Soledad Cofré se incorpora al Hub de Inteligencia Artificial UAI
Universidad | Publicado el 4 de septiembre de 2026

El Hub de Inteligencia Artificial de la Universidad Adolfo Ibáñez continúa fortaleciendo su equipo con la incorporación de Soledad Cofré, quien asumió como AI Hub Manager & AI Factory Lead.
Proveniente del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), Cofré tendrá entre sus principales desafíos contribuir a instalar una capacidad institucional que permita conectar las iniciativas y conocimientos existentes en inteligencia artificial, articulando docencia, investigación, gestión, tecnología y gobernanza.
¿Qué aprendizajes de tu paso por CENIA quieres traer a la UAI?
De CENIA me gustaría traer una forma de trabajar orientada a casos de uso concretos: entender bien el problema, evaluar dónde la IA genera valor, probar rápido y medir antes de escalar. Lo distinto acá es que el desafío no es solo desarrollar proyectos, sino instalar una capacidad institucional: conectar docencia, investigación, gestión, tecnología y gobernanza, considerando que cada facultad tiene necesidades y niveles de adopción distintos.
¿Cuál es tu primera prioridad concreta en estos meses?
Tener una visión clara de qué capacidades e iniciativas de IA existen hoy en la Universidad y darles una estructura común. Antes de fin de año quiero tener definido un modelo de funcionamiento del AI Factory, con un pipeline claro para levantar, evaluar, priorizar y acompañar casos de uso.
¿Dónde ves el mayor desafío pendiente para la adopción de IA?
La tecnología hoy no es el principal desafío: la Universidad ya cuenta con infraestructura, conocimiento académico y acceso a herramientas. El desafío está en cómo esas capacidades se traducen en adopción real. No basta con entregar herramientas: hay que ayudar a los académicos a identificar dónde la IA les aporta valor, generar espacios seguros para experimentar y mostrar resultados concretos.
¿Cómo te imaginas el rol del Hub de aquí a un año?
Como un articulador. No se trata de que el Hub haga todo directamente ni se convierta en un cuello de botella, sino de conectar a quienes tienen problemas o ideas con las capacidades adecuadas para desarrollarlas. En un año me gustaría ver una cartera visible de iniciativas —algunas ya escalando— y más facultades y equipos participando como referentes.
¿Qué le dirías a un académico que aún tiene dudas sobre la IA en el aula?
Involucrarse no significa estar de acuerdo con todo ni incorporarla de inmediato en sus clases. Significa ser parte de la conversación. La pregunta no debería ser solo cómo uso IA en mi curso, sino qué cambia en lo que enseño, cómo lo evalúo y qué habilidades quiero desarrollar en mis estudiantes.