En campus Viña se realizó conversatorio sobre las problemáticas que aborda la serie Adolescencia

Universidad | Publicado el 22 de abril de 2025

En campus Viña se realizó conversatorio sobre las problemáticas que aborda la serie Adolescencia

¿Por qué la serie Adolescencia remeció las conversaciones cotidianas? Esa fue la pregunta que dio inicio a la charla interdisciplinaria realizada en el campus Viña del Mar de la Universidad Adolfo Ibáñez, donde tres académicos de distintas áreas reflexionaron sobre los dilemas que plantea la exitosa producción británica. El encuentro abordó temas como la justicia penal juvenil, la salud mental, el rol de los adultos y el impacto de las redes sociales en la construcción de la identidad. 

Moderada por el vicerrector del campus, Claudio Osorio, la conversación contó con la participación de Juan Pablo Cox, Doctor en Derecho Penal y académico de la Facultad de Derecho; Valentina Vallejo, Doctora en Psicología y profesora de la Escuela de Psicología; y Luis Enrique Santana, Doctor en Comunicación y docente de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo.

Desde el Derecho, Juan Pablo Cox contextualizó el marco legal de la justicia penal juvenil y analizó cómo distintos países, entre ellos Reino Unido, definen la edad de responsabilidad penal. El académico planteó que las respuestas institucionales muchas veces se construyen bajo presión social y desde una lógica punitiva, sin abordar las causas estructurales que rodean los actos delictivos en la adolescencia. 

“La pena entonces opera significativamente como una incapacitación”, afirmó, agregando que estas medidas suelen profundizar la exclusión en lugar de promover la reintegración. “Se presupone que es cada vez menos probable que esa persona, luego de cumplir la pena, mantenga un comportamiento adecuado a la norma o a la expectativa de los demás”, sostuvo.

La dimensión emocional y relacional de la adolescencia fue otro de los ejes abordados durante la jornada. Valentina Vallejo advirtió que no se trata solo de juzgar un acto impulsivo, sino de revisar las condiciones que lo hicieron posible. “Cuando un adolescente comete un asesinato o un delito grave, hay que preguntarse qué condiciones sociales, familiares o institucionales lo rodeaban y por qué no pudo autorregularse”, explicó. 

También destacó cómo la ausencia de vínculos protectores y experiencias de trauma afectan el desarrollo emocional, señalando que “cuando no hay figuras cuidadoras y hay heridas, las emociones se desbordan. No alcanzan las palabras para expresarlas, y muchas veces se manifiestan solo a través del cuerpo”.

En cuanto al rol de los medios digitales, se destacó cómo estos influyen en la percepción pública de los adolescentes y los hechos que los involucran. Luis Enrique Santana planteó que “las personas tienden a creer que las fake news refuerzan y alinean sus sesgos”, subrayando cómo los algoritmos y la lógica de las plataformas digitales intensifican la polarización y dificultan la comprensión.

La charla permitió entrecruzar distintas disciplinas para pensar la adolescencia como una etapa compleja y socialmente situada, en la que convergen factores psicológicos, legales, culturales y tecnológicos. Los panelistas coincidieron en la necesidad de crear espacios de escucha, contención y formación crítica, que reconozcan a los jóvenes como sujetos en proceso y no simplemente como un “problema” a controlar.