¿Existe suficiente liquidez en moneda extranjera en un contexto de incertidumbre global?
Negocios | Publicado el 11 de agosto de 2026

En un contexto marcado por la volatilidad financiera internacional, las reservas internacionales se han convertido en una herramienta clave para que los países puedan enfrentar crisis externas y preservar la estabilidad de sus economías. En este Doble Click Económico, desarrollado por la Escuela de Negocios UAI e ICARE, que estuvo a cargo de Álvaro Rojas, académico de la Escuela, se analiza que Chile mantiene una posición de liquidez en moneda extranjera que le permitiría responder ante escenarios adversos, aunque algunos indicadores muestran una menor holgura en comparación con décadas anteriores y con otros países de la región. Las reservas internacionales corresponden a activos en moneda extranjera administrados por el Banco Central y cumplen funciones esenciales, como proveer liquidez al sistema financiero, estabilizar el mercado cambiario y fortalecer la confianza de inversionistas y agentes económicos. A junio de 2026, Chile acumulaba US$ 51.876 millones en reservas, más del doble del nivel registrado en 2010.
El informe revisa distintos indicadores utilizados internacionalmente para medir la suficiencia de estas reservas. Uno de ellos muestra que Chile cuenta con recursos equivalentes a poco más de cinco meses de importaciones, cifra que supera el umbral de referencia de tres meses utilizado por organismos internacionales. Sin embargo, al compararse con economías como Perú, Uruguay, Brasil y Colombia, el país exhibe niveles de cobertura más bajos.
Otro indicador, que relaciona las reservas con la deuda externa de corto plazo, revela que Chile cubre alrededor del 84% de sus compromisos financieros con vencimiento menor a un año, por debajo del 100% sugerido por la denominada regla Greenspan-Guidotti.
Pese a ello, el académico destaca que el país dispone de mecanismos complementarios para enfrentar eventuales episodios de estrés financiero. Entre ellos se encuentran una Línea de Crédito Flexible con el Fondo Monetario Internacional, una línea de financiamiento con el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR), un acuerdo swap con China y el acceso a una facilidad de liquidez de la Reserva Federal de Estados Unidos. En conjunto, estas herramientas podrían aportar cerca de US$ 50.000 millones adicionales en moneda extranjera si fuese necesario.
"Chile está expuesto a shocks externos asociados a cambios en los precios de materias primas, condiciones financieras internacionales o episodios de incertidumbre global. Por eso resulta relevante fortalecer la capacidad de respuesta del país frente a estos escenarios", plantea Rojas.
En esa línea, el informe valora el programa de acumulación de reservas impulsado por el Banco Central, que busca incorporar hasta US$ 18.500 millones adicionales hacia 2028. Según el académico, esta estrategia permitiría fortalecer gradualmente la posición externa de Chile y reducir la dependencia de líneas de financiamiento contingentes.
Como conclusión, el estudio sostiene que Chile cuenta hoy con herramientas suficientes para enfrentar episodios de tensión financiera internacional, pero advierte que mantener una política de fortalecimiento de reservas y de ahorro externo seguirá siendo fundamental para preservar la estabilidad económica en el mediano y largo plazo.
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