Trabajo conjunto con la comunidad impulsa prevención y preparación ante emergencias en Viña del Mar
Universidad | Publicado el 25 de agosto de 2026

¿Qué hacer ante un incendio, un terremoto o una inundación? ¿Quiénes necesitan ayuda? ¿Cuáles son las rutas de evacuación y cómo organizarse como comunidad? Estas fueron algunas de las preguntas que marcaron el taller “Fortaleciendo comunidades a través de la prevención y el liderazgo”, realizado en el Campus Viña del Mar de la Universidad Adolfo Ibáñez.
La jornada reunió a dirigentes vecinales de distintos sectores de la comuna en una instancia práctica que combinó herramientas de gestión del riesgo de desastres con ejercicios de liderazgo preventivo. El objetivo: transformar la experiencia de las emergencias en aprendizajes concretos y fortalecer la preparación, la corresponsabilidad y la resiliencia de las comunidades. La actividad fue desarrollada conjuntamente por la Delegación Presidencial Regional de Valparaíso, Mutual de Seguridad CChC y el Centro Interdisciplinario de Liderazgo (CIL) UAI. En la apertura participaron el vicerrector del Campus Viña del Mar, Claudio Osorio; el delegado presidencial regional Valparaíso, Manuel Millones; y el gerente de Agencia Zonal de Mutual de Seguridad, Nicolás Muñoz.
Durante la apertura, el vicerrector UAI, Claudio Osorio, situó la iniciativa en el contexto del megaincendio que afectó a la comuna en 2024 y que evidenció la necesidad de fortalecer las capacidades de prevención y respuesta. “El último incendio afectó a la ciudad en dimensiones impensadas. Frente a esta preocupación, la Delegación Presidencial, Mutual de Seguridad y la Universidad quieren contribuir a la prevención de estos riesgos”, afirmó.
El vicerrector destacó que la UAI respondió al llamado de la Delegación Presidencial para aportar a la formación de dirigentes comunitarios en dos dimensiones fundamentales: seguridad y liderazgo, ambas necesarias para tomar decisiones y movilizar a las comunidades durante los primeros momentos de una emergencia.
A continuación, el delegado presidencial regional, Manuel Millones, destacó la importancia de convertir las experiencias vividas por las comunidades en capacidades concretas para enfrentar nuevas emergencias. “Las desgracias dejan lecciones. El objetivo es formar a las comunidades y entregarles conocimientos y herramientas para que, si vuelven a suceder situaciones similares a ese incendio, las personas estén preparadas para enfrentarlas”, señaló. La autoridad regional relevó especialmente el papel de los dirigentes vecinales, quienes conocen de primera mano sus territorios, su topografía, las redes de apoyo disponibles y las rutas que pueden resultar más adecuadas frente a distintos escenarios de emergencia. En este sentido, enfatizó la necesidad de que los aprendizajes adquiridos durante el taller tengan un efecto multiplicador y lleguen a juntas de vecinos, organizaciones comunitarias y otros espacios de los barrios.
De la experiencia a la preparación
El primer bloque estuvo a cargo de Cristian Ramírez, consultor de Gestión del Riesgo de Desastres de Mutual de Seguridad, quien invitó a los participantes a trabajar a partir de experiencias reales de comunidades afectadas por incendios forestales y otras emergencias.
Los asistentes conocieron y aplicaron los ocho pasos del plan “Familia Preparada”, identificando amenazas, capacidades y vulnerabilidades, además de redes de apoyo y acciones que pueden implementarse primero en el hogar y luego extenderse al entorno comunitario. En este contexto, Nicolás Muñoz, gerente de Agencia Zonal de Mutual de Seguridad, destacó que la preparación requiere conocer anticipadamente las características y necesidades de cada territorio. “Esto no se gana solamente con la teoría. Hay que practicar, identificar a quienes necesitan ayuda, ensayar evacuaciones y, cuando ocurra una emergencia, saber inmediatamente qué hacer y cómo hacerlo”, enfatizó.
Liderar en momentos de crisis
La segunda parte de la jornada estuvo a cargo de Juan Luis Díaz, profesor del Centro Interdisciplinario de Liderazgo UAI, quien condujo la actividad experiencial “Liderazgo preventivo: comunidades preparadas”. El ejercicio permitió abordar los desafíos que surgen en contextos de crisis y reflexionar sobre el tipo de liderazgo necesario para movilizar, coordinar y acompañar a una comunidad frente a escenarios de incertidumbre y emergencia.
Para Díaz, este tipo de instancias también permite fortalecer el vínculo entre la Universidad y las organizaciones de su entorno. “Acercar herramientas a vecinos que han debido reconstruir sus comunidades permite convertir el conocimiento universitario en valor social”, destacó, subrayando además que la experiencia de los territorios constituye un aprendizaje fundamental para comprender y gestionar las crisis. La mirada de los propios dirigentes también fue clave durante la jornada. Iris Mena Donoso, presidenta de la Junta de Vecinos El Olivar Segunda Etapa, valoró la posibilidad de complementar la experiencia acumulada por las comunidades con nuevas herramientas de prevención. Entre sus principales aprendizajes, destacó la necesidad de “planificarnos como grupo, como comunidad y como familia ante cualquier catástrofe”, ya sea un incendio, una inundación o un terremoto.
En el marco de un trabajo colaborativo con otras instituciones, esta iniciativa reafirma el compromiso de la Universidad Adolfo Ibáñez con las comunidades de Viña del Mar y con los desafíos que enfrenta la Región de Valparaíso, poniendo sus capacidades académicas y formativas al servicio del territorio. Una apuesta por transformar el conocimiento y la experiencia en comunidades mejor organizadas, preparadas y capaces de responder colectivamente frente a la emergencia.