Fronteras, cuerpos y arte
Universidad | Publicado el 25 de marzo de 2025

El pasado 17 de marzo, la destacada geógrafa francesa Anne-Laure Amilhat Szary, quien fue invitada a modo de Cooperación Internacional al proyecto de investigación (Fondecyt Regular 1220637) de nuestra investigadora UAI Tatiana Calderón Le Joliff, del Dpto. Literatura de la Facultad De Artes Liberales UAI, nos visitó en la sede Presidente Errázuriz, para dar su charla magistral “Embodied Borders: fronteras, cuerpos y arte contemporáneo”, actividad organizada por Facultad de Artes Liberales UAI.
La investigadora Amilhat Szary (Université de Grenoble Alpes) indaga acerca de la gobernanza territorial y las fronteras, centrándose en las dimensiones políticas, sociales y culturales de las mismas, especialmente en América Latina. Ha sido miembro honorario del Instituto Universitario de Francia (2010-2015) y directora del laboratorio PACTE en Grenoble (2016-2022). Además, de investigadora invitada en la Universidad de Victoria y es reconocida por su trabajo innovador en el estudio de fronteras y su enfoque interdisciplinario que combina ciencia y arte.
“El problema de las fronteras es algo que me preocupa hace ya varias décadas. Desde la geografía fui desarrollando mi investigación científica en torno a las fronteras y todo lo que allí ocurre y converge. Y, de hecho, mi interés surge en los años 90 en Chile cuando yo estaba cumpliendo con mi doctorado, en el norte. Yo trabajaba en el tema de las fronteras económicas pero lo que yo veía -en el terreno y en la realidad- era totalmente diferente a lo que decían los libros y tampoco tenía nada que ver con la percepción que se tenía desde Santiago acerca de cómo eran esas fronteras en el norte”, señala Anne-Laure.
Su interés está centrado en la frontera como un espacio que no corresponde a lo que está delimitado en los atlas y mapas del mundo, porque la teoría dice que la frontera es una línea que divide dos espacios soberanos con límites fijos, “pero lo que realmente existe son personas pasando, hablando a veces, sin que haya relaciones diplomáticas entre las naciones en juego”, explica Amilhat Szary.
Arte – cuerpos – frontera
Para explicar cómo llegó a vincular arte con fronteras, Anne-Laure cuenta que esto se dio por su interés en conocer lo que ella llama la “hiper-frontera” entre México y Estados Unidos, que es una de las más grandes pero paradójicas. Cruzada millones de veces al año, legal e ilegalmente, con un altísimo despliegue en seguridad, en medio del spanglish y en torno a lo cual se crea todo un mundo. Y cuenta que, “era justamente ahí donde se encontraba el “Border Art Workshop”, creado por chicanos que vivían en la región de Tijuana y que en el ´84 se constituyeron como colectivo artístico para hacerle frente a las injusticias que se generaban en ese espacio, desde la creatividad”.
Este espacio real de frontera sin límites claros, repleto de mezclas y de trasvasijes de una cultura a otra, es lo que la investigadora acuñó como “Frontera-Móvil”, aludiendo a la frase de la comunidad chicana; la frontera nos cruzó. “La frontera se mueve tanto, que incluso atraviesa los cuerpos, pero no todos son iguales frente a la frontera. Para algunos existe el maltrato, el hambre, las heridas, incluso la muerte… para otros y otras no. Los cuerpos hacen una performance de lo que es la frontera y eso yo lo explico a través de la conexión con el arte contemporáneo, utilizando archivos de grabaciones, instalaciones, fotos, grabados, música”.
Respecto a por qué no sabemos más acerca de este fenómeno de más de 40 años la investigadora señala que es debido a que, “los medios de comunicación son la vía de comunicación del poder por lo cual la idea de frontera se relata conforme a la política. Por otro lado, los medios son cada vez menos, prácticamente no existen los que son independientes, pero además de eso, no hay tiempo suficiente para investigar y hacer, por ejemplo, reportajes en profundidad. Por lo tanto, hay una tendencia a hacer una representación sin pasado y sin contexto de lo que es la frontera y lo que allí pasa”.
Esto contribuye a hacer creer que la frontera siempre ha sido igual y eso no es así y agrega, “nos olvidamos de cómo eran las fronteras 30 años atrás, por ejemplo, cuando llegué a Chile y se estaba hablando de democracia, del Mercosur, de más apertura económica, pero eso iba acompañado del cierre de fronteras en el terreno, con más controles a las personas, más regulaciones fitosanitarias. En Europa, en los 90, la frontera ideal era la abierta perteneciente al mundo capitalista, y la frontera “mala” era la de la cortina de hierro, el otro lado del muro de Berlín, la frontera comunista cerrada. Hoy los buenos son los que cierran la frontera porque quieren mantener el orden y el control, no el desbande. Esto es bueno revisarlo y recordarlo. Somos los investigadores los que lo documentamos”.
Para Amilhat Szary los artistas contemporáneos tienen el poder de ofrecer visiones alternativas a través de su creatividad. La frontera siempre ha sido y será un espacio de lenguaje, pero también de malentendido, que nos obliga a preguntarnos si nos hemos expresado o dado a conocer bien a un otro. “La frontera te obliga a ver y a hablar con otros, a decir quién eres y en eso uno se da cuenta de que el otro tiene mucho en común y que no hay realmente tantas diferencias”.