Thomas Wachter: "La IA dejó de ser un asunto puramente técnico hace mucho tiempo"
Universidad | Publicado el 31 de julio de 2026

Thomas Wachter descubrió las redes neuronales artificiales en 2018, cuando cursaba segundo año de Ingeniería Civil Informática en la Universidad Adolfo Ibáñez. Hizo su tesis sobre el tema, en lo que él mismo describe como “la prehistoria de la IA”: antes de ChatGPT y de que la inteligencia artificial se instalara en la conversación pública. Sin embargo, incluso entonces, hubo algo que llamó más su atención que la tecnología misma: el impacto que esta tendría en la sociedad.
Esa inquietud lo llevó a cursar un Magíster en Inteligencia Artificial en Utrecht University, en los Países Bajos, un programa interdisciplinario impartido conjuntamente por las facultades de Filosofía, Psicología y Neurociencia, y Computación. Esa experiencia marcó la forma en que hoy enseña inteligencia artificial en la UAI.
Actualmente dicta dos cursos del Minor en Inteligencia Artificial. El primero, IA, Ética y Responsabilidad, está abierto a estudiantes de cualquier disciplina y busca comprender cómo la inteligencia artificial transforma la sociedad y cuáles son los desafíos éticos que plantea. El segundo, Unveiling Artificial Intelligence: Philosophical and Ethical Challenges, impartido en inglés, tiene un enfoque más filosófico y propone discutir, en formato de seminario, textos que van desde el artículo fundacional de Alan Turing, Computing Machinery and Intelligence (1950), hasta los debates más actuales sobre el desarrollo de la IA.
Para Thomas, la clave está en entender la inteligencia artificial como un "fenómeno sociotécnico". "No es solo una tecnología, ni tampoco un fenómeno puramente cultural o social. Tiene elementos tecnológicos y sociales que se codeterminan. Si alguien es muy experto en lo técnico, pero no entiende el impacto social de la tecnología, está parado en un pie y siempre va a tener una visión incompleta", explica.
Esa mirada responde, en parte, a una realidad que observa con frecuencia entre quienes llegan a sus cursos: mucho conocimiento sobre herramientas tecnológicas, pero poca reflexión sobre sus implicancias. También percibe cierta resignación frente al avance de la IA, como si solo quedara adaptarse.
Por eso, una de las primeras preguntas que plantea a sus estudiantes es cómo imaginan el mundo dentro de diez años. "Tengo todo un tema con la idea de la agencia. No me gusta esto de que simplemente hay que subirse a la ola. Creo que todavía tenemos capacidad para cambiar las cosas".
Uno de los ejemplos que más lo ha marcado surgió en un trabajo final de curso. Un grupo de estudiantes investigó los centros de datos ubicados en Quilicura y el consumo de agua asociado a su funcionamiento. La reflexión, destaca Thomas, nació de ellos mismos.
"Yo podría haber llegado al curso diciendo que esto no se condice con los beneficios. Pero fue una estudiante la que, después de investigar, decidió que ya no le iba a pedir a ChatGPT que le corrigiera los correos, porque el costo ambiental le parecía demasiado alto", afirma.
Para él, ese es precisamente el rol de la ética: "no te va a decir de antemano qué está bien o qué está mal. Lo que hace es mostrarte qué está ocurriendo, para que tú puedas hacerte cargo y tomar una decisión".
La misma lógica orienta su manera de evaluar. Los trabajos se desarrollan en dos etapas: primero, los estudiantes construyen el argumento, la estructura y las fuentes sin utilizar inteligencia artificial; solo después pueden recurrir a estas herramientas para mejorar el resultado. "No pueden llegar con la página en blanco”, explica.
Además, explica que ha optado por ser más flexible con los plazos, ya que ha observado que la presión y la falta de tiempo suelen favorecer un uso apresurado y poco reflexivo de la IA.
Al finalizar el semestre, asegura, el cambio es evidente: "Muchos llegan pensando que simplemente hay que adaptarse a la tecnología. Se van entendiendo que pueden participar en la discusión y que todavía existen muchas decisiones, grandes y pequeñas, que siguen estando en nuestras manos", concluye.
Conoce más sobre el Minor en Inteligencia Artificial de la UAI: https://www.uai.cl/artesliberales/programa-de-artes-liberales/cursos-disciplinares/minor-en-inteligencia-artificial