Trinidad Balart asume como nueva directora del GobLab UAI
Gobierno | Publicado el 13 de octubre de 2026

Trinidad Balart Schlegel asumió como nueva directora del GobLab de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, laboratorio de innovación pública que desde 2017 trabaja en el uso responsable de datos y tecnologías para mejorar las políticas públicas y la gestión del Estado.
Doctora en Ingeniería Interdisciplinaria por Texas A&M University, Balart es investigadora en inteligencia artificial, con foco en el pensamiento crítico, la autonomía y las capacidades humanas que entran en juego en la relación de las personas con estas tecnologías. Estudió ingeniería civil industrial en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se especializó en Diseño e Innovación y Tecnologías de la Información.
En esta nueva etapa buscará fortalecer la investigación aplicada, ampliar la colaboración con instituciones públicas y privadas, y contribuir a una adopción responsable de la inteligencia artificial (IA), poniendo especial atención en la transparencia, el pensamiento crítico y la autonomía de las personas.
“Uno de mis principales desafíos será fortalecer ese posicionamiento y ampliar nuestras capacidades para responder a las transformaciones que estamos viviendo, particularmente con el avance de la inteligencia artificial. Queremos seguir construyendo puentes entre la academia, el Estado, el sector privado y la sociedad civil, transformando la investigación en soluciones concretas para los desafíos públicos”, señala.
Entre las iniciativas desarrolladas por el GobLab destacan el proyecto Algoritmos Éticos y el Repositorio de Algoritmos Públicos, que han contribuido a promover la transparencia y la responsabilidad en el uso de sistemas tecnológicos por parte del Estado. La nueva directora espera profundizar esta línea de trabajo y fortalecer el vínculo entre la generación de conocimiento y su aplicación en las instituciones.
“Creo que uno de los grandes desafíos de las universidades es lograr que el conocimiento que generamos efectivamente llegue a quienes toman decisiones y se traduzca en mejores políticas públicas”, afirma.
Los desafíos de incorporar inteligencia artificial en el Estado
Para Balart, Chile atraviesa un momento decisivo en la incorporación de inteligencia artificial al sector público. Si bien reconoce avances como la Política Nacional de Inteligencia Artificial, la discusión legislativa sobre esta tecnología y la nueva Ley de Protección de Datos Personales, advierte que todavía existen importantes brechas institucionales.
“Mi principal preocupación es que pareciera que estamos avanzando más rápido en la adopción tecnológica que en el desarrollo de las capacidades humanas e institucionales necesarias para utilizarla adecuadamente”, sostiene.
En este escenario, explica que la IA ofrece oportunidades para mejorar los servicios públicos, simplificar procesos, identificar necesidades ciudadanas y apoyar decisiones más informadas. Sin embargo, también plantea riesgos cuando se implementa sin suficiente supervisión o comprensión de sus limitaciones.
“No basta con que una herramienta entregue respuestas rápidas o aparentemente precisas; necesitamos instituciones capaces de cuestionarlas, explicar sus decisiones y corregir errores”, enfatiza.
Desde el GobLab, uno de sus objetivos será contribuir a cerrar estas brechas mediante la generación de evidencia, el desarrollo de metodologías y el acompañamiento a instituciones que buscan incorporar inteligencia artificial de manera responsable.
Inteligencia artificial y pensamiento crítico: ¿cómo evitar perder capacidades humanas?
Uno de los temas centrales de la trayectoria investigativa de Balart es la relación entre inteligencia artificial generativa, pensamiento crítico y autonomía humana, ámbito que abordó durante su investigación doctoral con estudiantes de ingeniería.
El estudio mostró que el uso de estas herramientas no produce los mismos efectos en todas las personas. Mientras algunos estudiantes mejoraron sus capacidades de pensamiento crítico, otros mantuvieron resultados similares e incluso algunos experimentaron disminuciones.
La investigación permitió observar diferencias en la manera de interactuar con la IA. Quienes cuestionaban sus respuestas, verificaban la información y utilizaban estas herramientas para profundizar sus razonamientos mostraban prácticas distintas de quienes priorizaban la rapidez y la resolución inmediata de tareas.
“El acceso a la IA, por sí solo, no garantiza que desarrollemos mejores capacidades cognitivas. A medida que delegamos más tareas a estos sistemas, necesitamos preguntarnos qué estamos aprendiendo realmente y qué habilidades estamos dejando de ejercitar”, explica.
Para la académica, esta reflexión no se limita al ámbito educativo, sino que también tiene implicancias para el funcionamiento de las instituciones públicas, donde las decisiones apoyadas por sistemas de inteligencia artificial pueden afectar directamente la vida de las personas.
“La verdadera oportunidad de la inteligencia artificial está en ampliar nuestras capacidades humanas, no en reemplazar nuestra capacidad de pensar y decidir”, afirma.
Un laboratorio conectado con las necesidades de la sociedad
Entre sus prioridades, Balart también espera ampliar la incidencia del GobLab en el diseño y evaluación de políticas públicas, fortalecer la formación de capacidades y consolidar redes de colaboración con instituciones de Chile y el extranjero.
Su propósito es que el laboratorio continúe posicionándose como un referente en el desarrollo y uso responsable de inteligencia artificial en el sector público, conectando los avances de la investigación con desafíos concretos de las organizaciones y las comunidades.
“Me gustaría que el GobLab siguiera siendo un espacio donde las grandes discusiones sobre tecnología y políticas públicas se traduzcan en cambios concretos en las instituciones y en la mejora de la vida de las personas”, señala.
En esa línea, destaca que el desafío no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino en reflexionar sobre el tipo de instituciones que se busca construir.
“Mi aspiración es que GobLab contribuya a construir un Estado que no solo sea más innovador, sino también más humano, confiable y capaz de responder a las necesidades de las personas”, concluye.