Ética en las profesiones jurídicas y confianza en la justicia centran debate en la UAI

Derecho | Publicado el 10 de septiembre de 2026

Ética en las profesiones jurídicas y confianza en la justicia centran debate en la UAI

La formación ética de los abogados, las respuestas a los casos de corrupción destapados en los últimos años y la confianza ciudadana en la justicia marcaron el seminario "Ética en las profesiones jurídicas", organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad Adolfo Ibáñez y la Asociación Chilena de Ética y Compliance (ACEC).

En el encuentro, que tuvo lugar el jueves 10 de septiembre en la sede Presidente Errázuriz de la UAI, participaron Carlos Gajardo, abogado, exfiscal y codirector del Diplomado en Derecho Penal Económico UAI; Ximena Chong, fiscal adjunta de la Fiscalía Metropolitana Centro Norte; y Mauricio Correa, filósofo y académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El diálogo fue moderado por Rodrigo Reyes, presidente de ACEC, red que reúne a más de 300 compliance officers y encargados de ética de empresas privadas y organismos del Estado en Chile.

La decana de la Facultad de Derecho UAI, Isabel Aninat, agradeció a la ACEC por propiciar el debate sobre "un tema más vigente que nunca" y vinculó los desafíos que se han hecho visibles en la prensa y ante la opinión pública con un problema más amplio de confianza en las instituciones. Al referirse a la encuesta CEP de 2026, señaló que la confianza en los tribunales alcanzó el 24% y en el Ministerio Público, el 22%, cifras superiores a las de años anteriores. "Aunque tratamos de poner estas cifras en positivo, no lo son", advirtió, al abordar la persistencia de la desconfianza ciudadana.

Durante el panel, Reyes vinculó la ética con las conductas del día a día y, retomando a Aristóteles, destacó que los hábitos generan una predisposición a actuar correcta o incorrectamente. Desde esa perspectiva, preguntó por los límites de prácticas habituales como recomendar a una persona para un cargo. "Yo puedo tener una buena impresión de alguien que podría ser un excelente juez, pero ¿cuál es el límite?", planteó, trasladando la discusión a las decisiones cotidianas de quienes ejercen la profesión.

Ximena Chong sostuvo que la reflexión ética debe formar parte habitual del ejercicio profesional. "Los abogados no somos otra cosa que representantes de intereses de terceros", afirmó, al abordar la responsabilidad que supone actuar en nombre de otros. A su juicio, los acontecimientos que han forzado esta conversación deben aprovecharse como una oportunidad para adoptar de manera reflexiva pautas de conducta que contribuyan a recomponer la confianza ciudadana y fortalecer la democracia.

Mauricio Correa cuestionó la falta de políticas públicas de formación moral en el sistema escolar y el carácter reactivo con que se aborda la ética. "Empezamos a hablar de ética cuando estallan los casos", afirmó. El académico sostuvo que los códigos de ética son necesarios, pero ineficientes, y que se requiere un trabajo serio de cultura moral, junto con un Estado de derecho que promueva la igualdad ante la ley. "El problema de la desconfianza es que entre chilenos ya no somos capaces de tener expectativas morales", advirtió.

Carlos Gajardo cuestionó la respuesta de las universidades, los tribunales y el Colegio de Abogados frente a la desconfianza en la justicia. Si bien reconoció que las investigaciones penales han permitido conocer casos de corrupción, advirtió sobre la debilidad de otros mecanismos de responsabilidad profesional. "Entre nada y el sistema penal hay un gran vacío y ese vacío debería ser llenado", afirmó. En ese contexto, planteó la necesidad de un organismo intermedio que asuma esa función y señaló las limitaciones del Colegio de Abogados, entre ellas la baja colegiatura.

Chong coincidió en que "lo penal no puede ser lo único" y recordó que existen otras responsabilidades, como la administrativa. A propósito del caso Hermosilla, cuestionó la falta de consenso político para modificar el sistema de nombramiento de jueces y favorecer la selección de los mejores candidatos. Gajardo abordó los incentivos de ese sistema: "El sistema no promueve que los mejores jueces lleguen a las cortes". Para el exfiscal, los mecanismos de nombramiento deben favorecer el mérito y reconocer el buen desempeño de jueces y fiscales.

La discusión sobre los nombramientos llevó a Reyes a insistir en la relación entre el diseño de las normas y la disposición a cumplirlas. El presidente de ACEC advirtió que los cambios en los procedimientos deben acompañarse de un compromiso con su cumplimiento: "Podemos tener un buen sistema de nombramiento de jueces, pero si no tenemos funcionarios públicos dispuestos a cumplir la normativa, igual vamos a tener un problema".