Patricia Acevedo: "El futuro se entrena"

Designlab | Publicado el 3 de agosto de 2026

Patricia Acevedo: "El futuro se entrena"

¿Qué puede tener en común una pista de atletismo con la sala de directorio de una empresa? A simple vista, muy poco. Una exige velocidad, resistencia y precisión; la otra, estrategia, liderazgo y capacidad para decidir bajo presión. Para Patricia Acevedo, directora académica de Postgrados de Design Lab UAI, sin embargo, ambos escenarios responden a una misma lógica: el desempeño sostenido no depende únicamente del talento, sino de la capacidad de entrenar, aprender y adaptarse de manera permanente.

Esa convicción no nació en una sala de clases ni en una consultoría. Se forjó durante años de entrenamiento y competencia, y hoy orienta el trabajo que desarrolla desde Design Lab UAI junto a organizaciones. Su experiencia como deportista de alto rendimiento le permitió comprender que las habilidades que hacen competitivo a un atleta son, en esencia, las mismas que necesitan los equipos para desenvolverse en entornos marcados por la incertidumbre, el cambio y la innovación.

Hace pocas semanas volvió a demostrarlo. En el Campeonato Iberoamericano realizado en Perú se coronó campeona en las pruebas de 400, 800 y 1.500 metros planos. Un logro que se suma a una medalla mundial y que consolida una trayectoria construida durante años de entrenamiento. Sin embargo, cuando se le pregunta por ese momento, el foco no está en el podio.

¿Hace poco lograste el título de campeona iberoamericana en las pruebas de 400, 800 y 1.500 metros planos? ¿Qué significó este logro y qué aprendizajes reafirmó en ti sobre el alto rendimiento?

—Más que tres medallas, este logro fue la confirmación de que el alto rendimiento no es un destino, sino una forma de vivir. Ganar un campeonato Iberoamericano además de una medalla Mundial, demuestra que los límites muchas veces no son físicos, sino mentales y culturales.

El talento abre puertas, pero son la disciplina, la capacidad de adaptarse y la constancia las que realmente sostienen el desempeño en el tiempo. En una pista no existen atajos; cada resultado es consecuencia de miles de decisiones invisibles que nadie ve.

Otra gran lección es entender que el rendimiento sostenible exige equilibrio. No se trata de entrenar más, sino de entrenar mejor. Un atleta sabe que el descanso, la recuperación, la alimentación y el entrenamiento mental son tan importantes como la carga física. En las empresas ocurre exactamente lo mismo: los mejores resultados no provienen de trabajar más horas, sino de desarrollar las capacidades correctas y sostenerlas en el tiempo.

Del alto rendimiento al liderazgo organizacional

Durante años, Patricia Acevedo desarrolló en paralelo su carrera deportiva y su trabajo con organizaciones. Pero hubo un momento en que ambos mundos dejaron de avanzar por caminos separados.

¿En qué momento comprendiste que los principios que permiten a un deportista alcanzar el máximo rendimiento también podían aplicarse al liderazgo y a las organizaciones?

—Lo entendí cuando comencé a trabajar con equipos directivos y descubrí que enfrentaban exactamente las mismas tensiones que un atleta de alto rendimiento: presión, incertidumbre, toma de decisiones, necesidad de confianza y búsqueda permanente de mejores resultados.

La gran diferencia es que en el deporte entrenamos esas capacidades todos los días, mientras que en las organizaciones muchas veces esperamos que aparezcan espontáneamente o a fines de año sin un propósito real.

Ahí comprendí que las empresas no solo necesitan mejores estrategias; necesitan entrenar mejores capacidades humanas. Liderar, innovar, colaborar o adaptarse son habilidades que pueden desarrollarse exactamente igual que la velocidad, la resistencia o la técnica deportiva.

Desde entonces mi propósito ha sido llevar esa mentalidad del alto rendimiento al mundo organizacional.

Aquella constatación terminó convirtiéndose en una pregunta que marcaría el rumbo de su trabajo: ¿por qué las organizaciones siguen invirtiendo gran parte de sus esfuerzos en transmitir conocimientos cuando el verdadero desafío es desarrollar capacidades?

El origen de COMPITE 360°

Esa reflexión dio origen a COMPITE 360°, una metodología que traslada la lógica del entrenamiento deportivo al liderazgo y la innovación organizacional.

¿Cómo surge COMPITE 360° y qué necesidad buscabas resolver con esta metodología?

—COMPITE 360° nace de una pregunta muy simple: ¿por qué seguimos solo capacitando personas si lo que realmente necesitan las organizaciones es transformar la forma en que piensan, deciden y actúan? Instalar capacidades es clave. Y eso es entrenamiento puro.

Durante años observé que muchas empresas invertían grandes recursos en cursos o consultorías, pero los cambios eran poco sostenibles porque trabajaban solo sobre conocimientos y no sobre capacidades. Con COMPITE 360°, propongo una nueva mirada sobre el liderazgo y la innovación: las organizaciones del futuro no serán las que más sepan, sino las que mejor entrenen su capacidad para competir, adaptarse y transformar los desafíos en oportunidades.

Por otro lado, mi experiencia como atleta me mostraba que el rendimiento nunca depende de un solo factor. Es el resultado de un sistema completo.

Mi método COMPITE 360° se estructura sobre siete capacidades esenciales: Claridad Estratégica, Organización y Alineación, Método, Presión, Innovación Aplicada, Transformación y Ejecución, permitiendo desarrollar organizaciones más preparadas para adaptarse, innovar y generar resultados sostenibles.

A diferencia de los modelos tradicionales de consultoría, COMPITE 360° propone un proceso similar al entrenamiento de un deportista de élite. Comienza con un diagnóstico para comprender las brechas de la organización; continúa con el diseño de una intervención personalizada; luego incorpora un entrenamiento aplicado, donde los equipos desarrollan nuevas capacidades mediante experiencias prácticas; y culmina con la activación y ejecución, acompañando la implementación hasta convertir la estrategia en resultados concretos.

Un modelo que dialoga con Design Lab UAI

La metodología no surge de manera aislada. Patricia Acevedo ve una relación directa entre COMPITE 360° y la forma en que Design Lab UAI entiende el diseño, la innovación y la formación de profesionales.

¿Cómo se conecta este modelo con la mirada que promueve la Escuela sobre innovación, diseño y transformación organizacional?

—La conexión es total.

En Design Lab entendemos el diseño como una disciplina estratégica capaz de transformar organizaciones, industrias y sociedades. Innovar no consiste únicamente en crear nuevas ideas; consiste en desarrollar nuevas capacidades para enfrentar problemas complejos.

COMPITE 360° comparte exactamente esa visión. Integra Design Thinking, pensamiento estratégico, creatividad, experimentación y entrenamiento aplicado para que las personas no solo comprendan el cambio, sino que aprendan a liderarlo.

Creo profundamente que las universidades tenemos la responsabilidad de formar profesionales capaces de anticipar el futuro, colaborar entre disciplinas y convertir la incertidumbre en oportunidades.

Ese es justamente el sello que buscamos desarrollar desde los programas de Postgrado del Design Lab.

Entrenar el liderazgo del futuro

La velocidad con que cambian la tecnología, la economía y las organizaciones obliga, dice Acevedo, a replantear la forma en que se forman los líderes.

¿Cuáles son las capacidades que deberían entrenar quienes lideran organizaciones?

—Durante muchos años hablamos de competencias. Hoy necesitamos hablar de capacidades.

Las organizaciones que marcarán la próxima década serán aquellas cuyos líderes sean capaces de aprender más rápido que la velocidad con la que cambia el entorno.

Desde mi experiencia, existen siete capacidades críticas: anticipar escenarios futuros, adaptarse con rapidez, diseñar soluciones centradas en las personas, colaborar en equipos diversos, tomar decisiones bajo incertidumbre, transformar datos en conocimiento accionable y mantener un alto rendimiento sostenible, cuidando tanto los resultados como el bienestar.

El futuro no pertenecerá necesariamente a quienes tengan más recursos, sino a quienes desarrollen mejores capacidades para evolucionar continuamente.

Después de décadas combinando deporte de alto rendimiento, docencia, investigación y consultoría, Patricia Acevedo sigue entrenando con la misma convicción con la que impulsa procesos de innovación en organizaciones.

Cuando se le pide resumir en una frase la principal lección que el deporte puede enseñar al mundo de las organizaciones, no duda.

¿Si tuvieras que resumir en una frase la principal lección que el deporte de alto rendimiento puede enseñar al mundo de las organizaciones, cuál sería?

—Las organizaciones no alcanzan resultados extraordinarios porque tienen personas extraordinarias; los alcanzan porque entrenan capacidades extraordinarias de manera consistente.

Hace una breve pausa antes de completar la idea con una frase que sintetiza tanto su trayectoria deportiva como su trabajo académico:

—El futuro no se espera. Se entrena.