Egresada de Psicología UAI publica libro sobre cómo los chilenos hablamos de nuestras emociones
Psicologia | Publicado el 5 de octubre de 2026
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¿Qué emociones se esconden detrás de palabras tan cotidianas como chata, chocha o regalón?
La manera en que hablamos también revela cómo reconocemos y expresamos nuestras emociones. Esa relación entre lenguaje, cultura y mundo emocional inspiró el libro El arte de las emociones chilenas: desenredando el sentir nacional, realizado por Francisca Barriga Zincke, egresada y magíster en Psicología Clínica de la Universidad Adolfo Ibáñez, y María José León Zanz, artista y magíster en Diseño Editorial de ELISAVA.
En el campus Peñalolén de la UAI, las autoras presentaron la segunda edición del libro, instancia donde expusieron sobre cómo hablamos de lo que sentimos los chilenos, la relación entre nuestros modismos y las emociones, y el valor del lenguaje como parte del patrimonio cultural.
La publicación reúne 45 conceptos emocionales del habla chilena y los aborda a partir de la psicología y la rueda de las emociones. Textos, ilustraciones, esquemas y colores acompañan expresiones como lata, picado, chata o regalón, buscando reconocer los matices emocionales que contienen palabras que en Chile usamos prácticamente a diario.
Para Francisca Barriga, el proyecto surgió a partir de una inquietud vinculada a su experiencia en psicología y a la necesidad de contar con mayores herramientas para reconocer y expresar las emociones. “Me motivó la falta de educación emocional que hay en Chile, la desconexión que tenemos con las emociones y también el deseo de darle valor a nuestro dialecto chileno, que es muy precioso y especial”, explica.
El libro propone mirar los modismos desde otra perspectiva, no solo como particularidades de nuestra forma de hablar, sino como expresiones que contienen información sobre cómo interpretamos, comunicamos y compartimos lo que sentimos. Ese cruce que hace el texto entre distintas disciplinas también tiene relación con la formación recibida por Francisca en la UAI, la cual le entregó la posibilidad de complementar sus estudios disciplinares con conocimientos provenientes de otras áreas. “Siempre encontré muy útil tener ramos que hablaban de otras cosas, porque sentía que me abrían la cabeza. La formación en Artes Liberales me permitió imaginar posibilidades que van más allá de la psicología”, recuerda.
La psicóloga reconoce, además, la presencia de distintos aprendizajes de su formación en la propuesta del libro. “Hay muchas cosas que aprendí en la Universidad y que están presentes, como la psicología positiva y la corriente narrativa dentro de la psicología clínica. Creo que esa formación también hizo posible que surgiera este proyecto”, agrega.
La propuesta visual es otro de los elementos centrales de la publicación, su ilustradora María José León explica que nacieron principalmente de observar situaciones y expresiones reconocibles de la vida cotidiana. “Todo partió desde la observación, de lo que íbamos viviendo y de lo que ocurría con la gente cercana. De repente alguien decía ‘estoy chocha con mi nieto’ y pensábamos: perfecto, esto tiene que estar en el libro”, recuerda.
En cuanto a los colores, estos también cumplen una función narrativa y emocional pues “tienen mucho protagonismo en las ilustraciones ya que nos permite entender, por ejemplo, que la felicidad está ligada al amarillo, la sorpresa al naranjo o la tristeza al azul”, explica León.
De esta manera, psicología, lenguaje e ilustración convergen en una publicación que busca contribuir a la educación emocional y, al mismo tiempo, poner en valor una dimensión del patrimonio cultural del país: el lenguaje coloquial y esas palabras con las que, generación tras generación, los chilenos han aprendido a nombrar y contar lo que les pasa.