UAI participa en encuentro regional sobre crecimiento económico y desarrollo sostenible
Universidad | Publicado el 27 de mayo de 2026
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“Valparaíso Región Sostenible” es el ciclo de encuentros impulsado por El Mercurio de Valparaíso, en conjunto con diversas empresas de la región, al que fue invitada la UAI. La instancia permitió reflexionar sobre los principales desafíos del crecimiento económico sostenible y analizar los escenarios y oportunidades tanto para la región como para el país, relevando la importancia de una mirada articulada entre el mundo público, privado y académico.
La discusión sobre cómo sostener el crecimiento sin agotar los recursos de un territorio dejó de ser un debate abstracto para la región de Valparaíso, donde la escasez hídrica, la presión sobre el suelo y la amenaza de los incendios condicionan cada decisión de inversión y obligan a repensar la relación entre desarrollo económico y sostenibilidad. Esa tensión reunió a autoridades, académicos y representantes del sector privado en el Valparaíso Sporting Club de Viña del Mar, en un conversatorio que contó con la participación del académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI, Eduardo Bitran, quien centró su intervención en las condiciones que permiten avanzar hacia un modelo de desarrollo más resiliente.
La jornada se abrió con la exposición principal del subsecretario de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Karlfranz Koehler, quien presentó un diagnóstico de la desaceleración del crecimiento y de las trabas regulatorias que retrasan la inversión, junto con los objetivos del Gobierno en materia de empleo y reactivación. La conversación que siguió, moderada por el director de La Estrella de Valparaíso, Luis Cabrera, reunió a Ricardo Labarca, gerente general de Las Salinas; Alejandro Keller, gerente de Tratamiento y Energía de EBI Chile; Bernardita Mancilla, directora de Producción Responsable y Economía Circular; Jorge Sanhueza, director de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Aguas Pacífico, y a Eduardo Bitran.
En su análisis, el académico, situó la confianza entre actores como el punto de partida de cualquier proceso de innovación, al sostener que sin capital social resulta difícil articular proyectos de escala y advertir que “para innovar no es un tema de un individuo, es una acción de múltiples individuos donde uno tiene que confiar en la acción del otro”. Desde esa premisa propuso ordenar el trabajo regional en torno a un esquema de cuádruple hélice que integre al sector privado, el Estado, la academia y la sociedad civil.
Sobre la seguridad hídrica, planteó que la región no volverá a los niveles de disponibilidad de décadas anteriores y que la respuesta pasa por infraestructura de uso compartido, capaz de servir a varios usuarios a la vez en lugar de soluciones aisladas por empresa, una lógica que lo llevó a valorar las opciones de desalación y reutilización de aguas, que alivian la presión sobre los acuíferos sobreexplotados y liberan recursos para la agricultura y el consumo humano.
En cuanto a los incendios, explicó que hoy es posible combinar observación satelital, inteligencia artificial y modelos de simulación para identificar las áreas de mayor vulnerabilidad y anticipar la respuesta, y vinculó ese trabajo con una planificación territorial todavía pendiente. “Tenemos que tomar esto en serio y avanzar en estos programas de ordenamiento territorial para que no volvamos a tener estas consecuencias”, señaló.
Respecto del rol de las universidades, planteó orientar su investigación y la formación de capital humano hacia los desafíos del territorio, más allá de la sola producción académica, y sostuvo que la integración de los permisos sectoriales y ambientales, sumada a una planificación territorial vinculante, puede entregar la certeza que hoy falta a la inversión, en una región que, según subrayó, cuenta con proyectos en ejecución y capacidades instaladas para abordar de manera articulada los desafíos de sostenibilidad.