociedad que esta es nuestra misión, que tenemos evidencia sólida que respalda nuestro trabajo, demostrar que actuamos con buena fe y comunicarlo con claridad".

Previo al conversatorio, Hartmann participó en un coloquio con los académicos Ignacio Briones y Leonidas Montes – directores de las cátedras Alexis de Tocqueville y Adam Smith, respectivamente – junto a estudiantes y profesores UAI. El encuentro giró en torno a temas como desigualdad, empatía y las dinámicas sociales que configuran las relaciones humanas contemporáneas.

Conversatorio con Martin Hartmann

En el campus Peñalolén, el rector de la Universidad de Lucerna, reflexionó junto a la Vicerrectora Soledad Arellano.