Entre mueble, arquitectura y territorio: el diseño como experiencia moderna en Chile
Designlab | Publicado el 26 de abril de 2026
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El Magíster de Ciencias del Diseño de la Escuela de Diseño y Arquitectura de la Universidad Adolfo Ibáñez realizó la charla “Entre mueble, arquitectura y territorio: el mobiliario como interfaz de la modernidad en Chile”. Esta iniciativa reúne a investigadoras, diseñadoras y académicos en torno a la valorización de un patrimonio mobiliario y la cultura material en proyectos de arquitectura moderna en Chile.
La presentación puso el foco en los diseños “totales” desarrollados por los arquitectos chilenos Emilio Duhart y Jorge Elton, cuyas obras para las hosterías de Ancud y Castro en Chiloé, así como para el Hotel Antumalal en Villarrica. La conversación permitió dar a conocer a los alumnos el mobiliario interior no como un ornamento decorativo, sino que como un complemento continuo que opera con la experiencia del espacio arquitectónico. De esta forma se sostiene que el mobiliario es un elemento central en la construcción de la experiencia de la arquitectura moderna y muy poco de esto ha sido explorado y estudiado en Chile.
La charla fue encabezada por la historiadora e investigadora Evelyn Meynard, quien ha realizado estudios profundos acerca del diseño de mobiliario moderno, y particularmente la obra de Emilio Duhart. Uno de los ejes de su presentación fue el análisis del Hotel Antumalal y las hosterías de Castro y Ancud en relación con una perspectiva internacional del diseño moderno. Se revisaron casos similares en donde el mobiliario aparece como una extensión de la arquitectura, integrándose con el paisaje y la cultura local. Meynard explicó cómo el mobiliario de las obras de Duhart y Elton median entre función y percepción, convirtiéndose en una interfaz que articula la relación entre cuerpo, arquitectura y paisaje.
En este marco, el académico del Design Lab Rodrigo Tisi planteó una visión teórica respecto de este patrimonio al sostener los muebles actúan no solo por medio de funciones prácticas, sino que, además, su rol principal es que interpretan una modernidad en sintonía con el diseño del espacio y el lugar debido a lo local. Desde una perspectiva performativa sostuvo que “los muebles son intérpretes del espacio, capaces de organizar usos, orientar conductas y activar experiencias". Tisi presentó dos líneas: una teórica, que analiza el interior moderno como un sistema integrado de relaciones sincronizadas y, otra material, centrada en la técnica, los materiales y la fabricación que en su conjunto comunican una idea de modernidad.
La diseñadora integral Carolina Delpiano destacó cómo piezas aparentemente simples, como una mesa de centro, pueden definir dinámicas sociales. Su presentación se basó en el estudio de campo de las piezas y de las conversaciones que sostuvo con distintos actores en las dependencias de las hosterías y el hotel. Por medio de distintas aseveraciones se sostuvo que el mobiliario organiza situaciones al determinar cómo nos reunimos, descansamos o interactuamos. El mobiliario moderno no busca desaparecer, sino evidenciar una lógica constructiva. La repetición, la modularidad y el ensamblaje se transforman en lenguaje formal, haciendo visible la técnica como parte de la experiencia estética.
Otro aspecto muy relevante de la presentación fue la exploración en torno a los archivos, con el trabajo de investigación desarrollado por Isabel García, directora de los Archivos de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la PUC. Esta contribución destaca el valor de la preservación de un patrimonio que está en riesgo por lo tanto el trabajo de campo, la documentación y los dibujos serán de gran contribución a la cultura local del diseño de mobiliario nacional.
La investigación logra a través del redibujo de piezas originales reconstruir información clave sobre proporciones, materiales y sistemas constructivos. Este proceso no solo aporta al conocimiento académico, sino que también contribuye a la preservación del patrimonio material que describe una cultura de diseño moderno en el país. El cierre de la charla propuso entender la modernidad no como un estilo, sino como una experiencia situada. En este enfoque, arquitectura, mobiliario, paisaje y usuarios forman un sistema continuo que construye sentido, memoria y formas de habitar. Más allá de su dimensión estética, el mobiliario emerge, así como un agente activo en la construcción de la vida cotidiana, capaz de interpretar el territorio y proyectar una visión de mundo moderna desde Chile.
En el proyecto han colaborado varios asistentes: Daniela Pino y Antonia Blamey (archivos), Gerardo Köster y Magdalena Vergara (levantamiento y dibujo en terreno) y Gabriel Castro (dibujo técnico), estudiante de Ingeniería en Diseño del Design Lab.
Este proyecto está siendo financiado por los Fondos de Cultura Fondart en la línea de Investigación en Diseño adjudicados para desarrollo entre 2025 y 2026. Próximamente los avances de esta investigación serán presentados en la FAU de Universidad de Chile y en la FADEU de la Pontificia Universidad Católica de Chile.