Composteras Inteligentes avanza hacia una nueva etapa tras validar su implementación piloto
Designlab | Publicado el 29 de julio de 2026
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Tras varios meses de trabajo colaborativo entre la Universidad Adolfo Ibáñez y la Municipalidad de Peñalolén, el proyecto Composteras Inteligentes cerró su primera etapa consolidando una solución tecnológica que busca fortalecer el compostaje domiciliario mediante el monitoreo remoto de variables ambientales. La iniciativa, desarrollada desde Design Lab UAI y liderada por Sofía Olivero, egresada de Ingeniería en Diseño y del Magíster en Innovación y Diseño de la Universidad Adolfo Ibáñez, permitió validar un sistema con potencial para ampliar el seguimiento de los programas municipales de compostaje y avanzar hacia una implementación de mayor escala.
El cierre de esta primera fase se realizó en el Campus Peñalolén de la UAI, en una jornada que reunió a representantes de la Municipalidad de Peñalolén, académicos, profesionales y estudiantes de Design Lab UAI para revisar los principales resultados del proyecto, identificar aprendizajes y definir los próximos desafíos para su continuidad.
La iniciativa nació a partir de un desafío planteado por la Municipalidad de Peñalolén, que actualmente desarrolla uno de los programas de compostaje domiciliario más importantes del país. Con cerca de 1.500 familias y más de 30 establecimientos educacionales vinculados a sus iniciativas ambientales, el municipio enfrentaba la necesidad de contar con herramientas que permitieran monitorear el funcionamiento de las composteras entregadas a la comunidad y acompañar de manera más eficiente a los vecinos durante el proceso.

Frente a ese escenario, el proyecto desarrolló un dispositivo inteligente capaz de medir variables como temperatura, humedad y concentración de gases al interior de las composteras, enviando la información para su seguimiento y análisis. Durante esta primera etapa también se diseñaron carcasas protectoras adaptadas a distintos modelos de composteras y se construyeron los prototipos con el apoyo de estudiantes de Ingeniería en Diseño, integrando diseño, fabricación digital y tecnología en una solución orientada a resolver un desafío ambiental concreto.
La validación piloto se realizó en nueve hogares de Peñalolén, donde el sistema fue instalado y monitoreado durante varios meses. Además de comprobar su funcionamiento técnico, la experiencia permitió recoger la percepción de los vecinos, quienes valoraron formar parte de un proyecto de innovación aplicada y manifestaron interés en seguir colaborando en las próximas etapas de desarrollo.
Durante la reunión de cierre, representantes de la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad destacaron que uno de los principales desafíos de los programas de compostaje no es solo entregar equipamiento, sino asegurar que las composteras sean utilizadas correctamente y mantengan su funcionamiento en el tiempo. En ese contexto, señalaron que herramientas como Composteras Inteligentes permiten avanzar hacia un modelo basado en el acompañamiento, el monitoreo y la generación de evidencia para fortalecer las políticas públicas ambientales.
La evaluación de la primera etapa también permitió identificar nuevas oportunidades de mejora. Entre ellas, aumentar la autonomía energética del dispositivo, optimizar la conectividad en distintos entornos domiciliarios, desarrollar un sistema adaptable a diversas condiciones de uso y avanzar hacia una experiencia más simple e intuitiva para los usuarios, incorporando canales de comunicación más cercanos y accesibles.
Desde la Universidad, el proyecto fue destacado como un ejemplo de investigación aplicada con impacto territorial, al conectar el trabajo académico con necesidades reales de la comunidad y generar conocimiento útil para enfrentar desafíos ambientales. Asimismo, se relevó su proyección científica y su potencial para transformarse en una experiencia replicable en otras comunas del país.
Como parte de los acuerdos alcanzados, la Universidad Adolfo Ibáñez y la Municipalidad de Peñalolén continuarán trabajando conjuntamente en una segunda etapa del proyecto, que contempla perfeccionar el prototipo, incorporar las mejoras derivadas de la experiencia piloto, ampliar la validación en terreno y explorar nuevas oportunidades de financiamiento que permitan escalar la iniciativa.
Composteras Inteligentes reafirma el compromiso de Design Lab UAI con una investigación orientada a resolver problemas reales mediante el diseño, la innovación y la colaboración con el entorno, demostrando cómo la articulación entre universidad, sector público y comunidad puede traducirse en soluciones sostenibles con impacto social y ambiental.