1 de 5 chilenos prefiere guardar su dinero “bajo el colchón”, según estudio presentado en la UAI
Negocios | Publicado el 18 de junio de 2026

Uno de los resultados más llamativos de la “Primera Radiografía del Bolsillo de los Chilenos” es que 1 de cada 5 personas en el país opta por guardar su dinero fuera del sistema financiero. El estudio, desarrollado por la app de inversiones XTB en colaboración con Kantar, fue presentado esta semana en la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez y analizó cómo los chilenos se relacionan con el ahorro, la inversión y la gestión de sus finanzas personales.
Sergio Jiménez, director de Nuevos Negocios de Kantar, fue el encargado de presentar los principales hallazgos y señaló que “el problema no es que el chileno no quiera ahorrar, sino que lo hace en montos pequeños”, destacando que el 81% de los encuestados puede ahorrar hasta un 10% de su sueldo.
“Los resultados muestran que los chilenos quieren cuidar su dinero, pero necesitan entender mejor sus opciones antes de actuar. La educación financiera tiene que hablar en simple y ayudar a tomar decisiones concretas, desde cómo ahorrar hasta cómo diversificar”, señaló Francisco López, director regional de XTB.

El encuentro también contó con la participación de Ignacio Briones, exministro de Hacienda y senior fellow de la UAI, quien abordó el rol clave de la inclusión financiera, el mercado de capitales y la competencia. Asimismo, planteó que la deuda no debe entenderse únicamente como un problema, sino también como una herramienta que, usada responsablemente, permite mejorar el bienestar al anticipar ingresos futuros, por ejemplo, en el acceso a la vivienda.
Además, se realizó un panel moderado por Andrés Benítez, que contó con la participación de Julio Riutort, académico de la Escuela de Negocios UAI; Emilia Valenzuela, directora del doble título de Ingeniería Comercial y Sociología UAI; y Francisco López, de XTB. En la instancia, los participantes discutieron que la brecha entre intención y acción en materia financiera es significativa: aunque muchas personas valoran el ahorro y la inversión, enfrentan restricciones de ingresos, incertidumbre y falta de conocimientos que dificultan llevarlo a la práctica.
El panel coincidió en que la educación financiera es necesaria, pero insuficiente por sí sola. “Creo que la educación financiera no es la bala de plata, para nada, se queda corta. Las cosas que se han mostrado bastante más efectivas tienen que ver con cómo uno simplifica el proceso de decisión”, afirmó Riutort.
Asimismo, se abordaron diferencias de género —donde las mujeres tienden a subestimar sus conocimientos— y barreras culturales, como el carácter tabú del dinero.
“Desde la sociología, el tema del dinero es un símbolo que representa muchas cosas: éxito, fracaso, movilidad, poder, inclusión o exclusión de ciertos grupos. De esta forma, las personas se sienten expuestas al hablar de dinero y también categorizadas en determinados grupos sociales”, señaló Valenzuela.
También se analizaron los hábitos de los jóvenes, quienes muestran mayor familiaridad digital y apertura a invertir, pero enfrentan riesgos como asociar la inversión a apuestas o priorizar resultados de corto plazo.
Finalmente, se destacó que el ahorro depende en gran parte de la capacidad económica y del contexto, y que factores como la confianza, la experiencia y la educación desde la infancia son claves para fomentar una participación más activa y responsable en el sistema financiero. En ese sentido, entender mejor las alternativas disponibles es fundamental para que el dinero deje de “quedarse bajo el colchón” y comience a integrarse plenamente al sistema financiero.