Gran hito de cierre de ConectIA en campus Viña visibiliza proyectos académicos que integran IA
Universidad | Publicado el 12 de enero de 2026

Pósteres, conversaciones interdisciplinares y demostraciones de herramientas creadas por docentes marcaron la Feria de Proyectos ConectIA, realizada en el Campus Viña del Mar de la Universidad Adolfo Ibáñez. La instancia reunió a académicas y académicos de distintas Facultades y Escuelas que participaron en las Comunidades de Práctica del programa ConectIA: Habilidades para la academia del futuro, iniciativa institucional desarrollada junto al Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), orientada a integrar la inteligencia artificial generativa en la docencia, la investigación y la gestión académica.
Desde una mirada estratégica, el rector Francisco Covarrubias destacó el sentido institucional del trabajo desarrollado y la necesidad de abordar estos cambios desde una reflexión colectiva. “Nuestra gran ambición como universidad es estar en la primera línea de esas preguntas”, señaló, subrayando que el desafío no es solo incorporar nuevas herramientas, sino revisar de manera permanente cómo se enseña, qué se enseña y cómo se forman los estudiantes en un contexto de transformación acelerada.
Evaluación y proyección de los proyectos
Durante la jornada se presentaron casos de uso aplicados, desarrollados a partir de desafíos reales del quehacer académico, con foco en soluciones concretas, replicables y con impacto. En ese contexto, se reconoció el trabajo de cinco comunidades de práctica ganadoras, en categorías con y sin involucramiento estudiantil, cuyas iniciativas avanzan ahora a una etapa de fortalecimiento y proyección institucional.
La evaluación de los proyectos estuvo a cargo de un jurado interdisciplinario, integrado por Claudio Osorio, vicerrector del Campus Viña del Mar UAI; Paola Cañón, directora de Investigación Institucional y Doctorados UAI; Rodrigo Durán, gerente de CENIA; y Carlos Riquelme, subdirector del Centro de Aprendizaje UAI, en representación de la Dirección de Docencia. El comité consideró criterios como pertinencia académica, impacto, escalabilidad y uso responsable de inteligencia artificial generativa.
En este proceso, el vicerrector del Campus Viña del Mar, Claudio Osorio, subrayó la importancia de avanzar desde el discurso a la implementación concreta. “Más allá de un relato, lo que vemos aquí son proyectos realizados por nuestra propia comunidad universitaria”, afirmó, destacando el trabajo colaborativo y la planificación institucional que ha permitido consolidar estas experiencias.
La feria incluyó además una clase magistral del gerente de CENIA, Rodrigo Durán, titulada “La revolución de la IA y su impacto en la educación y el trabajo”, en la que abordó tendencias de adopción tecnológica, productividad, formación de talento y los desafíos que enfrentan las instituciones de educación superior frente a la expansión de la inteligencia artificial generativa.
Comunidades de práctica ganadoras
Uno de los proyectos destacados fue el desarrollado por la comunidad 11, liderada por la académica de la Facultad de Derecho Verónica Wagner, que presentó una plataforma integrada de herramientas de inteligencia artificial orientada a apoyar procesos académicos desde una lógica colaborativa. “Es un ecosistema que pretende dar solución a los diversos problemas que se presentan en educación, docencia o gestión académica”, señaló, agregando que la propuesta busca “dar agilidad a procesos que nos llevan mucho tiempo, a través de repositorios, cronos y experiencias que permitan una solución más eficiente”.
En el ámbito de la formación en ciencias, el académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Pablo González, de la comunidad 3, dio a conocer un sistema de autoevaluaciones formativas apoyado en inteligencia artificial, diseñado para orientar el estudio de los estudiantes y entregar retroalimentación inmediata. “Los estudiantes completan la autoevaluación y la aplicación entrega un feedback inmediato”, explicó, destacando que la herramienta permite a los docentes ajustar sus clases y a los estudiantes organizar mejor su estudio, reduciendo la ansiedad asociada a las evaluaciones.
Otro de los equipos ganadores correspondió a la comunidad 4, Docencia personalizada y evaluación inteligente, representada por el académico de la Escuela de Negocios Diego Avanzini, quien presentó el caso de uso Corrector de trabajo grupal. La iniciativa busca fortalecer la coherencia, equidad y calidad del feedback entregado a los estudiantes, utilizando rúbricas como criterio central y manteniendo al docente en el centro del proceso de evaluación.
La reflexión sobre el uso ético de la inteligencia artificial estuvo presente en el trabajo de la comunidad 5, liderada por el académico de la Escuela de Negocios Marcial González, quien abordó los desafíos asociados a la eficiencia y el pensamiento crítico en el aprendizaje. “Hoy es clave entender cómo el alumno está tomando los caminos de la eficiencia, muchas veces dejando de lado el pensamiento crítico”, afirmó, detallando que su proyecto articula una guía práctica de uso ético, un sistema de orientación tipo semáforo y un software que funcione como “un tutor más socrático”.
En la línea de la toma de decisiones pedagógicas basadas en datos, la directora del Programa de Inglés UAI Flor Toledo, de la comunidad 10, presentó el proyecto Escuchar para mejorar, orientado a transformar información institucional en insumos para la mejora continua del aprendizaje. “Este proyecto es una iniciativa para transformar datos en decisiones pedagógicas”, explicó, destacando el uso de herramientas institucionales para avanzar en acciones oportunas y con mayor sentido pedagógico.
Finalmente, el sexto equipo ganador fue el de la comunidad 6, liderada por la académica del área de Inglés Catalina Castro, cuyo proyecto Boost Your Presentation se orienta a apoyar el proceso de elaboración de presentaciones académicas mediante inteligencia artificial. La iniciativa propone el uso de una guía de apoyo para fortalecer el inglés, acompañando a los usuarios en la preparación y mejora de sus presentaciones.
"ConectIA se desplegó a través de más de 50 horas de formación y talleres prácticos. Más de 300 académicos y académicas participaron en procesos de nivelación, y más de 160 se involucraron activamente como protagonistas de 11 comunidades prácticas", detalló Eduardo Ayllón, AI Hub Manager UAI Collaboration Hub.
Entre los beneficios asociados al reconocimiento se contempla la producción de cápsulas audiovisuales para cada proyecto ganador, que serán difundidas a través de los canales institucionales de la universidad; la publicación de los cinco casos seleccionados en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026, con difusión en más de 19 países de la región; y un proceso de mentoría especializada con apoyo de UAI Factory y CENIA, orientado a acompañar la sistematización, escalabilidad e impacto de las iniciativas.