El explosivo despertar de un agujero negro: nuevas pistas sobre sus primeros momentos de actividad
Artesliberales | Publicado el 16 de enero de 2026

La mayoría de las galaxias alberga un agujero negro gigante en su centro. En general, estos objetos permanecen “dormidos”, revelando su presencia solo a través de su influencia gravitacional. Sin embargo, en casos excepcionales, comienzan a consumir gas, se activan y emiten enormes cantidades de energía, transformándose en núcleos activos de galaxias.
Ese es el caso de “Ansky”, el apodo del agujero negro ubicado en la galaxia SDSS1335+0728, a unos 300 millones de años luz de la Tierra. En 2019, su núcleo comenzó a brillar intensamente, marcando el inicio de un proceso de activación que ha sido seguido por astrónomos de todo el mundo.
Un estudio publicado en noviembre de 2025 en la revista científica Astronomy & Astrophysics presenta nuevas observaciones de este fenómeno, basadas en datos del telescopio espacial NICER de la NASA. La investigación cuenta con la participación del académico del Departamento de Ciencias de la Facultad de Artes Liberales UAI, Jorge Cuadra, quien también es investigador del Núcleo Milenio TITANS, centro de investigación financiado por ANID, dedicado al estudio de los agujeros negros supermasivos, del que la UAI es una de las instituciones albergantes.
El estudio fue desarrollado por un amplio equipo internacional encabezado por Lorena Hernández-García (Núcleo Milenio TITANS), en el que, además de Cuadra, también participan las astrónomas chilenas Paula Sánchez-Sáez (Observatorio Europeo Austral), Patricia Arévalo (Universidad de Valparaíso y directora alterna del Núcleo Milenio TITANS) y Paulina Lira (Universidad de Chile e investigadora del Núcleo Milenio TITANS). Completan el equipo Joheen Chakraborty, Giovanni Miniutti, Riccardo Arcodia, Margherita Giustini, Erin Kara, Claudio Ricci, Dheeraj Pasham, Zaven Arzoumanian y Keith Gendreau, quienes trabajan en diversas instituciones de EE.UU. y Europa.
Las observaciones revelan la aparición de erupciones cuasi periódicas de rayos X, un fenómeno extremadamente raro que solo se ha detectado en una decena de galaxias. Estas erupciones comenzaron a observarse en 2024 y, un año después, mostraron un cambio significativo: el tiempo entre una y otra se duplicó.
La interpretación más probable es que el agujero negro esté formando un disco de gas a su alrededor y que una estrella cercana lo atraviese repetidamente. Con cada paso, la estrella se debilita y se fragmenta, haciendo que las erupciones hayan pasado de ocurrir dos veces por órbita a solo una
Estos resultados permiten estudiar, por primera vez con este nivel de detalle, cómo se activa un agujero negro supermasivo y cómo evoluciona el disco de material que lo alimenta, aportando nuevas pistas sobre el impacto que estos procesos tienen en sus galaxias anfitrionas.