Jorge Cid: “ConectIA nos permitió dejar atrás la idea de que la IA es una amenaza”

Universidad | Publicado el 12 de diciembre de 2025

Jorge Cid: “ConectIA nos permitió dejar atrás la idea de que la IA es una amenaza”

En el marco del programa ConectIA: Habilidades para la Academia del Futuro, las comunidades de práctica avanzan hacia su fase final, la Feria de Casos de Uso que tendrá lugar en enero. 

En este proceso, el profesor Jorge Cid, doctor en Lengua y Literatura Romana (Université de Poitiers) y académico del Departamento de Literatura de la Facultad de Artes Liberales UAI, comparte su mirada sobre el rol insustituible de las humanidades y las posibilidades que abre la inteligencia artificial cuando se integra con criterio y reflexión. Su testimonio combina una defensa decidida de la experiencia estética y un optimismo estratégico respecto de la IA.

Cid enseña el core de literatura, un curso anual de lectura intensiva y conversación en torno a textos que van “desde Homero hasta Borges”, donde cerca del 65% de la evaluación depende de la participación oral. Allí ha visto de primera mano cómo la IA ha entrado en la vida estudiantil y cómo la docencia debe adaptarse sin ceder el corazón formativo de la experiencia. “La lectura es una relación íntima con un texto… tu imaginación se activa, viajas hacia otro lugar, y esa es una experiencia humana que no tiene parangón. No hay nada que la reemplace”, señala, subrayando que ninguna herramienta tecnológica puede sustituir ese encuentro.

Para él, la IA puede cumplir un papel complementario valioso: “La inteligencia artificial nos va a ayudar a facilitar todos los otros procesos que no necesitan nuestra presencia en plena conciencia, a diferencia de lo que demanda la literatura o la experiencia estética”. Desde esa perspectiva, las humanidades se vuelven aún más relevantes en el ecosistema educativo: “Lo que las humanidades proveen es justamente el desarrollo de todo aquello que la inteligencia artificial no tiene: pensamiento crítico, plasticidad intelectual, sensibilidad. Las humanidades son como un gimnasio donde se entrena todo eso".

En su trabajo cotidiano, Cid reconoce que la IA ya transformó varios procesos fundamentales de su labor académica. “La posibilidad de procesar una cantidad de papers muy superior es, ya solo eso, revolucionario”

Para Jorge, la llegada del programa ConectIA ayudó a cambiar el clima institucional: “Por un año o año y medio, la IA fue vista como una amenaza… los profesores sentían que tenían que volverse ‘profe PDI’, obsesionados con perseguir el delito, la copia, la falta". Recuerda que mientras en la prensa aparecían noticias sobre avances médicos y científicos gracias a la IA, en la sala predominaba una “atmósfera de oscurantismo”. Para él, el valor de ConectIA está en haber permitido “derribar esos tabúes” y pasar a un estado de apertura, exploración y conversación crítica. Hoy, afirma, el foco ya no está en la prohibición, sino en comprender qué herramienta sirve mejor a cada profesor.

Este cambio también repercute en los estudiantes. Cid ha incorporado la IA como un objeto de reflexión dentro de sus cursos: “Lo mínimo que les exijo es precisión conceptual: no me hablen de ‘la’ inteligencia artificial, hablen de ‘las’ inteligencias, y precisen a cuál se están refiriendo y en qué modo". 

Desde esa convicción, Jorge Cid ve en ConectIA una oportunidad para fortalecer el proyecto humanista de la UAI en un contexto de transformación acelerada. La IA, afirma, no debe verse como una amenaza a las humanidades, sino como una invitación a redescubrir su potencia formativa: aquello que ninguna herramienta automatizada puede replicar.