La historia viva de la Quebrada de Macul
Psicologia | Publicado el 18 de diciembre de 2024

La Quebrada de Macul, ubicada a metros del campus Peñalolén de la UAI, no solo es un parque natural, sino también un símbolo de resistencia, memoria e identidad para la comuna de Peñalolén. Este proyecto, liderado por las académicas de la Escuela de Psicología UAI, Ana Rosenbluth y Teresa Ropert, en conjunto con los también académicos UAI Yerko Molina e Ignacio Fernandez (Facultad de Artes Liberales), y los estudiantes de Psicología, Vicente Rivera y Matías Villalobo, busca comprender y preservar los significados y usos del parque, reconociendo su valor en la construcción de la historia local y su transformación en un espacio público de acceso universal.
En palabras de la académica Ana Rosenbluth, “el Parque Quebrada de Macul es un espacio de lucha, un símbolo del esfuerzo comunitario por convertir terrenos privados en lugares de acceso público para todos”. La investigación revela cómo este espacio pasó de ser un terreno amenazado por proyectos inmobiliarios a convertirse en un área verde representativa para los habitantes de la comuna.
El estudio destaca que la quebrada es mucho más que un paisaje: es parte de la identidad de los peñalolinos. “La Quebrada de Macul no solo representa un ícono para los peñalolinos, sino que también refleja cómo los lugares construyen nuestra identidad y nuestras historias de vida”, añadió Ana Rosenbluth, destacando el vínculo emocional de los vecinos con este espacio natural.
Sin embargo, el proyecto también aborda los cambios que ha experimentado el parque. La regulación y preservación del área han generado un nuevo dilema entre el uso histórico de la quebrada y su cuidado ambiental. “Se ha perdido esta memoria territorial, esta sensación de que el parque era nuestro, un espacio propio. Hoy, la masificación ha hecho que muchos sientan que la quebrada ya no les pertenece de la misma manera”, explicó la académica Teresa Ropert.
Este trabajo no solo busca rescatar la memoria histórica y social del parque, sino también visibilizar el esfuerzo de quienes lucharon por mantener su acceso público. “Este estudio preserva la memoria de quienes lucharon por el parque, personas que muchas veces desaparecen del imaginario colectivo, pero cuyo sacrificio hoy nos permite disfrutar este espacio”, comenta Ana Rosenbluth.
El proyecto, que incluye la creación de un libro, un documental y materiales escritos para la comunidad, destaca la importancia de cuidar estos espacios y reconocer su rol fundamental en el desarrollo de las identidades locales. La Escuela de Psicología UAI, a través de este trabajo, potencia su compromiso con el entorno y el vínculo con el medio, promoviendo la valoración y preservación de espacios esenciales para la comunidad a través de proyectos académicos.