¿Cómo está cambiando la inteligencia artificial el trabajo creativo?

Desde el lanzamiento de herramientas como ChatGPT, la inteligencia artificial generativa ha abierto un intenso debate sobre el futuro del trabajo creativo. ¿Puede una máquina crear? ¿Cómo cambia la relación entre las personas y su trabajo cuando la inteligencia artificial comienza a participar en procesos tradicionalmente asociados a la creatividad humana? Estas son algunas de las preguntas que busca responder el proyecto Fondecyt Regular 2026 "El trabajo creativo en la era de la inteligencia artificial generativa (IAG): una aproximación exploratoria a los imaginarios y prácticas en las industrias creativas en Chile", liderado por los académicos de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Arturo Arriagada (IR) y Matías Valderrama (Co-I).
La investigación se enfocará en comprender cómo trabajadores de las industrias de la música, los videojuegos, el sector audiovisual y los medios de comunicación están incorporando la inteligencia artificial generativa en sus procesos cotidianos de creación y producción. Más que evaluar si esta tecnología reemplazará ciertos empleos, el proyecto busca entender cómo transforma la cultura del trabajo creativo y qué nuevas tensiones surgen en torno a conceptos como la creatividad, la originalidad, la productividad y la autenticidad.
"Este proyecto es la continuidad de una agenda de investigación que hemos desarrollado durante los últimos años junto a los investigadores Matías Valderrama, Matías Cifuentes y Catalina Laborde, para entender cómo las plataformas digitales y los algoritmos están transformando las maneras de trabajar. Ahora nos interesa comprender cómo cambia la cultura del trabajo creativo con la incorporación de la inteligencia artificial", explica Arturo.
Uno de los principales aportes del proyecto será analizar estas transformaciones desde la experiencia cotidiana de quienes trabajan en las industrias creativas chilenas. En lugar de centrarse únicamente en los beneficios o riesgos tecnológicos, la investigación pondrá atención en cómo las personas incorporan estas herramientas en contextos concretos, marcados por condiciones laborales muchas veces precarias y por una creciente dependencia de plataformas digitales.
Para ello, Arturo y Matías combinarán entrevistas en profundidad con trabajadores creativos y actores relevantes del sector, observación participante y métodos digitales que permitirán analizar las controversias y debates que circulan en torno a la inteligencia artificial. El estudio abordará un sector por año, comenzando por la industria de la música y continuando posteriormente con los videojuegos, el audiovisual y los medios de comunicación.
Además de Santiago, la investigación incluirá casos de Valparaíso y Concepción, ciudades donde también se han consolidado ecosistemas creativos emergentes. El objetivo es comprender cómo las dinámicas locales influyen en la adopción de estas tecnologías, evitando asumir que la inteligencia artificial se integra de la misma manera en todos los contextos.
Uno de los desafíos teóricos del proyecto será replantear la manera en que se entienden las industrias creativas. Según plantea Arturo, la producción cultural ya no puede explicarse únicamente como la creación de bienes simbólicos, sino también como la generación de bienes digitales donde convergen prácticas artísticas, programación, plataformas e inteligencia artificial.
"Lo que más me entusiasma es volver a hacer trabajo de campo y entender cómo las personas le dan sentido a sus experiencias con estas tecnologías. Queremos aportar una mirada más diversa a la conversación pública sobre inteligencia artificial, que muchas veces se reduce al reemplazo del trabajo humano o al aumento de la productividad, dejando de lado las experiencias, las tensiones y el papel que siguen teniendo las personas en el desarrollo de estas tecnologías", comenta el investigador.
El proyecto también dialoga con una investigación internacional en la que Arturo participa junto a investigadores de la Universidad de Ámsterdam, dedicada a analizar cómo la inteligencia artificial se incorpora a las industrias creativas en Chile, Brasil, India, Japón y Nigeria. Esta colaboración permitirá situar los hallazgos del estudio chileno en un contexto comparado, considerando tanto las tendencias globales como las particularidades de cada país.
Asimismo, la iniciativa contempla la realización de un documental y el desarrollo de una plataforma web para difundir sus principales hallazgos, contribuyendo a ampliar el debate sobre el futuro del trabajo creativo y el impacto de la inteligencia artificial en la producción cultural.