IA, humanidades y transformación empresarial marcaron el Bootcamp MBA UAI 2026

Negocios | Publicado el 29 de septiembre de 2026

IA, humanidades y transformación empresarial marcaron el Bootcamp MBA UAI 2026

¿Cómo deben prepararse los líderes y las organizaciones para un mundo en cambio radical? En el Hotel Ritz-Carlton, alumnos de los programas MBA de la UAI tuvieron una jornada de intenso trabajo y reflexión que combinó exposiciones de líderes empresariales y académicos, casos inspiradores y trabajo aplicado sobre empresas reales.

El rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, Francisco Covarrubias, abrió la jornada con un diagnóstico del momento actual a partir de dos fenómenos. El primero es un mundo polarizado y marcado por conflictos, un escenario que, según explicó, se parece más al que ha existido siempre en la historia, después del paréntesis que significó el “fin de la historia”. El segundo es la irrupción de la inteligencia artificial, que obliga a plantear preguntas cada vez más relevantes y abre desafíos como la posibilidad de vivir 150 años o la llegada de los humanoides. “La pregunta que tenemos que hacernos es cómo tienen que adaptarse las organizaciones”, afirmó.

Para ilustrarlo, usó el ejemplo de las propias universidades, que se han mantenido muy similares desde la Edad Media: “Se hacía el mismo viaje, como una línea de tren. Queremos hacer un cambio radical y pasar de las líneas de tren a una gran red de metro, donde se pueda llegar a destinos distintos y subirse en lugares distintos”. Esa es hoy la aspiración de la UAI, con un tronco central en la formación en Artes Liberales y sosteniéndose en lo que ha permanecido inalterable: el sustrato humano.

Leer para liderar

 

Desde la perspectiva de las humanidades, el profesor de la UAI y exministro de Hacienda Ignacio Briones planteó una paradoja: “Cuanto más avanza la máquina, más necesarias se vuelven las capacidades humanas”. Advirtió que la IA está transformando los mercados, los trabajos y la forma de producir y consumir, y que algunas profesiones desaparecerán mientras surgirán otras que hoy cuesta imaginar.

Para Briones, la lectura es el dispositivo fundamental para entrenar el pensamiento crítico. “No es un lujo intelectual, es una necesidad para los líderes del negocio del mañana”, sostuvo.

La IA y la empresa híbrida

 

En la primera sesión, Gonzalo Larraguibel, socio de Monitor Deloitte, explicó que lo que hace distinta a esta disrupción es la velocidad de adopción y un desarrollo exponencial. “La IA amplifica las capacidades humanas y da nacimiento a organizaciones híbridas, donde el valor surge de combinar personas y máquinas”, señaló. Se refirió a la llamada empresa agéntica, en la que equipos de agentes de IA colaboran con personas para tomar decisiones y gestionar.

Ramón Salinas, de Copec, presentó el proceso de transformación de la compañía, que busca liderar los desafíos del cambio climático y convertirlos en oportunidades de crecimiento. Explicó que ese cambio se apoya en tres principios: no olvidar el ADN, poniendo a las personas al centro y resolviendo los dolores de los clientes; construir a partir de lo que la empresa es, y mirar siempre al futuro con los pies en datos reales.

 “No basta con decidir transformarse. Hay que sumar nuevas capacidades y desafiar las propias reglas para capturar valor donde el playbook conocido no alcanza”, dijo.

Aurelio Montes del Campo, director técnico de Montes Wines, relató una historia de innovación, riesgo y pasión. La viña nació en 1988, en plena crisis del consumo de vino en Chile, cuando su padre apostó por un vino premium y fue despedido de la empresa donde trabajaba por esa idea. Sin inversionistas, formó una sociedad con amigos que compartían dos rasgos: ser expertos en vino y no tener capital. “No queríamos venderle el alma a nadie”, recordó. Partieron en un garage y tomaron riesgos que nadie quería tomar, como la primera plantación en ladera de Chile, hasta lanzar el primer vino premium del país.

“Hay que pelear por la calidad, trabajarla y mostrarla al mundo, porque cuando hay calidad el consumidor te respeta”, afirmó, destacando las condiciones únicas del país gracias a la corriente de Humboldt y su diversidad geográfica.

Del análisis a la decisión

 

Luego de trabajar en grupo sobre dos casos reales, Demarka y LatamVet (recibiendo retroalimentación de Diego Greene y Diego Silva, de ambas empresas), el decano de la Escuela de Negocios de la UAI, Juan Sebastián Montes, cerró el Bootcamp: “La verdadera motivación para hacer un MBA es ganar experiencia”, afirmó, profundizando en lo que es, a su parecer, los dos grandes desafíos a los que nos enfrentamos hoy. Una es el bajo crecimiento que está teniendo el país y la dependencia que existe en Chile por las materias primas y lo segundo es la tecnología, que está generando grandes cambios y moviendo la geopolítica. “Lamentablemente no hay espacio para todos. Y el espacio que hay es para personas inquietas, que buscan algo mejor. Personas curiosas que van a desarrollar cosas en la periferia, que nadie está mirando cuándo se encuentra en el centro”, señaló.  

“¿Entonces por qué hacer un MBA? Para vivir esa experiencia, conocer, testear. Y esa debe ser la motivación principal de ustedes. Si ponen de lo suyo, de su curiosidad, de su búsqueda de preguntas interesantes, la experiencia de ustedes y de sus compañeros va a ser muy grande,” cerró el decano.