CADDA y CECA se unen para abordar los Trastornos Alimentarios
Psicologia | Publicado el 9 de septiembre de 2024
Centro de Estudios de la Conducta Alimentaria (CECA) de la Escuela de Psicología UAI y el Centro de Cuidados y Atención Diurna para Desórdenes Alimentarios (CADDA) crean alianza que promete marcar un hito en el abordaje y tratamiento de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) en Chile.
Pioneros en la atención de TCA en Chile
El CADDA se destaca como el primer centro de hospitalización día en Chile especializado en ofrecer un tratamiento intensivo y específico para personas con TCA. Este centro ha busca brindar una atención integral que abarca no solo el aspecto clínico, sino también el apoyo psicológico y comunitario, aspectos fundamentales para la recuperación de los pacientes.
Por su parte, el CECA, de la Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez, es un centro dedicado a la investigación, docencia y atención clínica de personas con problemas en su conducta alimentaria. Sus líneas de investigación son diversas van desde las problemáticas en la conducta alimentarias hasta los trastornos, e incluyen temas como: proceso terapéutico, imagen corporal, evaluación de riesgos en conductas alimentarias, generar instrumentos de evaluación con normas chilenas que permitan por ejemplo una mejor detección precoz. En investigación , el CECA también aborda temas de sobrepeso, obesidad y cirugía bariátrica.
Una alianza prometedora para visibilizar y tratar los TCA
El acuerdo entre estos dos centros podría significar un avance significativo en la visibilización y tratamiento de los TCA en Chile. Carla Ugarte, Doctora en Salud Mental, y Dafne Díaz-Tendero, psiquiatra, ambas referentes en este campo, junto a Fernanda Díaz, psicóloga y Directora del CECA, han enfatizado la importancia de este tipo de colaboraciones para enfrentar un problema que, lamentablemente, sigue en aumento, especialmente entre adolescentes, que son cada vez más jóvenes, y que cuando consultan muchas veces es tardíamente porque este tipo de problemáticas se ocultan o se naturalizan sus síntomas.
Uno de los recursos y estrategias de tratamiento que tiene el CADDA es , además de el cuidado diario del paciente, los grupos de trabajo terapéutico, al respecto Pamela Campi, Nutricionista y Co-fundadora de CADDA comenta:
“Nosotras hemos visto que los grupos terapéuticos son un recurso valioso como complemento para el tratamiento. La comunidad que se forma entre pacientes es un pilar fundamental en su recuperación”.
Por otro lado, Macarena Zuleta, Psicóloga y Co-fundadora del CADDA, destaca la importancia del apoyo constante y personalizado que brindan a sus pacientes, quienes a menudo llegan en situaciones de alta vulnerabilidad. “Cuando no hay consciencia de la enfermedad ni apoyo adecuado, el tratamiento ambulatorio puede no ser suficiente. Es crucial intervenir de manera intensiva para lograr mejoras significativas en los pacientes más graves”, señaló Zuleta.
El impacto de las redes sociales y la importancia del tratamiento intensivo
Un tema central en la discusión fue el impacto de las redes sociales en la percepción de la imagen corporal y la relación con los alimentos. Dafne Díaz-Tendero explicó que, aunque las redes sociales pueden ser nocivas al promover conductas alimentarias desordenadas, también han surgido como herramientas de apoyo en ciertos contextos terapéuticos, como el monitoreo por videollamada de las comidas de los pacientes.
“Durante el tratamiento, se restringe el acceso a redes sociales, pero es un paso a paso. Al final, el objetivo es que la paciente adquiera las herramientas necesarias para enfrentarse a estos desafíos de manera saludable”, comentó Díaz-Tendero.
En este contexto, la alianza entre el CADDA y el CECA se vislumbra como un paso necesario para fortalecer los recursos disponibles en el país para la atención de los TCA. La colaboración entre estos dos centros permitiría un abordaje más completo y efectivo, abarcando desde la prevención hasta el tratamiento intensivo, y generando un impacto positivo tanto en los pacientes como en sus familias.
Finalmente, la cercanía emocional y el apoyo afectivo son aspectos que no se deben subestimar. “Acá las abrazamos, lloramos juntas, es todo muy cercano. Nos importan los vínculos que se forman, y eso es lo que finalmente va sanando”, concluyó Macarena Zuleta, resaltando la importancia de la empatía y el apoyo mutuo en el proceso de recuperación.
Esta colaboración promete ser un hito en la lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria en Chile, visibilizando la problemática y ofreciendo soluciones integrales que realmente hagan la diferencia en la vida de los pacientes.