“La creatividad va a ser un valor absoluto”, experto analiza el futuro del diseño frente a la IA
Designlab | Publicado el 20 de octubre de 2026
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Desde robots de reconocimiento táctico desarrollados para operar en terrenos complejos hasta sistemas de inteligencia artificial capaces de detectar fallas en equipos mineros. Ese fue parte de la presentación de Pablo Suárez Loira, diseñador industrial con más de 25 años de trayectoria en innovación, durante una conferencia realizada en la Universidad Adolfo Ibáñez titulada “Del diseño industrial y la robótica táctica a la inteligencia artificial integral en la minería”, en el marco del ciclo de charlas de pregrado de Ingeniería en Diseño UAI del Taller de Proyecto Complejo.
Ante los estudiantes, Suárez expuso cómo su trayectoria profesional ha transitado desde el diseño de productos y sistemas robóticos hacia el desarrollo de tecnologías para la industria minera, mostrando cómo la integración del diseño, la ingeniería y la investigación permite abordar problemas de alta complejidad.
Entre las experiencias compartidas destacó el desarrollo del Spy Robot, un dispositivo móvil de reconocimiento táctico que incorporó soluciones mecánicas y electrónicas desarrolladas en Chile y que posteriormente tuvo aplicaciones internacionales. El proyecto, explicó, surgió de la combinación de conocimientos adquiridos en distintas etapas de su formación y experiencia profesional, desde la electrónica de vehículos radiocontrolados hasta el diseño de sistemas de transmisión y componentes mecánicos especializados.
Esa acumulación de conocimientos sostuvo, ha sido determinante para avanzar hacia desarrollos cada vez más complejos y trasladar capacidades tecnológicas de una industria a otra. “El prestigio vale mucho más que los contactos, y el know-how, porque en el fondo te habilita a poder resolver un problema complejo”, afirmó, al referirse al valor de la experiencia y del conocimiento acumulado a lo largo de su carrera.
Durante la conferencia, Suárez mostró cómo el diseño industrial ha evolucionado desde el desarrollo de equipos y componentes mineros hacia soluciones que integran inteligencia artificial, visión computacional y análisis de datos. Entre ellas, destacó un sistema que desarrolló capaz de detectar grietas, fallas y anomalías en maquinaria crítica, facilitando su monitoreo y mantenimiento. “Si yo detecto, por ejemplo, la fisura, mando el informe en tiempo real a la gente de mantenciones”, explicó.
También presentó un proyecto desarrollado en 2018, en el que utilizó una red neuronal entrenada con cerca de 200 mil casos para identificar defectos en cátodos de cobre. A través de estas experiencias, mostró a los futuros ingenieros en diseño cómo las nuevas tecnologías amplían las posibilidades de la disciplina y su contribución a la innovación industrial.

La creatividad como ventaja frente a la inteligencia artificial
Parte de la conferencia estuvo dedicado al impacto de la inteligencia artificial en el futuro del diseño y la ingeniería. Suárez mostró cómo actualmente utiliza herramientas de IA para transformar bocetos en modelos de piezas industriales, incorporando parámetros de fabricación y análisis estructural, explicando que procesos que anteriormente requerían semanas de trabajo pueden hoy acelerarse mediante la integración de nuevas herramientas digitales.
Al respecto, advirtió que la creciente disponibilidad de conocimiento técnico modificará las competencias que distinguirán a los profesionales y que “la creatividad va a ser un valor absoluto”, sostuvo al referirse a las capacidades que adquirirán mayor relevancia en un escenario donde la inteligencia artificial facilita el acceso a información especializada y automatiza tareas de desarrollo.
Para el diseñador, la diferencia estará en la capacidad de comprender los problemas antes de intentar resolverlos, especialmente en entornos industriales donde las necesidades surgen de la observación directa de los procesos. “No están en terreno, no están en una minera, no están en una fábrica, no están viendo problemas de la gente, no son capaces de detectar la problemática”, señaló al explicar las limitaciones que, a su juicio, presentan actualmente los sistemas de inteligencia artificial frente a la experiencia humana. En esa línea, destacó que el trabajo interdisciplinario, la observación y la capacidad de identificar necesidades concretas serán competencias relevantes para quienes se incorporen al mundo laboral.
Los desafíos de las nuevas generaciones
La conferencia finalizó con un diálogo entre el expositor y los estudiantes, quienes plantearon inquietudes sobre las oportunidades laborales, el peso de la experiencia profesional y las posibilidades de emprender en un escenario marcado por la rápida evolución tecnológica.
Consultado sobre cómo los jóvenes profesionales pueden competir con especialistas de mayor trayectoria, Suárez destacó precisamente su capacidad de proponer soluciones distintas. “Uno de los valores que uno ve en los cabros jóvenes es la energía y la disrupción”, afirmó, al explicar que la experiencia acumulada también puede llevar a los profesionales a repetir formas conocidas de resolver problemas.
El diseñador abordó, además, el valor del conocimiento técnico y la propiedad intelectual para desarrollar emprendimientos tecnológicos, destacando la importancia de transformar capacidades de investigación y desarrollo en soluciones con aplicaciones concretas.
La exposición dejó planteado uno de los principales desafíos para las nuevas generaciones de ingenieros en diseño: en un escenario donde la inteligencia artificial amplía las posibilidades tecnológicas, la diferencia estará cada vez más en la capacidad de identificar problemas, conectar conocimientos y proponer soluciones que aún no existen.