Innovación y Libre Competencia: reescribiendo las reglas del juego en un mundo digital
Gobierno | Publicado el 16 de enero de 2025
.png%3Fh%3D500%26ar%3D16%3A9%26fit%3Dcrop%26crop%3Dcenter%2Ccenter&w=3840&q=75)
La Universidad Adolfo Ibáñez fue el escenario donde se realizó del seminario "Innovación y Libre Competencia: Desafíos en la Actualidad", una instancia que reunió a destacados expertos del ámbito académico, empresarial y regulador para debatir sobre los retos y oportunidades que la innovación plantea en los mercados actuales. Organizado por la Escuela de Gobierno en colaboración con la Red Procompetencia, el evento abordó la intersección entre regulación, innovación y competencia, en un contexto de transformación digital acelerada.
En su apertura, Ana María Montoya, académica de la Escuela de Gobierno, destacó la relevancia de explorar cómo la innovación y la competencia pueden potenciarse mutuamente. “La innovación tiene el poder de transformar mercados, pero su desarrollo dependerá de cómo se planteen las dinámicas competitivas en cada sector. Este seminario busca profundizar en estas cuestiones y aprender juntos sobre lo que está ocurriendo hoy en distintos mercados”, señaló.
Por su parte, la decana María José Naudon subrayó que la innovación es un motor esencial para el progreso y enfatizó su papel en la transformación de industrias y estructuras de mercado. “Desde la revolución en la comunicación global hasta la evolución en los servicios financieros, la innovación está en el corazón de los avances actuales. Sin embargo, con estas oportunidades surgen también responsabilidades: los reguladores y actores de mercado deben adaptar marcos normativos para fomentar una competencia justa y saludable que no frene el desarrollo”, comentó.
Naudon añadió que la universidad tiene un rol fundamental en este desafío: “nos quedamos con el desafío, de colaborar para que, efectivamente, toda esta institucionalidad, todo este trabajo técnico, pero además detallado, tenga el rendimiento que debe tener. Porque nosotros trabajamos en esta Escuela, y cada una de las instituciones de ustedes definitivamente va a tener un país mejor. Y creo que eso es lo que nos une y lo que tenemos que desarrollar”.
La vicepresidenta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Bernardita Piedrabuena, destacó la relevancia del proyecto Fintech como un ejemplo de cómo la regulación puede impulsar la competencia y la innovación. “Este proyecto introduce competencias al sistema financiero, personalizando los servicios para las necesidades de las personas. Pero esto exige un cambio cultural y educativo que permita a los usuarios comprender plenamente los servicios que utilizan. La colaboración entre el sector público y privado será clave para alcanzar estos objetivos”, señaló Piedrabuena.
Desde la Fiscalía Nacional Económica, su titular, Jorge Grunberg, abordó el impacto de la digitalización en la libre competencia y las medidas que se están adoptando para enfrentar los desafíos. “La irrupción de la inteligencia artificial ha transformado profundamente los mercados digitales, planteando nuevos retos para las agencias de competencia. En la Fiscalía, estamos utilizando herramientas de data science e inteligencia artificial para detectar colusiones algorítmicas con el mismo rigor que las colusiones tradicionales. Nuestro objetivo es asegurar mercados justos y competitivos en un entorno digital en constante evolución”, afirmó.
Vanessa Facuse, fundadora de la Red Procompetencia, planteó un análisis crítico sobre los desafíos económicos de Chile en materia de innovación e inversión. “Chile tiene el potencial de ser un laboratorio para empresas innovadoras, pero enfrenta brechas significativas en financiamiento y desarrollo de tecnologías emergentes. La clave está en garantizar un marco regulatorio que permita a los nuevos actores crecer y generar valor sin sofocar su desarrollo con regulaciones excesivas”, comentó.
Facuse resaltó ejemplos internacionales como la Ley de Mercados Digitales de Europa, destacando la importancia de adaptar marcos regulatorios a las particularidades locales. Además, enfatizó la necesidad de evaluar constantemente el impacto de las normativas para garantizar que promuevan la innovación en lugar de limitarla.
El seminario finalizó con un llamado a la acción para todos los actores involucrados en la construcción de un entorno innovador y competitivo. Desde la academia, el sector público y privado, y las agencias regulatorias, se reconoció la importancia de un trabajo conjunto para enfrentar los desafíos que plantea la rápida evolución tecnológica.
La Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez reafirmó su compromiso con fomentar el debate público y generar conocimiento en áreas clave como la innovación y la libre competencia, contribuyendo al desarrollo de políticas.