CECA UAI aborda los TCA con intervención temprana en comunidades escolares de alta vulnerabilidad

Psicologia | Publicado el 4 de diciembre de 2025

CECA UAI aborda los TCA con intervención temprana en comunidades escolares de alta vulnerabilidad

Con el objetivo de visibilizar y prevenir los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en la infancia y adolescencia, académicas, estudiantes, de pre y post grado, y profesionales del Centro de Estudios de la Conducta Alimentaria (CECA) de la Escuela de Psicología UAI, diseñaron e implementaron talleres y acciones de prevención de los TCA, iniciativa seleccionada en los Fondos Concursables Desafíos UAI 2025.

La propuesta busca intervenir en una etapa clave del desarrollo: desde 6°   básico hasta enseñanza media en establecimientos educacionales de alta vulnerabilidad social, donde el acceso a programas especializados de prevención y salud mental es limitado. A través de talleres grupales dirigidos a estudiantes, docentes y apoderados, el equipo promovió una reflexión crítica sobre la relación con la alimentación, la corporalidad y la influencia de las redes sociales, con el propósito de construir entornos escolares más protectores y saludables.

“Este proyecto nos permite abordar una problemática urgente con un enfoque integral, fortaleciendo la detección temprana y el rol preventivo de la comunidad educativa”, comentan Fernanda Díaz, Directora del CECA UAI y del proyecto junto a la académica Carla Ugarte.

Los talleres fueron realizados en colaboración con colegios pertenecientes a la Red SIP y establecimientos vinculados a CESFAM Peñalolén, como el Centro Educacional Valle Hermoso, Claudio Matte Pérez en La Granja y Liceo Comercial de Puente Alto. En cada uno de ellos, se realizaron sesiones con estudiantes, espacios formativos para profesores y encuentros con familias, además de una jornada final de cierre comunitario.

El proyecto también fortalece la formación práctica de los estudiantes de Psicología UAI y del Magíster de especialización en TCA, quienes participaron en la planificación, ejecución, registro y evaluación de las actividades, desarrollando competencias de investigación, trabajo comunitario y vinculación territorial.

“Para nosotros ha sido una experiencia transformadora. Nos conecta con realidades distintas y nos permite aplicar lo aprendido para generar un cambio real”, destaca Natalia García, coordinadora general del proyecto.

Además, el equipo diseñó y entregó materiales clave que quedarán disponibles para las comunidades educativas, garantizando la sostenibilidad de la intervención más allá del periodo de ejecución.