Psicología UAI participa en encuentro internacional sobre trauma temprano y salud mental
Psicologia | Publicado el 28 de octubre de 2026
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Comprender cómo las experiencias traumáticas tempranas influyen en el desarrollo psicológico, la construcción de la identidad y la salud mental a lo largo de la vida, así como avanzar hacia intervenciones clínicas más integrales y basadas en evidencia, fueron algunos de los principales desafíos abordados en la IX Jornada Internacional de Trauma Psíquico: “Tejiendo Resiliencias: trauma temprano, identidad y desarrollo a lo largo del ciclo vital”, realizada los días 16 y 17 de octubre en el campus Peñalolén de la Universidad Adolfo Ibáñez.
El encuentro, organizado por la Asociación Chilena de Estrés Traumático (ACET), reunió a investigadores, profesionales de la salud mental y especialistas de distintas disciplinas para compartir avances científicos, experiencias clínicas y estrategias de intervención orientadas a la prevención y el tratamiento del trauma psicológico.
La actividad contó con la participación de Varinia Leiva, Ruth Weinstein e Isidora Paiva, académicas de la Escuela de Psicología UAI, quienes destacaron la necesidad de ampliar la comprensión del trauma, incorporando las dimensiones individuales, familiares y sociales que intervienen tanto en sus consecuencias como en los procesos de recuperación.

Trauma temprano: comprender sus efectos y atender el sufrimiento presente
Uno de los principales temas abordados durante la jornada fue el impacto de las experiencias adversas en la infancia y la importancia de comprender sus consecuencias desde una perspectiva que considere las distintas etapas del desarrollo, los vínculos afectivos y las condiciones sociales en que viven niños, niñas y adolescentes. Para Varinia Leiva, académica de la Escuela de Psicología UAI, uno de los desafíos centrales es superar las perspectivas adultocéntricas e incorporar las experiencias de niños y niñas tanto en la investigación como en la atención psicológica, pues abordar el trauma temprano no implica únicamente prevenir sus consecuencias futuras, sino también reconocer el sufrimiento que experimentan quienes enfrentan situaciones de violencia o desprotección durante la infancia. “Cuando hablamos de trauma temprano, solemos destacar sus consecuencias a lo largo de la vida. Sin embargo, es fundamental reconocer que una niña o un niño que vive violencia o carece de condiciones básicas de cuidado está sufriendo en el presente. Su bienestar hoy merece tanta atención como su desarrollo futuro”, señala. La académica plantea, además, la necesidad de fortalecer la detección oportuna de las distintas formas de violencia y articular respuestas que permitan restablecer condiciones de protección, acompañar los procesos de recuperación y prevenir nuevas situaciones de victimización.
Hacia una comprensión interdisciplinaria del trauma
La integración de conocimientos provenientes de distintas disciplinas fue otro de los ejes del encuentro. Los avances en psicoterapia y neurobiología, junto con el desarrollo de enfoques interdisciplinarios, están ampliando las posibilidades de comprender el trauma psicológico y sus efectos en diferentes ámbitos de la vida.
En este contexto, Ruth Weinstein Aranda, académica de la Escuela de Psicología UAI, destacó la importancia de integrar perspectivas que trasciendan la dimensión individual del trauma, considerando también sus implicancias familiares, sociales y comunitarias. “Esto es muy relevante pues cuando hablamos de trauma interviene no solo lo psicológico y corporal de una persona, también barca lo familiar, social y Comunitario”, explica apuntando a la importancia del trabajo colaborativo entre profesionales de la psicología, psiquiatría, educación, terapia ocupacional y trabajo social, cuyas distintas aproximaciones contribuyen a una comprensión más amplia de las experiencias traumáticas y al desarrollo de estrategias de intervención.
Práctica clínica basada en evidencia
El programa contempló conferencias magistrales, talleres y simposios de expertos nacionales e internacionales, donde se abordaron los efectos del trauma temprano en el desarrollo infantil, las agresiones sexuales, la violencia de género, el trauma social y transgeneracional, la parentalidad y los vínculos protectores, junto con los avances en neurobiología, resiliencia y tratamientos psicoterapéuticos basados en evidencia. También se analizaron los desafíos de las políticas públicas y la incorporación de enfoques informados en trauma en los sistemas de protección y atención en salud mental.
Isidora Paiva Mack, académica de la Escuela de Psicología UAI, quien lideró la organización de la jornada, valoró la diversidad de perspectivas y la calidad de las exposiciones, que permitieron examinar el trauma psicológico desde distintos niveles de análisis.“Tener una mirada integral del abordaje psicológico del trauma psíquico es esencial para realizar nuestro trabajo clínico de forma empática y basado en evidencia”, señala. La académica también destacó el trabajo de ACET en la generación de espacios de colaboración e intercambio entre especialistas, fundamentales para promover la actualización de conocimientos y fortalecer las prácticas profesionales en salud mental.
La realización del encuentro contó, además, con la colaboración de estudiantes de la Escuela de Psicología UAI, quienes participaron apoyando las tareas de organización y el desarrollo de las distintas actividades del congreso. Su participación les permitió vincularse con un espacio de intercambio académico y profesional en torno a los desafíos actuales de la salud mental.
La IX Jornada Internacional de Trauma Psíquico contó con el patrocinio de la Universidad Adolfo Ibáñez y otras instituciones académicas y científicas, consolidándose como una instancia de encuentro y reflexión interdisciplinaria sobre la prevención, comprensión y tratamiento del trauma psicológico.