Mále Uribe comparte su experiencia en investigación material con estudiantes del Magíster en Diseño
Designlab | Publicado el 29 de septiembre de 2026
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Investigar un material puede ser el comienzo de un proceso mucho más amplio. Desde abrir nuevas preguntas hasta conectar disciplinas, sumar colaboradores o despertar el interés de instituciones y posibles fuentes de financiamiento. Esa fue una de las ideas que Mále Uribe Forés compartió durante un encuentro con estudiantes del Magíster en Diseño de la Universidad Adolfo Ibáñez.
Arquitecta y artista chilena, con un Master of Arts del Royal College of Art de Londres, Uribe ha construido una trayectoria en la intersección entre arquitectura, diseño espacial, museografía, arte e investigación material. Su experiencia incluye proyectos para instituciones como el Victoria & Albert Museum y The Design Museum, además de colaboraciones con marcas internacionales como Prada, Hermès y Nike.
Durante la charla, abordó especialmente el mundo de la innovación material y la importancia de entender la investigación como un proceso abierto. En este contexto, destacó el valor de desarrollar herramientas de comunicación capaces de hacer visible una investigación, compartir sus hallazgos y permitir que estos lleguen a otras personas y disciplinas.
Más que proyectos con un comienzo y un término definidos, planteó la posibilidad de construir procesos que abran canales de colaboración, movilicen nuevos intereses y permitan que una investigación continúe creciendo.
De la sal a los residuos de la minería
Esta manera de trabajar se refleja en Salt Imaginaries, proyecto desarrollado durante su participación en el programa Designers in Residence del Design Museum de Londres, en 2019.
A partir de una investigación realizada en el desierto de Atacama, Uribe comenzó a explorar la sal y residuos provenientes de procesos extractivos no solo desde sus propiedades materiales, sino también desde las historias geológicas, culturales y territoriales que contienen.
La investigación dio origen a una instalación inmersiva compuesta por cerca de 1.300 piezas de sal y yeso, cuya materialidad reaccionaba a factores como la humedad y la temperatura, haciendo que la obra se transformara con el tiempo.
Pero la investigación no terminó con la exhibición. Las preguntas surgidas en torno a la sal llevaron a Uribe hacia otros materiales y procesos relacionados con la minería, incorporando progresivamente nuevas disciplinas y colaboradores.
Ese recorrido tuvo una nueva expresión en Minerasophia: Underground Cycles, proyecto desarrollado junto a la diseñadora Constanza Gaggero para el Pabellón de Chile en la London Design Biennale 2025. La propuesta trabajó con minerales procesados, relaves, descartes mineros, piedras semipreciosas y sales de litio para explorar las relaciones entre extracción, territorio, memoria y cultura.
Para Uribe, esta forma de investigar requiere construir equipos capaces de cruzar conocimientos. Diseñadores, arquitectos, artistas, ingenieros, científicos, artesanos, especialistas audiovisuales y fabricantes han participado en distintas etapas de sus proyectos.
La colaboración, explicó, no depende únicamente de reunir capacidades técnicas, sino también de encontrar personas que puedan involucrarse con las preguntas y la sensibilidad de cada investigación.
Su experiencia permitió mostrar a los estudiantes cómo una inquietud inicial puede evolucionar, incorporar otros conocimientos y encontrar nuevas formas de desarrollo y financiamiento cuando logra comunicarse y vincularse con otros.
El encuentro con Mále Uribe abrió así una conversación sobre el lugar que puede ocupar el diseño en procesos de innovación material que no se agotan en un resultado final, sino que funcionan como plataformas para generar conocimiento, conectar disciplinas y abrir nuevas posibilidades de colaboración.