Trabajar por la inclusión: La misión de Carolina García
Negocios | Publicado el 23 de marzo de 2026

Por más de 25 años, Carolina García desarrolló una carrera sólida en la minería. Ingeniera civil de profesión, nunca imaginó que un viaje laboral en 2006 cambiaría su vida por completo. Durante un traslado desde el aeropuerto de Antofagasta, el taxi en el que viajaba chocó de frente contra un camión. El accidente le provocó una lesión medular cervical que alteró radicalmente su realidad y la obligó a enfrentarse a un mundo que hasta entonces desconocía: la discapacidad.
“Antes no conocía a nadie con discapacidad. Para mí era un mundo súper desconocido”, admite. Fue solo tras su lesión que entendió la dimensión del tema: “En Chile, Latinoamérica y el mundo, las personas con discapacidad somos el 17% de la población. Es muchísimo más cercano de lo que creemos".
El nacimiento de una causa
En 2018, mientras participaba en la academia de emprendimiento e innovación Global Impact —dirigida por Bárbara Silva—, Carolina tuvo que desarrollar un proyecto. Coincidentemente, ese mismo año entró en vigencia la Ley de Inclusión Laboral en Chile.
“Vi una oportunidad tremenda. Quería hacer un portal de empleo, algo así como un Trabajando.com para personas con discapacidad”, explica. El proyecto creció rápidamente y, al año siguiente, junto a otras directoras, decidió transformarlo en una fundación. Así nació Comunidad Inclusiva, inspirada directamente en su experiencia personal.
Desde ese punto, su rol como agente de cambio tomó fuerza. Hoy, asegura que su propósito es abrir oportunidades y visibilizar a un grupo históricamente invisibilizado: “Era una causa que no sé si estaba olvidada, pero sí en la sombra”.
Grandes distinciones
Más de 15 reconocimientos acumula Carolina, como “50 Genias del Año 2024” en la categoría Mujer Inspira, “Mujer e Ingeniería 2020” por el Colegio de Ingenieros de Chile, “Mujer Influyente 2019” y "30 mujeres más influyentes de Linkedin en Chile 2026".
Su labor no pasa desapercibida. Dentro de tantos premios, confiesa que hay dos en particular que la marcaron enormemente. En 2021 fue reconocida por la organización Women in Mining UK, una distinción que destaca a mujeres influyentes de la industria a nivel global. “Me sorprendió muchísimo”, confiesa. “Era un reconocimiento por visibilizar que las personas con discapacidad también podemos trabajar en minería".
Ese mismo año viajó a Londres a recibir el premio, experiencia que califica como “maravillosa”, tanto por la ceremonia como por el networking internacional.
Posteriormente fue distinguida entre las 100 Mujeres Líderes de “El Mercurio,” una categoría a la que postulan más de 17 mil mujeres. “Me siento súper afortunada. Estos reconocimientos tienen que ver con abrir caminos para la discapacidad”, asegura.
BHP y el regreso al mundo minero
Tras su proceso personal y profesional, Carolina regresó a la industria minera gracias a una invitación directa de BHP, que buscaba integrar equipos diversos para su proyecto de Operaciones Integradas.
“Me llamaron y me dijeron que querían equipos diversos porque generan mejores resultados. Estaban buscando personas con discapacidad y para mí fue como un sueño”, relata. Así ingresó a la compañía en 2019, justo después de la implementación de la Ley de Inclusión.
Los resultados de diversidad en BHP, dice, han sido notables: 44% de representación femenina en Chile, el doble del promedio de la industria (22%); 47% de mujeres en roles de liderazgo y 2,6% de trabajadores con discapacidad, superando ampliamente el 1% exigido por ley.
El coaching le cambió la vida
Tras el accidente, Carolina pasó ocho meses en los que solo podía mover los ojos. Los médicos le advirtieron que tenía 18 meses para rehabilitarse y recuperar movilidad. Hoy maneja su celular, administra sus redes sociales y maneja su auto de manera autónoma.
Pero el punto de inflexión emocional llegó después, cuando una amiga la impulsó a tomar un programa de coaching. “Yo decía: ‘¿Para qué me voy a mirar si estoy perfecta?’, pero ahí me di cuenta de que había otros modos de observar la realidad, que depende de los lentes con los que la mires".
El coaching —dice— reconfiguró su autoconocimiento y la ayudó a conectar con emociones que antes no se permitía explorar. “Yo creía que solo había que mostrar alegría. No me conectaba con las otras emociones".
Hoy asegura, sin dudarlo: “El coaching fue lo que realmente me cambió la vida".

El MBA y su próximo capítulo
Actualmente, Carolina cursa el Advanced MBA de la Escuela de Negocios UAI, que considera su “cuarta reinvención”. Lo describe como un proceso de autoconocimiento que la prepara para una nueva etapa personal: sus hijos ya son adultos y se fueron de la casa.
“Estoy segura que esto va a ser una oportunidad de reinventarme porque hay grandes módulos que te permiten el autoconocimiento: conocer tus fortalezas, pero también tus oportunidades y decidir quién quieres ser en tu próximo capítulo”, cuenta. “Creo que será dedicarme más a las fundaciones, porque es lo que me motiva. Es lo que me hace levantarme cada día", agrega.
Para ella, el MBA está siendo un punto de inflexión para consolidar ese propósito.