Final de la 36ª Olimpiada Nacional de Matemática reúne a jóvenes talentos en la UAI
Ingenieria-y-ciencias | Publicado el 29 de octubre de 2024
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El campus Peñalolén de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) fue el punto de encuentro para 200 estudiantes provenientes de todo Chile, quienes llegaron para competir en la final de la 36ª Olimpiada Nacional de Matemática. Este evento, organizado por la Sociedad de Matemática de Chile junto a la Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI, se ha convertido en un espacio clave para la promoción de talentos emergentes en el ámbito de las ciencias exactas, posicionándose como una de las competencias más prestigiosas de matemáticas a nivel escolar.
“Este evento ha crecido significativamente a lo largo de los años, y es un orgullo para nosotros que la UAI se haya consolidado como un punto de encuentro para estos jóvenes talentos”, destacó Hugo Caerols, académico de la UAI y miembro de la Comisión Olímpica desde 2010 y quien estuvo a cargo de la organización de esta final.
La instancia reunió a estudiantes de distintas regiones del país para participar en una serie de pruebas que no sólo evaluaron su capacidad matemática, sino que también fomentaron la creación de lazos entre los competidores.
Bárbara Stengel, vicedecana de Gestión y Vinculación con el Medio de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI, subrayó en la ceremonia de cierre el impacto positivo de esta actividad: “La Olimpiada Nacional de Matemática es un espacio donde se forjan las futuras promesas de nuestro país. Nos enorgullece que, por tercer año consecutivo, la UAI sea la sede de este evento que impulsa el talento matemático de nuestros jóvenes”.
Mario Ponce, presidente de la Sociedad de Matemática de Chile, también resaltó el valor de esta instancia para los jóvenes: “La Olimpiada de Matemáticas les ofrece a los estudiantes la posibilidad de desafiarse intelectualmente y explorar el pensamiento matemático, una de las capacidades más necesarias para el futuro. Además, fomenta la amistad y el encuentro con pares de todo el país, creando lazos que probablemente durarán toda la vida”.
Voces de los finalistas
Entre los ganadores de esta edición, destaca Sofía Cornejo, estudiante de tercero medio del Liceo Carmela Carvajal, quien obtuvo una medalla de oro. “Ha sido una experiencia increíble, tanto por las pruebas que disfruto mucho, como por la comunidad que se forma aquí. Este año vine más preparada, y me encantaría seguir aprendiendo”, compartió.
Natalia Calkin, estudiante de cuarto medio del American British School, obtuvo un bronce en la categoría mayor. “Siempre me han gustado las matemáticas, pero la experiencia en esta olimpiada ha sido aún más enriquecedora. Invito a quienes no disfrutan tanto de esta materia a darle una oportunidad, porque tiene muchas áreas fascinantes”, señaló.
Vicente Couchel, del Colegio Antofagasta International School, también ganó una medalla de bronce en su segunda participación. “El año pasado no obtuve premio, pero eso me motivó a seguir intentándolo. Este año clasifiqué con un compañero y logramos aprender mucho juntos. Lo importante es disfrutar el proceso y la comunidad que se forma”, comentó Vicente.
Por su parte, Carlos Velázquez, estudiante de segundo medio del Instituto Nacional, quien recibió una medalla de oro, expresó: “Lo hago porque me gusta, disfruto mucho las pruebas. Ganar es un reconocimiento a todo el esfuerzo, y me gustaría seguir en esta área para convertirme en matemático”.
Compromiso con la educación y la ciencia
Durante el evento, Bárbara Stengel destacó la importancia de fomentar la curiosidad y el amor por las matemáticas en las nuevas generaciones: “Más allá de las medallas, lo que realmente importa es el camino recorrido, el aprendizaje adquirido y las amistades que han forjado en el proceso”. Además, agradeció a los profesores de todo el país por su esfuerzo y dedicación en guiar a los estudiantes a través de cada etapa de la competencia.
Por su parte, Hugo Caerols enfatizó el rol de la Universidad Adolfo Ibáñez en apoyar este tipo de iniciativas: “Necesitamos que la ciencia, la tecnología y la matemática sigan surgiendo en nuestro país para avanzar hacia un Chile más desarrollado. Como universidad, estamos comprometidos a seguir aportando en lo que podamos para que eventos como este sigan formando a los futuros científicos”.
Más allá de los números
Durante estas Olimpiadas Matemáticas no todo fueron cálculos. Desde la organización se buscó entregarles a los participantes una experiencia enriquecedora y significativa para el desarrollo integral de los competidores.
En este sentido, la organización contó este año con el apoyo de la Facultad de Artes Liberales UAI, quienes, en el espíritu de fomentar que las Ciencias y las Humanidades son complementarias y esenciales para el desarrollo integral, donaron libros para entregar a los ganadores de medallas en la ceremonia de premiación.
Por su parte, los estudiantes pudieron ser parte de diversas actividades, incluyendo un Bingo Matemático, una visita al Observatorio Foster, y una cena en el Campus Peñalolén de la Universidad Adolfo Ibáñez, todo esto como parte de la entrega de una experiencia significativa para los participantes.
Además, reconociendo el rol clave de los docentes en la formación de los participantes, se llevaron a cabo cuatro charlas paralelas dirigidas a los profesores acompañantes de los competidores, las cuales contaron con la participación de más de 50 docentes. Estas exposiciones estuvieron a cargo del profesor Andrés Navas, de la Universidad de Santiago de Chile, y de los académicos de la Universidad Adolfo Ibáñez: Eric Goles, Javiera Barrera y Hugo Caerols.
La Olimpiada Nacional de Matemática, que reúne a más de 10.000 estudiantes en todo Chile a lo largo de sus distintas etapas, seguirá siendo una plataforma fundamental para el fomento de la excelencia académica en matemáticas y el desarrollo de las futuras generaciones.