Lucas Romero: el estudiante UAI que une ingeniería y diseño para repensar el transporte público

Designlab | Publicado el 17 de agosto de 2026

Lucas Romero: el estudiante UAI que une ingeniería y diseño para repensar el transporte público

El interés de Lucas Romero por el transporte público comenzó mucho antes de entrar a la universidad. Tenía alrededor de 12 años cuando ya participaba activamente en comunidades vinculadas a la simulación y la investigación histórica del transporte. A los 15 decidió dar un paso más y, junto a otros jóvenes que compartían esa inquietud, comenzó a levantar una iniciativa propia: Transport Community Chile. “Desde pequeño siempre he tenido esa chispa de levantar cosas, de hacer. Partí con esto cuando tenía 15 años, pero estaba involucrado activamente en el tema desde los 11 o 12 años”, recuerda.

Lo que comenzó en 2019 como una comunidad enfocada principalmente en fotografía fue incorporando progresivamente nuevos ámbitos de trabajo. A fines de 2023 se constituyó como una organización con personalidad jurídica y hoy articula iniciativas relacionadas con comunicación y divulgación; estudio y proposición académica; desarrollo digital e interactivo; e historia, patrimonio, cultura y artes.

Su propósito común es acercar las ciudades y el transporte público a las personas desde distintas disciplinas y experiencias.

Abordar un proyecto de manera integral

Lucas lleva cuatro años en la Universidad Adolfo Ibáñez y actualmente cursa el doble título de Ingeniería Civil Industrial e Ingeniería en Diseño, una combinación que encontró precisamente mientras buscaba cómo complementar su interés por desarrollar y gestionar proyectos con la capacidad de crearlos y materializarlos. “Siempre me ha gustado el área de proyectos. El transporte público es un tema que me apasiona, pero también me fascina levantar una iniciativa y poder convertirla en algo concreto”, explica.

La Ingeniería Civil le entregaba herramientas relacionadas con economía, gestión y viabilidad de proyectos. Sin embargo, sentía que faltaba una dimensión fundamental, “la creatividad, las ideas, plasmar una idea en un prototipo y hacerla realidad. Todo ese complemento lo encuentro en el Doble Título en Diseño”, señala.

Para Lucas, la combinación de ambas disciplinas permite abordar un proyecto de manera integral: desde imaginar una solución, modelarla y prototiparla hasta evaluar su factibilidad y generar las condiciones para llevarla a las personas. “Un diseñador puede representar una idea y hacer un prototipo, pero también se necesita conocimiento para llevarlo a un usuario final. Por otro lado, un ingeniero puede preocuparse de la gestión y de que el proyecto sea viable. Para mí, el doble título permite esa confluencia”, explica.

Transport Community Chile

Esa integración entre ingeniería y diseño encuentra hoy una de sus expresiones más concretas en un proyecto desarrollado desde Transport Community Chile: una plataforma de simulación del Metro de Santiago basada en gemelos digitales.

La iniciativa busca construir una representación digital del sistema a partir de observación en terreno, fotografías, mediciones y modelación. En ese proceso, Lucas combina el pensamiento matemático adquirido en Ingeniería Civil con herramientas de modelación, representación y prototipado provenientes de su formación en Diseño.

El nivel de precisión alcanzado, asegura, ha sido significativo.“Nuestro margen de error ha llegado al 0,01%. En una línea de casi 30 kilómetros eso significa menos de un metro de diferencia respecto de la realidad. En el caso de un tren, la diferencia es de alrededor de un centímetro”, explica.

Lucas identifica dos grandes posibilidades para la plataforma. La primera es ciudadana y educativa: permitir que las personas conozcan desde dentro cómo funciona el transporte público e incluso que niños y jóvenes interesados en este mundo puedan experimentar, mediante simulación, lo que significa conducir un tren.“Me encantaría que algún día un niño que hoy está interesado en el Metro pudiera jugar con nuestro simulador, acercarse de la manera más realista posible a la experiencia de conducir un tren y que, quizás, años después, decidiera trabajar ahí”, comenta.

La segunda dimensión es profesional. Una plataforma de estas características podría utilizarse para probar nuevas tecnologías, capacitar personal, evaluar implementaciones, anticipar problemas y reducir costos antes de intervenir físicamente una estación o un sistema.“Si se quiere instalar una nueva tecnología, incorporar un nuevo modelo de tren o modificar una estación, se podría probar previamente en un entorno digital”, explica.

A medida que Transport Community Chile ha evolucionado, también lo ha hecho la manera en que Lucas entiende el propósito del proyecto. Lo que comenzó a partir de una afición personal se ha convertido en una iniciativa que busca contribuir a una mejor experiencia urbana. “Mientras más rápido podamos implementar mejores soluciones en los sistemas de transporte, más rápido se beneficiarán quienes habitan y utilizan nuestras ciudades”, afirma.

Esa mirada también resume uno de los principales aprendizajes que reconoce en su formación y el mensaje que quisiera transmitir a otros jóvenes que están definiendo su vocación.“Creo que lo que más me gustaría transmitirles a mis compañeros y a quienes van a venir después es que piensen las cosas desde las personas, por las personas y para las personas”.

Para Lucas, diseñar e innovar adquiere sentido cuando aquello que se crea logra generar un impacto concreto. “Se pueden hacer diseños muy bonitos. Pueden quedar en el papel, en un libro y ser interesantes de estudiar después. Pero si no benefician a nadie, pierden su sentido”. Y esa idea, parece conectar los distintos caminos que ha recorrido hasta ahora: ingeniería, diseño, transporte, tecnología y ciudad.“Para mí, diseñar e innovar tiene que ver con dejar una huella, pero una huella que realmente genere un beneficio para las personas”.