De los promedios nacionales a la evidencia local: ¿Dónde están las oportunidades en la región?

Universidad | Publicado el 21 de octubre de 2026

De los promedios nacionales a la evidencia local: ¿Dónde están las oportunidades en la región?

La Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Valparaíso organizaron un encuentro para analizar el escenario económico de la Región de Valparaíso, las particularidades de su estructura productiva y las oportunidades para impulsar su desarrollo.

La exposición estuvo a cargo de Alejandro Montecinos, académico y decano adjunto de la Escuela de Negocios UAI, quien presentó evidencia económica para comprender las dinámicas productivas de la región y las interrelaciones entre sus distintos sectores. Asimismo, destacó la importancia de reconocer las diversas identidades económicas regionales para identificar oportunidades de negocio y abordar los desafíos propios de cada territorio.

El encuentro permitió compartir con tomadores de decisiones de la región una perspectiva diferenciada de los promedios nacionales, a partir del trabajo del Observatorio Regional de la Universidad Adolfo Ibáñez. El reciente estudio presentado, desarrollado en esta oportunidad por la Escuela de Negocios UAI y liderado por los profesores Alejandro Montecinos y Michael Pedersen, busca aportar evidencia territorial para comprender las particularidades de cada economía regional y contribuir a una mejor toma de decisiones.

“Una mirada regional y sectorial. Cuando la Región Metropolitana pesa casi la mitad del PIB, el promedio nacional describe en la práctica a Santiago. Acá, mediante una mirada sistemática, reconocemos a las 16 regiones de Chile por separado para comprender cómo funciona cada región y cómo se distribuye la riqueza”, afirmó Montecinos.

 

La importancia de las identidades económicas regionales

El encuentro, titulado “El impacto de la inversión en construcción en la Región de Valparaíso: conexión entre sectores productivos”, reunió a representantes de diversos sectores productivos en el Campus Viña del Mar de la UAI, generando un espacio de análisis y reflexión sobre los factores que inciden en el desarrollo económico regional.

En este contexto, la exposición presentó la mirada del Observatorio Regional de la Universidad Adolfo Ibáñez, cuyo trabajo busca aportar evidencia para comprender las dinámicas económicas de los territorios. Con especial foco en la Región de Valparaíso, el análisis puso énfasis en las particularidades de las estructuras productivas de cada región y en cómo estas configuran sus respectivas identidades económicas, un factor clave para identificar oportunidades de negocio y abordar los desafíos del desarrollo regional.

“Estas condiciones hacen que sea esperable que diversas medidas generen distintos resultados económicos. Por ejemplo, en la región de Valparaíso, de cada 100 pesos de actividad que arrastra, 95 se quedan en la región. Sin embargo, es la que menos inversión recibe en relación con su tamaño”, explicó Alejandro Montecinos.

 

De los promedios nacionales a la evidencia regional

Durante la exposición, se destacó la importancia de distinguir entre reactivación, crecimiento y desarrollo económico, considerando la evidencia territorial como un elemento clave para orientar la toma de decisiones.

Para el caso de la Región de Valparaíso, Montecinos planteó tres propuestas concretas: dirigir la inversión hacia los sectores donde su impacto permanece en la región, seleccionar los sectores productivos según los objetivos que se busca alcanzar y prepararse para el repunte de la inversión proyectado por el Banco Central para 2027-2028.

En materia de inversión, el académico señaló que la región presenta una alta capacidad para retener la actividad económica que genera, pero recibe una inversión proporcionalmente baja. “La región retiene, pero recibe poco. Valparaíso es primera de 16 regiones en retención del arrastre económico (95 %) y última en intensidad inversora. Si recibiera inversión extranjera en proporción a su tamaño, tendría cerca de US$ 9 mil millones más”, afirmó.

En cuanto al mercado laboral, explicó que el aumento del desempleo responde al crecimiento de la fuerza de trabajo a un ritmo superior al de la creación de empleo, y no necesariamente a una destrucción de puestos de trabajo. “Valparaíso fue la región que más empleo creó en el último año (cerca de 16 mil puestos), mientras el país perdió 81 mil. El desempleo está en 10,2 % porque la fuerza de trabajo crece casi el doble de rápido que el empleo”, precisó.

Frente a este escenario, el diagnóstico también evidenció la necesidad de fortalecer la articulación entre los sectores productivos de la región. Al respecto, Montecinos advirtió que “la conexión no se va a producir sola”, subrayando la importancia de impulsar proyectos concretos que integren a proveedores locales, permitan medir resultados y articulen a los distintos actores del ecosistema productivo.

A partir de esta reflexión, el académico invitó a los asistentes a preguntarse: ¿qué acciones deben impulsar los distintos sectores productivos? ¿Cuál es el primer paso para generar conexiones concretas entre ellos y avanzar más allá del discurso?