Grupo: Bioingeniería | Informática | Data Science
Andrea Colins Rodríguez es ingeniera Civil en Biotecnología de la Universidad de Chile y magíster en Ciencias de la Ingeniería con mención en Ingeniería Química de la misma casa de estudios. En 2020 terminó su Ph.D. en Biotecnología en la Universidad de Mánchester (Reino Unido), oportunidad en la que estudió los principios computacionales de la codificación neuronal en el sistema de las vibrisas.
Previo a su llegada a la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), se desempeñó como profesora en la Universidad de Chile, donde dictó ramos de pregrado sobre aplicaciones de la biología en ingeniería, y de postgrado sobre fundamentos de la programación.
Su principal área de investigación es la neurociencia computacional, cuya disciplina usa herramientas matemáticas y computacionales para entender el funcionamiento del cerebro. Concretamente, se especializa en el control motor, que es el área que se dedica a entender cómo el cerebro genera y controla movimientos. Para poder lograr su objetivo, Andrea usa modelos matemáticos, herramientas de aprendizaje de máquinas e inteligencia artificial.
Actualmente, se encuentra trabajando en dos proyectos: el primero busca entender cómo la dinámica de poblaciones de neuronas en la corteza motora controla parámetros de movimiento de las extremidades superiores en primates no humanos; y el segundo trata de comprender cómo distintas poblaciones de neuronas pueden controlar la transición entre movimientos de locomoción en la babosa de mar Aplysia Californica.
En 2023 obtuvo un Fondecyt de Postdoctorado, oportunidad en la que pudo desarrollar su trabajo en cálculos corticales que subyacen a los movimientos discretos y rítmicos como investigadora responsable; y desde 2024 participa en un proyecto de investigación financiado por la Superintendencia de Seguridad Social sobre aplicación de inteligencia artificial para una evaluación biomecánica de la marcha a partir de videocámaras sincronizadas.
Su mayor motivación a la hora de investigar es entender los principios matemáticos que rigen los sistemas biológicos, en particular el cerebro. Para Andrea, revelar estos principios permite establecer relaciones cuantitativas entre los componentes del sistema, lo que permite predecir cómo se comportan, manipularlos o incluso repararlos cuando uno de ellos falla.
Como profesora, considera fundamental la democratización y al acceso al conocimiento, razón por la que está interesada en áreas como Open Science y Mujeres en STEM. Además, le apasiona trabajar con estudiantes y que le recuerda cómo es entender los problemas de estudio cuando son vistos por primera vez.
