Académicos analizan cómo las ciencias del comportamiento pueden mejorar las decisiones financieras
Negocios | Publicado el 19 de agosto de 2026

¿Cómo toman las personas sus decisiones financieras? ¿Por qué, aun teniendo información disponible, muchas veces optan por alternativas que afectan su bienestar económico futuro? Estas fueron algunas de las preguntas que guiaron el seminario “Construyendo futuro financiero: ciencias del comportamiento al servicio de las finanzas personales”, organizado por la Escuela de Negocios UAI, la Escuela de Psicología UAI y Banco Ripley Chile en el campus Peñalolén.
La actividad contó con la participación de estudiantes de la Licenciatura en Economía y reunió a académicos y representantes del sector privado para reflexionar sobre los desafíos que plantea el endeudamiento responsable en un entorno cada vez más complejo y sobrecargado de información.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Jorge Hernández, director de Investigación de la Escuela de Negocios UAI, quien destacó el valor de la colaboración entre la academia y las organizaciones para generar conocimiento aplicado. Asimismo, señaló que esta alianza entre Banco Ripley y la Escuela de Negocios UAI se desarrolla en el marco del proyecto FIMPACTEN.
Por su parte, la decana de la Escuela de Psicología UAI, Claudia Cruzat, sostuvo que este seminario representa una “materialización de lo que podemos hacer en conjunto con las organizaciones, levantando necesidades organizacionales y desde la academia entregando herramientas y soluciones”.
Durante el encuentro, los expositores coincidieron en que promover mejores decisiones financieras requiere algo más que entregar información. Comprender cómo las personas procesan los datos, qué sesgos influyen en sus decisiones y qué factores condicionan sus elecciones resulta fundamental para diseñar estrategias efectivas que favorezcan conductas financieras más saludables.
En esa línea, la profesora de la Escuela de Negocios UAI Nieves Valdés invitó a los estudiantes a participar en un ejercicio práctico, cuyos resultados fueron presentados por Bárbara Cancino, Research associate de J-PAL LAC, quien mostró cómo distintas formas de presentar una misma información pueden generar respuestas diferentes, abriendo nuevas oportunidades para diseñar estrategias que ayuden a las personas a tomar mejores decisiones financieras.
Desde la experiencia empresarial, Rosario Vodanovic, gerente de Marketing de Banco Ripley, presentó a los asistentes el primer fininfluencer de Latinoamérica, una iniciativa desarrollada para acercar la educación financiera a las personas a través de redes sociales mediante contenidos simples, cercanos y concretos.
Vodanovic además valoró mucho la creación de la nueva carrera Ciencias del Comportamiento y Negocios porque apunta a lo que han trabajado en la alianza con la Escuela de Negocios, de comprender los factores conductuales que están detrás de las decisiones financieras. “Es importante combinar herramientas de la economía, la estadística y la psicología para promover una educación financiera más efectiva, especialmente en un contexto marcado por los avances de la inteligencia artificial”, precisó.
El seminario también contó con la exposición de Julio Riutort, profesor de la Escuela de Negocios UAI, quien presentó una radiografía del escenario financiero nacional. En su análisis, advirtió que una proporción importante de los chilenos dispone de escasos ahorros para enfrentar imprevistos y enfatizó la necesidad de fortalecer la alfabetización financiera desde las primeras etapas de la formación escolar.
Finalmente, David Huepe, académico de la Escuela de Psicología UAI, profundizó en los mecanismos psicológicos que influyen en las decisiones económicas. Durante su presentación explicó cómo las personas suelen privilegiar beneficios inmediatos por sobre resultados futuros, un sesgo que impacta directamente en la relación con el ahorro, el consumo y el endeudamiento.
El seminario permitió acercar a los estudiantes a los aportes de la economía conductual y la psicología aplicada, mostrando cómo la colaboración entre la academia y el sector privado puede contribuir a desarrollar herramientas que promuevan un mayor bienestar financiero en la sociedad.