Explorar nuevas alternativas para la salud mental

Psicologia | Publicado el 7 de julio de 2026

Explorar nuevas alternativas para la salud mental

Para Constanza Baquedano, la investigación ha sido desde muy temprano una forma de canalizar su curiosidad por entender cómo funciona el mundo. Desde niña le interesaron los fenómenos naturales, los procesos de la vida y aquellas preguntas que no admiten respuestas inmediatas. Con el tiempo, esa inclinación por observar, preguntar y comprender se transformó en una vocación clara: dedicar su trabajo a la generación de conocimiento científico.

Esa búsqueda constante por responder preguntas complejas encuentra hoy un nuevo desafío con la adjudicación de un proyecto en el Concurso IDeA I+D 2025. A través de “Potencial de la Psilocibina Como Nueva Herramienta en Chile Para el Tratamiento de la Depresión Resistente: Estudio Farmacoeconómico, Regulatorio, y de Efectividad y Aceptabilidad Local”, Constanza estudiará el potencial de esta sustancia como una alternativa terapéutica, integrando evidencia científica, análisis económico y consideraciones regulatorias para evaluar su posible implementación en el contexto chileno.

El trabajo de Constanza se sitúa en el cruce entre las ciencias cognitivas, el estudio de la conciencia y la investigación en salud mental. Su proyecto aborda la evaluación de nuevas aproximaciones terapéuticas para personas que padecen depresión y que no han respondido a los tratamientos tradicionales, integrando distintas dimensiones del problema: desde los aspectos científicos y regulatorios hasta su viabilidad social y económica. 

Más allá de su complejidad técnica, lo que motiva esta investigación es una pregunta de fondo: cómo generar conocimiento que no se quede solo en el ámbito académico, sino que tenga un impacto real en la vida de las personas. Para Constanza, investigar implica también hacerse cargo de la responsabilidad social que conlleva producir conocimiento financiado con recursos públicos. 

En ese sentido, su interés por la ciencia aplicada se vincula con la posibilidad de acortar la distancia entre la investigación y sus efectos concretos. Ver cómo los resultados pueden traducirse en cambios tangibles, en mejores alternativas y en mayor acceso, es una de las dimensiones que hoy le resultan más significativas de su trabajo. 

Aun así, mantiene una mirada crítica frente a ciertos aspectos de la investigación aplicada, como la excesiva orientación al mercado o la lógica de patentamiento. Con el tiempo, sin embargo, ha ido comprendiendo la necesidad de equilibrar ideales científicos con las condiciones materiales que permiten que los proyectos se sostengan y avancen. 

Para Constanza, el contexto actual exige pensar fuera de los marcos habituales. Frente a problemas urgentes y persistentes, sostiene que es necesario atreverse a explorar caminos nuevos, incluso cuando estos desafían el status quo. “Cuando las soluciones existentes no funcionan, hay que buscar otras, aunque parezcan difíciles o incómodas”, plantea la académica. 

Desde esa convicción, concibe la investigación como una herramienta para abrir posibilidades, generar nuevas condiciones y ampliar el horizonte de lo que creemos posible. Más que certezas, su trabajo propone preguntas y alternativas que invitan a repensar cómo abordamos colectivamente los desafíos en salud mental. Mirando hacia adelante, imagina un escenario en el que la investigación permita ofrecer opciones más accesibles y efectivas.