Escuela de Gobierno de la UAI realiza seminario en homenaje a la vida y obra de Felipe Schwember

Gobierno | Publicado el 18 de mayo de 2026

Escuela de Gobierno de la UAI realiza seminario en homenaje a la vida y obra de Felipe Schwember

Como parte de los seminarios de la Escuela de Gobierno UAI, se realizó una actividad especial en homenaje a Felipe Schwember, destacado investigador e intelectual, quien fue académico de la Universidad Adolfo Ibáñez por varios años. Schwember era doctor en Filosofía de la Universidad de Navarra y licenciado en Filosofía y Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

La jornada, realizada en la sede Errázuriz, tuvo como objetivo reflexionar en torno a su trabajo de investigación, trayectoria académica y al impacto de su obra en el debate social y político actual.

El encuentro se dividió en dos paneles de conversación. El primero estuvo dedicado a la presentación del paper coescrito por Felipe Schwember y Eduardo Fuentes, director del Instituto de Filosofía de la Universidad San Sebastián, titulado “Conditiones non sunt multiplicanda sine necessitate: el problema de la equivalencia de las estipulaciones de Locke y Nozick”. La presentación contó con comentarios de Daniel Brieba, académico de la Escuela de Gobierno UAI, y Javier Martín Lanas, docente e investigador de la Universidad de Navarra.

El segundo panel, titulado “Pensar Chile hoy: desafíos públicos desde la obra de Felipe Schwember”, convocó a Daniel Mansuy, director del Centro Signos de la Universidad de los Andes; Nicole Gardella, directora de Incidencias Públicas y Cátedras de la Escuela de Gobierno UAI; y Cristóbal Bellolio, académico de la Escuela de Gobierno UAI, quienes abordaron la profundidad de su obra y los principales ejes de su pensamiento.

El debate en torno a Locke y Nozick

La primera parte del seminario se centró en el análisis académico de la filosofía política libertaria, una de las áreas de mayor especialización de Schwember. Durante su exposición, Fuentes detalló los ejes de la investigación en torno a John Locke y Robert Nozick —dos de los filósofos políticos más influyentes de la tradición liberal y occidental—, analizando las diferencias entre ambos autores respecto de la propiedad, el rol de la comunidad y las responsabilidades morales vinculadas al ejercicio de la libertad individual.

El paper se inserta en una etapa de revisión crítica de Schwember, quien tomó distancia del libertarianismo para acercarse al liberalismo clásico. “Este paper se enmarca en una investigación acerca de una visión crítica de las teorías libertarias, que han sido políticamente muy atractivas este último tiempo”, explicó Fuentes. “Con Felipe veíamos con preocupación cómo esas teorías presentaban serias ‘cegueras morales’ y empobrecían el debate moral. Entonces tratamos de demostrar a través de estos dos autores que en el liberalismo clásico hay un espectro moral más amplio que el que hay en el libertarianismo”, aseguró.

En tanto, Daniel Brieba y Javier Martín Lanas abordaron tanto las implicancias filosóficas del texto como la vigencia del pensamiento de Schwember. Brieba destacó la actualidad de ciertas ideas de Locke para pensar problemas contemporáneos, como la contaminación ambiental y la protección de terceros, mientras que Martín Lanas subrayó la relevancia de las discusiones sobre propiedad y compensación en sociedades modernas con recursos limitados.

Respecto al impacto intelectual y público de Schwember, especialmente en debates sobre libertad económica, rol del Estado y liberalismo contemporáneo, Brieba destacó que “Felipe fue importante en términos de defender consistentemente las ideas, sobre todo la libertad económica, incluso en un momento en que en Chile la discusión pareció deslegitimarlas totalmente. Él fue muy valiente en defender una posición que era a todas luces minoritaria, y mantener viva esa postura como aún válida”.

Por su parte, Martín Lanas relevó el aporte de Schwember a una comprensión ética del liberalismo, alejada de miradas individualistas extremas: “Lo que él se encargaba precisamente era de demostrar que el liberalismo bien entendido era perfectamente compatible con la caridad. De hecho, que florecía la caridad, la solidaridad humana y los lazos entre las personas, y que desde luego el liberalismo es todo lo contrario al aislacionismo o al atomismo”.

Pensar Chile hoy

El segundo bloque del seminario propuso un diálogo transversal sobre cómo la teoría de Schwember permite interpretar la realidad social y política del país en la actualidad. Al respecto, Mansuy destacó su rol como intelectual público y sostuvo que habría aportado mayor densidad a debates sobre libertad económica, crecimiento y el rol del Estado. “Felipe sería, si estuviera con nosotros, uno de los intelectuales que yo echo mucho de menos (...). El modo claro, nítido y robusto con que formulaba sus ideas nos obligaba a quienes no estábamos de acuerdo con él a formular mejor las nuestras”, señaló.

Por su parte, Gardella relevó la consistencia intelectual de Schwember y su particular manera de entender la intervención pública desde la universidad. Según explicó, “las columnas, las cartas, los ensayos no eran opiniones dispersas ni comentarios rápidos sobre la contingencia. Eran intentos persistentes por intervenir las condiciones culturales, éticas e intelectuales que permiten que una democracia siga siendo democrática. (...) Felipe escribía como alguien que creía profundamente que las palabras tienen consecuencias políticas y que las distinciones importan. Y que la democracia depende también de ciertas virtudes intelectuales y culturales que pueden perderse silenciosamente”, afirmó.

La académica también destacó su defensa del pluralismo, los límites institucionales y la legitimidad del adversario político, especialmente durante el periodo de alta polarización vivido entre 2019 y 2022. “Esa es una de las razones por las que su ausencia se siente hoy tan grande”, aseguró. “Porque con él no perdimos solamente un profesor, un colega o un amigo. Perdimos una forma de pensar públicamente que hoy parece cada vez más escasa. Una forma de escritura que entendía la intervención pública no como una autoafirmación moral, sino como una responsabilidad frente a la fragilidad del mundo común”, subrayó.

Para finalizar, Bellolio profundizó en las tensiones y matices del pensamiento liberal de Schwember, destacando que sostuvo posiciones contrapuestas incluso dentro de los sectores políticos más cercanos a sus ideas: “Como aliado político debe haber sido incómodo, porque al estar en un proyecto político uno tiene que creer todas las pequeñas ideas culturales que definen tu pertenencia a ese grupo, pero él era capaz de romper eso justamente porque quería ser coherente con su doctrina”, comentó.

Además, añadió que Schwember defendía una comprensión del liberalismo centrada en la tolerancia y en la protección de espacios de autonomía, manteniendo una mirada crítica hacia proyectos políticos totalizantes o identitarios. “Yo creo que era un antihegemónico, probablemente, más que un antiutopista”, aseguró. “No creía que ningún proyecto sobre la vida buena pudiese ser encarnado políticamente e impuesto por sobre el resto”.

 

El seminario concluyó con una reflexión compartida, en la que los panelistas coincidieron en destacar a Felipe Schwember como una figura capaz de articular reflexión filosófica, discusión política y compromiso con la vida universitaria, dejando un legado que continúa influyendo en las conversaciones sobre liberalismo, democracia y espacio público en Chile.