¿Compartir infraestructura para el hidrógeno verde en Chile? Estudio fue presentado en la UAI
Negocios | Publicado el 20 de noviembre de 2025
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El hidrógeno verde se perfila como una de las grandes apuestas para la descarbonización global, y Chile busca posicionarse como líder en su producción y exportación.
Sin embargo, ¿es viable que los proyectos compartan infraestructura para reducir costos y acelerar su desarrollo?
Esta pregunta guió el estudio elaborado por académicos de la Universidad Adolfo Ibáñez en colaboración con la Embajada de los Países Bajos, en el marco del programa PIB Corredor de Energía Verde Chile–Países Bajos. Los autores del informe son Joris Van de Klundert, César Cerda, Pablo García Silva, Tito Homem de Mello, Macarena Larraín y Juan Miguieles
La investigación combinó entrevistas con actores nacionales e internacionales y modelos cuantitativos para evaluar escenarios en dos polos estratégicos: Magallanes y Antofagasta.
Los resultados del informe fueron compartidos con representantes del mundo público, privado y de la academia en la sede Vitacura de la Universidad Adolfo Ibáñez, donde estuvieron presentes el Embajador Adjunto de los Países Bajos, René Borghouts, y autoridades de la Escuela de Negocios: El decano Juan Carlos Jobet y la directora del Centro de Futuros Empresariales, Magdalena Aninat.

“Avanzar al menos a agotar las instancias para explotar la infraestructura compartida es una buena manera de mostrar compromiso con tratar de desarrollar industria, minimizando su impacto ambiental también. Así que creo que es muy importante y me alegro que la escuela y sus profesores hayan dedicado tiempo y esfuerzo a tratar de resolverlo”, expresó Juan Carlos Jobet, decano de la Escuela de Negocios UAI.
"Espero que este espacio sea una oportunidad para un intercambio abierto y constructivo sobre los esfuerzos públicos y privados necesarios para desarrollar la industria y la infraestructura compartida que lo hará posible”, señaló el Embajador Adjunto de los Países Bajos.
¿Y qué muestran los resultados del informe?
La investigación señala que aunque compartir infraestructura como puertos, almacenamiento y líneas eléctricas podría generar economías de escala y disminuir la inversión inicial, la práctica aún enfrenta barreras. Los proyectos chilenos consideran “core business” procesos críticos como la generación eléctrica, la electrólisis y la síntesis, lo que los lleva a optar por propuestas integradas para reducir riesgos regulatorios y de inversión.
Más allá de la eficiencia, el estudio incorpora una evaluación de sostenibilidad ambiental absoluta (AESA), que analiza si la construcción de puertos y ductos se mantiene dentro de los límites planetarios.
La conclusión es clara: cada proyecto puede ser sostenible por sí solo, pero la suma de varios podría superar la capacidad ambiental regional, lo que refuerza la necesidad de una planificación coordinada.