Sebastián Uriarte: enseñar a emprender
Negocios | Publicado el 29 de abril de 2026

Sebastián Uriarte llegó a trabajar como docente en 2011 a la universidad que lo vio formarse. Pese a haber trabajado por años en el mundo corporativo, la pasión por la docencia siempre lo acompañó, desde la etapa de pregrado cuando fue ayudante en distintas casas de estudio del país.
Un profesor lo invitó a hacer un par de clases cuando cursaba el MBA de la Escuela de Negocios UAI y a partir de ese momento se mantuvo en la docencia, enfocado en investigaciones respecto a los emprendimientos y la inteligencia artificial.
“Es un orgullo cuando uno ve alumnos que emprendieron y que les fue bien. Ha pasado muchas veces que he tenido ayudantes que se han dedicado exclusivamente después al emprendimiento y que les ha ido extraordinario”, cuenta.
Un doble click al emprendimiento
Sobre el panorama del emprendimiento nacional, menciona que Chile es uno de los países más emprendedores del mundo.
De acuerdo a la VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME) 2025, un total de 1.9998.178 personas son microemprendedoras en el país: trabajan por su cuenta propia o son empleadoras dueñas de una microempresa con hasta 10 trabajadores.
Uriarte explica que el emprendimiento en el país nace por un desarrollo de necesidad más que de oportunidad: “Son para subsistir, son emprendimientos más chicos y que muchas veces son informales”.
Plantea que uno de los desafíos fundamentales del emprendimiento nacional es la formalización; el apoyo en las etapas de crecimiento, para que puedan escalar y transformarse en negocios sólidos; y tener una visión globalizada: “Chile puede perfectamente venderle al mundo (…) Si pensamos que nuestro mercado es absolutamente local, estamos destinados a ser una empresa limitada. Hay que pensar en una innovación a nivel mundial”.
El académico explica que aquellos que quieren emprender tienen que entender que el fracaso es parte del proceso.
Consejos para emprender
Como buen profesor, Uriarte compartió algunos consejos para aquellos estudiantes que quieran formar sus propios negocios:
Lo primero es no enamorarse de la idea y entender que el emprendimiento debe resolver un problema real. “Un ejemplo es una persona que le gustan los taladros y decide hacer uno más fuerte, más rápido, que funcione mucho mejor. Pero la verdad es que se preocupan por la idea, por el producto solamente y no entienden que el problema es colgar un cuadro. Cuando entiendes el problema que busca resolver, haces un ‘no más clavos’, un pegamento, pero no un taladro más rápido”.
Otro consejo fundamental es la adaptación. “Este lema que ha sacado la universidad de la flexhabilidad es realmente clave. Son las habilidades que se necesitan en el futuro”, afirma.
También es importante el equipo, que esté conformado por personas que tengan habilidades diferentes y que realmente puedan aportar al negocio.
“Hay un dicho que me gusta mucho: ‘Tú necesitas 1% de inspiración y 99% de transpiración’. La única forma en la que puedes desarrollar un emprendimiento que se mantenga en el tiempo, es trabajar incansablemente”, asegura.
Uriarte es enfático en señalar que el flujo de caja es fundamental. Poder tener la capacidad de pagar los pasivos mientras se van teniendo los activos suficientes.
Finalmente, asegura que estar siempre aprendiendo, capacitándose es esencial para los emprendedores.
IA y emprender en Chile
El uso de la inteligencia artificial en los emprendimientos es otro tema de investigación del académico. “Es una herramienta increíble, que puedes hacer más con menos recursos. Te facilita la productividad, de poder automatizar procesos, crear contenido rápido, flexible, analizar datos”, explica.
La IA también significa un desafío grande porque según analiza Uriarte es más difícil diferenciarse: “Finalmente lo puedes hacer tú y lo puedes hacer el otro también. Entonces, ya no compites solamente con tus habilidades para poder diferenciarte con otras personas o con otros productos y servicios”. Es por esa razón que apunta a la importancia de la creatividad, que no necesariamente la entrega la inteligencia artificial.
Otro desafío que levante el uso de la IA es ético, hay que saber ocuparla de manera responsable.
Investigación de impacto
Actualmente, el profesor trabaja en un tema que lo apasiona mucho: el emprendedor híbrido. Son aquellas personas que trabajan en una empresa como asalariados, pero también emprenden.
“Nacen de un emprendedor que para no arriesgarse sigue trabajando como empleado y después continúa con su propia empresa, cuando ya al emprendimiento le va un poco mejor. Este fenómeno es tremendamente relevante y está súper poco estudiado”, explica.
Uriarte aclara que estos emprendedores híbridos generan mayores beneficios para el empleador que costos, ya que tienden a ser personas más innovadoras, que trabajan más incansablemente y tienen más ideas.
En cuanto a las motivaciones, algunos emprendedores buscan generar un ingreso adicional sin la intención de dejar sus empleos actuales. Otros, en cambio, ven el emprendimiento como una experiencia de prueba, con la posibilidad de renunciar más adelante para dedicarse por completo a su propio negocio. Por último, existe un grupo que decide emprender impulsado principalmente por el interés de desarrollar aquello que le apasiona.