Emilia Valenzuela: “Integrar la mirada sociológica con la gestión permite tomar mejores decisiones”

Negocios | Publicado el 30 de septiembre de 2026

Emilia Valenzuela: “Integrar la mirada sociológica con la gestión permite tomar mejores decisiones”

Este innovador programa del doble título de Ingeniería Comercial + Sociología lleva dos años impartiéndose en el campus Peñalolén de la Universidad Adolfo Ibáñez y en esta entrevista la directora del programa, la socióloga Emilia Valenzuela, revela el perfil de los estudiantes, las salidas laborales que tendrán y la importancia de integrar estas dos disciplinas.

Valenzuela es doctora en Estudios Latinoamericanos por la University of California Santa Cruz. Tiene más de quince años de experiencia en investigación sobre educación e infancia vulnerable incluyendo el trabajo con estudiantes migrantes y niños, niñas y jóvenes en situación de calle.

En 2024 se unió a la Escuela de Gobierno UAI y un año después asumió el desafío de ser la directora del doble título, que imparte la Escuela de Negocios junto a la Escuela de Gobierno. Un programa que, como Valenzuela destaca, hace especialmente sentido en el minuto que estamos viviendo como sociedad. “Hoy en día, con todos los desafíos que existen, integrar miradas que tradicionalmente han corrido por carriles diferentes es un tremendo aporte. Y eso lo están viendo los jóvenes”, afirma.

La académica destaca que este programa permite desde el comienzo integrar las dos carreras, algo que sería imposible al cursarlas de forma paralela, con ramos como “Sociología y Administración”, “Sociología y Economía”, y “Negocios, Política y Sociedad”. Además, tras un análisis académico y recogiendo el interés de los mismos estudiantes, a partir del próximo año podrán no solo optar a la Licenciatura en Administración de Empresas, sino que también a la Licenciatura en Economía.

“A los sociólogos nos forman para realmente analizar qué es lo que pasa detrás de un fenómeno como la disminución de la natalidad, el aumento de la pobreza en un país o comprender la caída de los puntajes PISA. Para entender eso uno necesita manejar muchísimas variables, los contextos históricos, culturales, económicos, políticos y también saber cómo investigarlos y analizarlos a partir de la evidencia”, explica Valenzuela. Y recalca que, si a eso se le suma la capacidad de gestionar una organización y saber de finanzas, contabilidad, marketing, recursos humanos, va a ser un plus porque permite integrar un componente de gestión con el análisis social y tomar al final mejores decisiones.

Respecto al perfil de los alumnos, Valenzuela señala que son inquietos intelectualmente, con diversos intereses, desde el emprendimiento hasta la desigualdad social, pasando por temas como medio ambiente, salud, educación, cultura y política. “Es una carrera desafiante y también en términos docentes porque uno tiene un perfil con estudiantes que les gustan cosas distintas”, asegura.

Salidas laborales

La formación que adquieren los estudiantes les permitirá desempeñarse en áreas donde se integran ambas carreras, como Recursos Humanos, consultorías, estudio de organizaciones, cultura organizacional, en el Estado y en distintas empresas. “Van a tener todo el conocimiento sobre gestión de organizaciones, pero también una comprensión más profunda de los fenómenos sociales y herramientas metodológicas para estudiarlos”, explica Valenzuela.

Por medio de diferentes instancias, la carrera vincula a los estudiantes desde el comienzo con distintas organizaciones y profesionales que a lo largo de su trayectoria han debido integrar las dos disciplinas, como el reconocido sociólogo Eugenio Tironi, el ingeniero comercial Roberto Méndez, quien fue fundador y presidente ejecutivo de Adimark, o Verónica Platoni, destacada ejecutiva y líder del sector tecnológico en Chile.

Para Valenzuela, el creciente interés de los jóvenes por este doble título demuestra que existe una demanda por formaciones innovadoras que integren distintas miradas para enfrentar los desafíos sociales, económicos y organizaciones del siglo XXI.