Inteligencia Artificial: Conoce cómo su uso beneficia el análisis de la carga regulatoria ambiental
Ingenieria-y-ciencias | Publicado el 19 de junio de 2026
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Las obligaciones ambientales asociadas a proyectos de inversión en Chile se triplicaron en la última década: pasaron de 60 por proyecto en 2015 a 213 en 2024. Ese es uno de los hallazgos centrales de la segunda fase del estudio sobre carga regulatoria ambiental desarrollado por la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP), cuyos resultados fueron presentados en la Universidad Adolfo Ibáñez, en un evento organizado por la CNEP en conjunto con la Facultad de Ingeniería y Ciencias y la Escuela de Negocios.
Lo que hace singular a esta investigación es su metodología: para analizar todas las Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) aprobadas en Chile entre 2015 y 2024 —275 mil páginas de texto— se utilizaron herramientas de inteligencia artificial, lo que permitió identificar 481 mil obligaciones individuales con niveles de consistencia y precisión que serían imposibles de lograr manualmente.
Un aumento que no viene de nuevas leyes
El estudio revela que el incremento en las exigencias no responde a nuevas regulaciones, sino a una aplicación cada vez más intensa de las normas existentes. En el caso de la minería, la carga regulatoria aumentó un 482% en el período analizado. Además, 3 de cada 5 obligaciones tienen sustento normativo explícito, mientras que el resto son generadas por la propia RCA o corresponden a compromisos voluntarios —estos últimos en aumento sostenido.
La presentación estuvo a cargo de Cristián Romero, Director Jurídico de la CNEP, y fue moderada por Andrés Zahler, Consejero CNEP y académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de UAI.
La mesa redonda: más preguntas que respuestas, y eso es bueno
Tras la presentación, una mesa redonda reunió a cuatro voces con perspectivas complementarias.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, señaló que "esto abre la pregunta sobre qué tan efectiva es la carga regulatoria. Tenemos un levantamiento y hay que preguntarse qué tan efectivo es lo que se está haciendo." Identificó además espacios concretos de mejora: revisar si lo que se exige a los proyectos es realmente pertinente, apoyar a los funcionarios para que focalicen su tiempo en los proyectos más relevantes y avanzar, de manera responsable, hacia un sistema que permita protocolizar la revisión de ciertos tipos de proyectos.
La abogada experta en derecho ambiental Paulina Riquelme fue directa: "La regulación ambiental es fundamental mantener. El punto es cómo." Destacó la necesidad de avanzar hacia un sistema de revisión ex ante y ex post, y subrayó un dato especialmente revelador: el 80% de las obligaciones son de medio y no de resultado, lo que refleja un manejo deficiente de la incertidumbre. También planteó la falta de proporcionalidad entre las exigencias y la escala de los proyectos, y apuntó a una desconfianza estructural del sector público hacia el privado como uno de los factores que está complejizando el sistema.
José Antonio Valenzuela, Director Ejecutivo de Pivotes, advirtió que el aumento sostenido de la carga regulatoria —junto con el alza en los tiempos de tramitación, que pasaron de 650 a 1.060 días en promedio— son señales de alerta. "Estamos evaluando todo de forma muy profunda y no dándole el foco y tiempo a los verdaderos impactos", señaló, apuntando a que el sistema no discrimina dónde está el verdadero riesgo ambiental y desvía el foco de los objetivos que realmente importan.
Rodrigo Wagner, académico de la Escuela de Negocios de UAI, puso en perspectiva la oportunidad: "El mundo quiere lo que nosotros producimos. Hay una cartera de inversión enorme que quiere llegar, pero nosotros estamos lentos para hacerlo." A su juicio, este es el momento para construir acuerdos técnicos sobre racionalización regulatoria que luego puedan alimentar al Congreso.
Un punto de partida
El estudio concluye que existe un amplio espacio de mejora en la calidad de la información disponible, con alto potencial para reducir costos de transacción, asimetrías de información y problemas de coordinación. El informe completo está disponible en el sitio de la CNEP o AQUÍ.