Histórica baja natalidad: expertos llaman a adaptar el país a una nueva realidad demográfica
Negocios | Publicado el 17 de julio de 2026

Chile enfrenta una crisis de natalidad con una tasa global de fecundidad de 0,97 hijos por mujer. Esta cifra es la más baja desde que se tiene registro y se ubica 1,13 puntos bajo el nivel de reemplazo poblacional necesario para mantener la estabilidad demográfica. Este fue el tema analizado en la última edición de “Actualidad en Contexto”, que organiza la Escuela de Gobierno y la Facultad de Artes Liberales.
El encuentro fue moderado por María José Naudon, decana de la Escuela de Gobierno, y contó con la participación del economista Pablo García, académico de la Escuela de Negocios, y la doctora en Demografía Alejandra Abufhele, profesora de la Escuela de Gobierno.
Los expertos coincidieron que la disminución de la natalidad responde, en parte a una postergación de la maternidad y a una mayor autonomía reproductiva de las mujeres, quienes hoy pueden decidir cuándo y cuántos hijos tener gracias al acceso a educación, métodos anticonceptivos y a la participación en el mercado laboral.
“Estamos en la cola de un fenómeno que es muy único en la historia de la humanidad. No hay que olvidarse de eso. Por primera vez, durante los últimos 100 años las mujeres han podido decidir este tipo de cosas. Por milenios nunca fue elección de las mujeres cuántos hijos tener”, afirmó Pablo García.
Por su parte, Abufhele destacó que existe una “brecha de fecundidad”: muchas personas tienen menos hijos de los que desearían debido a la falta de condiciones materiales y de apoyo. Y señaló que el principal desafío hoy en día debería ser repensar la sociedad con menos niños. “Tenemos que dedicar mucho más tiempo a adaptar los sistemas, adaptarnos socialmente y culturalmente a esta nueva realidad, más que seguir batallando contra esta idea de que esto va a cambiar en el corto plazo”, detalló.
Respecto al ámbito económico, García señaló que los efectos de este fenómeno no son tan evidentes ni necesariamente negativos, ya que una menor disponibilidad de personas en la fuerza laboral puede impulsar la creatividad, la innovación y nuevas formas de generar bienestar. Pero para ello se requiere un largo período de transición y adaptación.
¿Sirven los incentivos económicos?
Tomando la experiencia internacional de países como Corea, Japón, naciones nórdicas y Hungría, María José Naudon puso sobre el debate el tema de políticas públicas que involucren inversiones económicas para aumentar la natalidad, como bonos, subsidios, incentivos. Pero tanto Abufhele como García llegaron a la conclusión de que estas medidas “no mueven realmente la aguja”, tienen escasa efectividad y suelen implicar altos costos.
“La efectividad es baja y los costos monumentales. Hay que tener ojo con que los escasos recursos públicos que tenemos, no los destinemos a algo que potencialmente tenga muy poco efecto”, aclaró el profesor de la Escuela de Negocios.
Las políticas públicas deben estar enfocadas en facilitar las decisiones reproductivas de las personas, fortalecer apoyos como la Ley de Sala Cuna Universal y abordar situaciones que hoy dificultan la maternidad y paternidad. “Pensar en políticas de postnatales para hombres, políticas de cuidado que apunten a mayor equidad de género. Hay que ir avanzando en esa dirección para también generar cambios culturales”, agregó Abufhele.
La doctora en Demografía también planteó la necesidad de una política pública para reproducción asistida, para aquellas mujeres que quieren ser madres pero no pueden por problemas médicos.
Una política de Estado
Recientemente, el actual Gobierno presentó una comisión asesora del Plan Chile Renace, que es presidida por la decana de la Escuela de Gobierno UAI, y que tiene como objetivo encontrar soluciones urgentes ante la histórica baja de la natalidad en el país y el envejecimiento acelerado de la población.
Naudon fue tajante en señalar que es una comisión que está llamada a producir efectos a largo plazo, por lo que tiene que ser considerada como una política de Estado, más que como un plan exclusivo de este Gobierno.
Y señaló que no se trata de que el Estado se entrometa en una decisión profundamente personal de tener o no hijos, sino que va más allá ya que la “libertad no opera en abstracto, sino en concreto”.
“Creo que es una falacia pensar que estamos hoy día entregados a la libertad y que todas las personas en Chile eligen libremente si tener o no tener hijos, cuando tenemos problemas severos en la vivienda, en la corresponsabilidad, en la correlación familia y trabajo, en tratamiento de fertilidad y en otros muchos asuntos que en cierto sentido están limitando las posibilidades de decidir”, concluyó Naudon.
Los participantes coincidieron en que abordar la baja natalidad requiere una mirada integral, capaz de combinar evidencia, diálogo y políticas públicas sostenidas en el tiempo para responder a uno de los mayores desafíos demográficos.
Baja natalidad en Chile: un desafío hoy
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María José Naudon, Alejandra Abufhele y Pablo García analizaron las implicancias sociales, económicas y demográficas del fenómeno.