Paola Benavides: “Una trayectoria profesional no necesariamente tiene que ser lineal”
Designlab | Publicado el 9 de noviembre de 2026
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La académica de Design Lab UAI ha desarrollado una trayectoria que combina ingeniería, investigación, docencia y emprendimiento. Su interés por transformar el conocimiento científico en soluciones concretas la ha llevado a explorar nuevos materiales, economía circular y tecnologías aplicadas a la industria. Hoy, a través de SymbioPack, busca contribuir a reducir las pérdidas de alimentos mediante el desarrollo de soluciones innovadoras para envases.
Comprender cómo funcionan las cosas, de qué están hechas y de qué manera pueden mejorarse fue una inquietud que acompañó a Paola Benavides Bermúdez desde sus primeros acercamientos a la ingeniería. Con el tiempo, esa curiosidad se transformó en una trayectoria profesional dedicada al estudio de los materiales y a la búsqueda de nuevas aplicaciones capaces de responder a desafíos productivos, tecnológicos y ambientales.
Ingeniera civil mecánica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y doctora en Ciencias de la Ingeniería, mención Ciencia de los Materiales, de la Universidad de Chile, actualmente es académica del área de fabricación de La Escuela de Diseño y Arquitectura Design Lab UAI. Su trabajo combina investigación, desarrollo de nuevos materiales, sostenibilidad y formación de estudiantes. “Durante mi formación como ingeniera civil mecánica descubrí que los materiales desempeñan un papel importante en prácticamente todo lo que nos rodea, desde los objetos más cotidianos hasta los sistemas tecnológicos más avanzados”, recuerda.
Su interés por comprender la relación entre la composición, la estructura y las propiedades de los materiales la llevó a profundizar en esta disciplina durante su doctorado. Sin embargo, a medida que avanzaba en su carrera, comenzó a incorporar nuevas preguntas sobre el impacto ambiental de los procesos productivos y las posibilidades de desarrollar alternativas más sostenibles. “Desde la ingeniería aprendemos a seleccionar materiales considerando su resistencia, durabilidad, costo y comportamiento. Sin embargo, con el tiempo comencé a preguntarme también de dónde vienen esos materiales, qué recursos consumimos para producirlos y qué sucede con ellos cuando termina su vida útil”, señala al explicar la motivación que la acercó a la economía circular y al desarrollo de materiales biobasados, y a la posibilidad de transformar residuos agrícolas, forestales e industriales en nuevas materias primas.
SymbioPack: ciencia aplicada a un desafío de la industria alimentaria
Una de las iniciativas que actualmente concentra su trabajo es SymbioPack, un proyecto de investigación e innovación desarrollado junto a otras dos investigadoras, que busca contribuir a reducir las pérdidas de alimentos mediante nuevas tecnologías para envases.
La iniciativa surgió a partir de un problema concreto de la industria agroexportadora: el deterioro de frutas altamente perecibles, como los berries, durante su almacenamiento y transporte, especialmente cuando deben recorrer largas distancias para llegar a los mercados internacionales. “SymbioPack nace de una inquietud muy concreta: cómo podemos utilizar la ciencia de los materiales para contribuir a reducir las pérdidas de alimentos y, al mismo tiempo, avanzar hacia soluciones de packaging más sostenibles”, afirma.
Para abordar este desafío, investigan formulaciones bioactivas e inteligentes que puedan incorporarse a envases, con funcionalidades orientadas a proteger la fruta y entregar información sobre su estado. La propuesta no busca necesariamente desarrollar un envase completamente nuevo, sino una tecnología que pueda integrarse a los sistemas de packaging existentes, facilitando sus posibilidades de aplicación industrial. “Nuestra visión es que SymbioPack no sea solamente un nuevo envase, sino una tecnología funcional que pueda incorporarse a sistemas de packaging existentes”.
Actualmente, el proyecto se encuentra en una etapa temprana de desarrollo y validación de formulaciones. Entre sus próximos desafíos están realizar pruebas con fruta, avanzar en la evaluación técnica y establecer vínculos con empresas que permitan proyectar su escalamiento. SymbioPack fue reconocida como proyecto ganador en la categoría I+D: Innovación y Desarrollo de la Academia Her Global Impact, instancia en la que Paola participó becada por la Dirección de Investigación UAI. Además, fue seleccionada como finalista del concurso Pack Innova Emprende, del Centro de Innovación de Envases y Embalajes LABEN Chile, de la Universidad de Santiago.
Para la académica, estos avances también han significado comprender mejor las condiciones necesarias para que la investigación científica pueda traducirse en soluciones aplicables porque “una buena idea científica necesita dialogar con las necesidades de la industria, los procesos de fabricación y la viabilidad comercial para convertirse en una solución”, dice.
Cuando la ingeniería, la ciencia y el diseño se encuentran
Con más de 15 años de experiencia docente y una trayectoria que también incluye proyectos de prototipado, fabricación aditiva y emprendimientos basados en economía circular, Paola ha encontrado en la colaboración interdisciplinaria una manera de ampliar las posibilidades de la investigación. Su incorporación a Design Lab UAI le ha permitido conectar su formación científica y técnica con metodologías propias del diseño, especialmente la experimentación, el prototipado y el desarrollo de proyectos. “Creo que los desafíos actuales son demasiado complejos para abordarlos desde una sola disciplina”, sostiene.
Desde su perspectiva, la ciencia permite comprender fenómenos y generar conocimiento; la ingeniería aporta herramientas para transformarlo en tecnologías y procesos viables; mientras que el diseño contribuye a comprender las necesidades de las personas, los contextos de uso y las posibilidades de implementación. Esta integración adquiere especial importancia cuando se trata de desarrollar materiales sostenibles ya que no basta con obtener buenos resultados en el laboratorio, también es necesario considerar cómo se fabricarán, qué impacto ambiental tendrán, cómo serán utilizados y qué ocurrirá cuando termine su vida útil, “para mí, esa integración es una de las mayores oportunidades de innovación”, afirma.
Para Paola, la docencia ocupa un lugar central en su trayectoria, después de más de una década y media formando estudiantes de pregrado y postgrado, siente que una de sus mayores satisfacciones es acompañarlos cuando logran conectar conceptos teóricos con problemas concretos.
En Design Lab UAI valora especialmente las oportunidades de aprendizaje que ofrecen la fabricación, la experimentación con materiales, el prototipado y las experiencias en terreno. “Me entusiasma especialmente el trabajo experimental: cuando una idea se transforma en un primer prototipo, cuando un ensayo no resulta como esperábamos y tenemos que comprender por qué, o cuando una pregunta de un estudiante abre una perspectiva que no habíamos considerado”, comenta.
Para ella, el error no debe entenderse como un fracaso, sino como una parte fundamental del aprendizaje y de los procesos de investigación y diseño: “Creo que uno de los aprendizajes más importantes que podemos transmitir es que equivocarse, experimentar y volver a intentar son partes fundamentales del proceso de investigación y diseño”.
En un escenario donde la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están transformando las profesiones, considera indispensable formar estudiantes capaces de investigar, cuestionar, colaborar y tomar decisiones con criterio pues “en un contexto donde las tecnologías evolucionan rápidamente, no basta con aprender a utilizar herramientas: necesitamos comprender cuándo, cómo y para qué utilizarlas”, explica y agrega que respecto a la sostenibilidad, “es esencial incorporar una mirada sistémica, que considere el origen de los materiales, los procesos productivos, la vida útil de los productos y sus impactos sociales y ambientales”.
Fuera de los laboratorios y las salas de clases, Paola valora especialmente los momentos que comparte con su familia, el contacto con la naturaleza y los pequeños espacios de descanso cotidiano. “Siempre es bueno aprender algo nuevo, crear con las manos o disfrutar de momentos sencillos en lo posible en la naturaleza, ya sea en el campo o en la playa y si es en Algarrobo mucho mejor” comenta. También encuentra tranquilidad en la compañía de Carlota, su “hija no humana” cuyos ronroneos y muestras de cariño describe entre sus momentos más relajantes.
Su familia, reconoce, ha sido un apoyo fundamental durante las distintas etapas de una trayectoria que ha requerido años de estudio, dedicación y perseverancia, “creo que los logros profesionales nunca se construyen de manera completamente individual. Detrás de ellos existen redes de apoyo, conversaciones, aprendizajes y personas que están presentes en los distintos momentos”.
Al mirar hacia atrás, reconoce que su carrera tomó caminos que difícilmente habría imaginado cuando comenzó a estudiar ingeniería: investigar materiales biobasados, trabajar junto a diseñadores y desarrollar un emprendimiento basado en ciencia.
Si pudiera conversar con la Paola de aquellos años sonde recién comenzaba su carrera, le aconsejaría confiar más en sus capacidades, explorar caminos distintos y no perder la curiosidad. “Hoy entiendo que una trayectoria profesional no necesariamente tiene que ser lineal. Lo importante es mantener la disposición a aprender, construir redes de colaboración y atreverse a transformar las ideas en proyectos. Y, sobre todo, le recordaría que los logros son importantes, pero también lo es disfrutar el camino”, concluye.