Límites que liberan: el rol de la autoridad en la crianza

Gobierno | Publicado el 14 de octubre de 2025

Límites que liberan: el rol de la autoridad en la crianza

¿Cómo ejercer la autoridad sin caer en el autoritarismo? ¿De qué manera los límites contribuyen al desarrollo emocional y social de los hijos? Estas fueron algunas de las preguntas que guiaron la charla “Límites que liberan: ¿dónde está la autoridad?”, un espacio de reflexión organizado por la Escuela de Gobierno y la Facultad de Artes Liberales y moderado por la académica de la Escuela de Gobierno, Pilar Wiegand.

El encuentro contó con las exposiciones de María Josefina Escobar y Francisca Pérez, integrantes de ANIDA – Unidad de Parentalidades, Cuidados e Infancias de la Escuela de Psicología UAI- , quienes destacaron la importancia de entender los límites no como una restricción, sino como un marco que protege y orienta.

“La forma en que los padres ejercen la autoridad ha cambiado. Hoy enfrentan una tensión constante entre no repetir los errores de sus propios padres y, al mismo tiempo, establecer un orden que brinde seguridad a los hijos”, señaló la moderadora Pilar Wiegand, destacando que esta reflexión es clave para pensar el tipo de ciudadanos que se están formando.

Por su parte, Francisca Pérez explicó que los límites cumplen un rol esencial en el acompañamiento del desarrollo infantil.

“No deben ser ni demasiado apretados ni demasiado sueltos; hay que buscar el equilibrio. Los límites acompañan y protegen. Permiten explorar el mundo con seguridad, sabiendo que hay un adulto disponible cuando algo incomoda o genera temor”, indicó.

Josefina Escobar, en tanto, enfatizó que los límites entregan tanto seguridad como autonomía, y que su aplicación debe adaptarse a las distintas etapas del desarrollo.

“En la infancia, el adulto cumple un rol regulador. A medida que el niño crece, el límite se negocia y se amplía el margen de acción. En la adolescencia, cuando hay una búsqueda fuerte de autonomía, la autoridad debe sostenerse en el diálogo, la confianza y el acompañamiento. Los padres deben ser como un faro que guía”, explicó.

Las expositoras también abordaron el agotamiento parental o “burnout”, un fenómeno que, según Escobar, puede dificultar el ejercicio de la autoridad y afectar la relación con los hijos.

“Un padre o madre agotado pierde la capacidad de conectar y acompañar. Es importante aprender a detenerse, regularse y cuidarse, porque solo así se pueden poner límites desde la calma y no desde la reacción”, sostuvo.

Pérez agregó que los adultos tienden a reproducir los modelos de autoridad que vivieron en su propia infancia, especialmente en situaciones de estrés.

“Ejercemos la autoridad como lo aprendimos, o como su opuesto. Por eso es clave autorregularnos antes de poner límites. Ser firmes no es ser autoritarios: la autoridad no debe ejercerse con miedo, sino con claridad y contención”, señaló.

Finalmente, ambas académicas destacaron las consecuencias sociales de una crianza sin límites. Escobar advirtió que “la familia es la semilla de la sociedad”, y que aprender a tolerar la frustración y respetar normas desde pequeños repercute en la capacidad futura de adaptarse, trabajar en equipo y convivir. Pérez añadió que el contexto actual, marcado por el consumo y la inmediatez, también desafía la forma en que los adultos ponen límites y transmiten valores.

“Vivimos en un mundo que evita el conflicto y desvaloriza lo estable. Eso se refleja en las familias y, más adelante, en cómo los jóvenes enfrentan los desafíos del trabajo y las relaciones. Repensar la autoridad es repensar también el tipo de sociedad que queremos construir”, concluyó.

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