Chile–Perú: dos décadas de integración, una agenda de futuro

Negocios | Publicado el 30 de septiembre de 2026

A veinte años de la suscripción del Tratado de Libre Comercio entre Chile y Perú, la Universidad Adolfo Ibáñez y la Cámara Chileno Peruana de Comercio realizaron el encuentro “Chile–Perú: dos décadas de integración, una agenda de futuro”, que reunió a representantes del mundo académico, empresarial y diplomático para analizar el camino recorrido y los desafíos de la relación bilateral.

La actividad contó con la participación del embajador del Perú en Chile, Peter Camino, quien destacó que el acuerdo comercial ha tenido un impacto que trasciende el intercambio de bienes, fortaleciendo los vínculos empresariales, la inversión y la generación de empleo. Actualmente, señaló, Chile es el segundo socio comercial de Perú en América Latina y existe todavía un amplio espacio para profundizar la relación, especialmente en ámbitos como minería, logística, conectividad, pequeñas y medianas empresas y cadenas productivas. 

En la apertura, Ricardo Úbeda, vicedecano de Postgrados de la Escuela de Negocios UAI, planteó que dos décadas de integración permiten avanzar desde los aspectos técnicos y económicos hacia una etapa de mayor confianza y cooperación. “Hay muchísimos campos donde esta cooperación, estos desafíos comunes pueden ser abordados de forma conjunta”, sostuvo, mencionando áreas como educación, minería, industria y comercio. 

Una historia común para construir el futuro

Rodrigo Moreno, vicedecano de la Facultad de Artes Liberales y director del Core Curriculum UAI, abordó la relación entre ambos países desde una perspectiva histórica. Durante su exposición, sostuvo que Chile y Perú comparten vínculos que anteceden ampliamente a sus actuales relaciones económicas y destacó la importancia de utilizar la historia como una herramienta para comprender el presente y tomar mejores decisiones hacia el futuro. 

En ese sentido, llamó a superar las incomprensiones mutuas y fortalecer los elementos que unen a ambos países. “Hay que trabajar por las cosas que nos unen, no por las que nos desunen”, afirmó. Para Moreno, la educación y las relaciones económicas recíprocas son fundamentales para construir vínculos más sólidos, especialmente en un momento en que el Pacífico adquiere creciente relevancia geopolítica y económica. 

De la integración bilateral a una proyección conjunta

La segunda parte del encuentro fue moderada por Magdalena Aninat, directora del Centro de Futuros Empresariales de la Escuela de Negocios UAI, y reunió a Pablo García, académico de la Escuela de Negocios UAI; Esteban Rojas, country manager de Unacem Chile; y Jennyfer Salvo, experta en negocios internacionales, innovación y diplomacia pública. La conversación abordó las oportunidades que abre una mayor integración en ámbitos como minería, energía, mercados de capitales, infraestructura, tecnología e innovación. 

Pablo García destacó que la similitud entre las estructuras productivas de Chile y Perú, lejos de limitar el intercambio, puede convertirse en una fortaleza. “Podemos beneficiarnos del comercio aunque tengamos estructuras productivas extraordinariamente similares”, señaló, apuntando a oportunidades en cadenas de valor, integración financiera y estructuras corporativas. 

De cara a las próximas décadas, García planteó que el desafío ya no debe entenderse como “Perú versus Chile”, sino como “Perú y Chile”, especialmente frente a las transformaciones geopolíticas, la transición energética y el desarrollo de nuevas tecnologías. En ese escenario, identificó oportunidades para profundizar la integración de las cadenas de valor en sectores como minería y energías renovables, junto con avanzar en inversión e integración financiera. 

Desde la experiencia empresarial, Esteban Rojas coincidió en la necesidad de avanzar hacia una etapa de mayor complementariedad. “El futuro de los dos países, más que qué le va a vender Perú a Chile o Chile a Perú, es que le vamos a vender juntos al mundo”, afirmó. 

Jennyfer Salvo, en tanto, puso el foco en la innovación y en la posibilidad de sumar capacidades para competir globalmente. Entre otras alternativas, planteó explorar una plataforma conjunta de innovación minera que aproveche los recursos, conocimiento y presencia de compañías internacionales en ambos mercados. 

Al cierre, los panelistas coincidieron en la importancia de seguir construyendo confianza, facilitar el reconocimiento de estándares entre ambos países y mantener espacios permanentes de conversación entre empresas, autoridades y academia. García destacó en este ámbito el papel que pueden desempeñar las universidades: “Promovamos una cultura de conversación a todo nivel”, señaló.