Trayectorias UAI: dos ingenieras comerciales y sus recorridos en el ámbito social y financiero

Negocios | Publicado el 19 de marzo de 2026

Trayectorias UAI: dos ingenieras comerciales y sus recorridos en el ámbito social y financiero

Marisol Alarcón y Paulina Olguín son dos egresadas de la Escuela de Negocios UAI, ambas ingenieras comerciales, que regresaron a su alma mater para conversar con estudiantes sobre lo que las ha motivado en su carrera profesional, las dudas y conflictos que han enfrentado y la manera en que cada una ha ido construyendo su camino y moldeándolo según sus propósitos. La directora de Ingeniería Comercial, Munira Halal, las acompañó en esta actividad, que estuvo enmarcada dentro de las actividades organizadas para conmemorar el Mes de la Mujer en la UAI.

El camino de Marisol estuvo marcado por una vocación muy temprana. Entró a la UAI convencida de que la formación en gestión le daría herramientas para trabajar en temas de pobreza, un interés que siempre la acompañó. Sus primeros años profesionales fueron en Un Techo para mi País, brazo latinoamericana de Techo para Chile. Allí le tocó abrir una ruta que no existía: levantar financiamiento en Estados Unidos para proyectos sociales que se ejecutaban en algunos de los campamentos más pobres de Latinoamérica. Mientras buscaba recursos en el norte del continente, viajaba al sur a conocer de cerca las realidades por las que estaba trabajando. Más adelante decidió profundizar su visión estudiando un magíster en políticas públicas en Nueva York, experiencia que consolidó su mirada sobre lo social, lo económico y también lo tecnológico.

Es fundadora de Laboratoria, un emprendimiento social y bootcamp intensivo que forma a mujeres de Latinoamérica, con acceso limitado a educación superior, como desarrolladoras web y diseñadoras UX.

En la conversación, Marisol recordó que las primeras desarrolladoras del mundo fueron mujeres, y que, sin embargo, a medida que la industria tecnológica creció, fueron siendo relegadas.

Para ella, la incorporación de la mujer en cargos de liderazgo, especialmente en el mundo de la tecnología, no es solo una cuestión de justicia o de representación, sino un asunto de productividad y de sentido práctico: que el diseño y las soluciones provengan casi exclusivamente de hombres significa que se abordan solo los problemas que ellos conocen. "Equipos diversos generan mejores resultados."

También habló del proceso personal que significó entrar a un sector como el tecnológico, el cual no  dominaba. "A veces hay que alzar un poco más la voz, pero hay espacios que están dispuestos a escucharnos y recibirnos. Me di cuenta que este sector estaba ávido mujeres."

El camino de Paulina fue muy distinto. En su caso, siempre buscó conectar dos mundos que parecen opuestos: la eficiencia financiera y el sentido vital de las personas. La asesoría, explicó, no trata solo de inversiones ni de portafolios. Cuando uno acompaña financieramente a alguien, los números dejan de ser cifras abstractas y comienzan a revelar objetivos de vida, decisiones familiares y temores profundos. Por eso habla de la figura del psicólogo financiero: alguien que traduce lo técnico en bienestar y claridad.

Después de desarrollarse durante años en LarraínVial, hoy trabaja en un family office, Grey Capital, donde como Head of Strategy and External Channel lidera a un equipo de asesores financieros certificados para construir ecosistemas de negocios externos (IFA) sólidos y sostenibles. "No hay una sola forma de hacer las cosas, y este rol me permite tener un efecto multiplicaror y expansivo al poner al cliente al centro. Y me gustaría que se quedaran con eso: no hay una sola manera de construir carreras." 

Paulina reflexionó también sobre el liderazgo femenino. Contó que los hombres suelen verse empujados a estilos más jerárquicos y competitivos, modelos que parecen venir predefinidos. Las mujeres, en cambio, pueden construir algo más auténtico, sin moldes heredados. No se trata solamente de colaboración o calidez; también implica tomar decisiones difíciles, enfrentar situaciones complejas y no huir de la confrontación cuando es necesaria. Para ella, liderar es permitir que otros encuentren su propia forma de trabajar y que de verdad pongan al cliente en el centro, generando un efecto multiplicador que se expande en todas direcciones.

La conversación dejó en el ambiente una sensación clara: ninguna carrera se construye sola ni de manera lineal. Tanto Marisol como Paulina han debido tomar decisiones, cambiar de rumbo y desafiar ciertas expectativas, encontrando en el proceso la posibilidad de crear un camino propio, uno que haga sentido y que tenga impacto en los demás.