Estudiantes de Derecho UAI investigan los desafíos penales de los deepfakes

Derecho | Publicado el 1 de octubre de 2026

Estudiantes de Derecho UAI investigan los desafíos penales de los deepfakes

Dos estudiantes de Derecho UAI están desarrollando artículos originales que analizan distintos desafíos que plantea para el derecho penal la creación y difusión de deepfakes de contenido sexual, representaciones generadas o alteradas mediante inteligencia artificial utilizando la imagen o el cuerpo de una persona sin su consentimiento. Los trabajos de Chiara Franchi y Chrismari Molero se desarrollan en el marco de un proyecto adjudicado por la profesora Carla Sepúlveda en el Concurso de Formación de Estudiantes para la Investigación UAI (FEI). Como parte del proceso, las estudiantes participaron en un workshop en el que presentaron y discutieron los avances de sus respectivos trabajos. La actividad contó con los comentarios del profesor de la Facultad de Derecho UAI Juan Pablo Cox y permitió revisar los problemas jurídicos abordados e identificar nuevas preguntas y aspectos por profundizar durante el desarrollo de los artículos.

Dos aproximaciones a los deepfakes

La investigación de Chiara Franchi se concentra en los problemas de autoría y participación que surgen en la producción, modificación y circulación de deepfakes de contenido sexual. Su trabajo analiza de qué manera puede atribuirse responsabilidad penal a los distintos intervinientes y si las herramientas actualmente disponibles en el ordenamiento jurídico chileno permiten responder adecuadamente frente a estas conductas. Para ello, ha revisado doctrina, jurisprudencia y regulaciones de otros países, considerando tanto la responsabilidad penal adulta como adolescente. El trabajo también examina los mecanismos de protección que el Estado ofrece a las víctimas de violencia sexual digital, con el objetivo de identificar sus limitaciones y analizar criterios que permitan fortalecer su tutela.

Franchi explica que decidió participar para "involucrarme en algo nuevo y adquirir conocimientos para mi futuro". También destaca la posibilidad de profundizar desde el pregrado en materias que todavía han sido poco estudiadas. "La investigación es la mejor manera de expandir los conocimientos en las áreas de interés, en especial en aquellos temas que quizá son controversiales, pero no han sido desarrollados en profundidad", señala. Sobre la experiencia, agrega: "La recomiendo totalmente. Investigar sobre temas en los que no se ha profundizado, a pesar de su complejidad, es muy interesante y te ayuda a mirar las cosas de una forma distinta".

Chrismari Molero, en tanto, desarrolla la investigación "Deepfakes sexuales: la necesidad de una tipificación penal frente a la insuficiencia de la tutela vigente". Su trabajo analiza si las figuras actualmente existentes en el derecho penal chileno resultan suficientes para enfrentar representaciones sexuales creadas artificialmente mediante IA o si esta forma de violencia digital requiere una regulación penal específica. La investigación aborda esta pregunta desde una perspectiva dogmático-penal y de género, considerando bienes jurídicos vinculados a la autonomía, libertad e integridad sexual. Al mismo tiempo, examina los límites que impone el principio de ultima ratio y el riesgo de recurrir a la sanción penal como primera respuesta frente a fenómenos emergentes. Otro de los aspectos que Molero estudia es la posición de la víctima y, específicamente, cómo debe entenderse su eventual exposición previa o voluntaria en entornos digitales frente a la creación o difusión no consentida de este tipo de contenidos.

Molero cuenta que decidió participar porque vio en el proyecto "la posibilidad de complementar mi formación universitaria con una oportunidad que es distinta a las actividades que normalmente se realizan dentro de la carrera". "Me pareció una instancia valiosa para adentrarme en un tema de interés e investigarlo en mayor profundidad, especialmente al tratarse de problemáticas actuales que generan debate y respecto de las cuales no siempre existen respuestas claras o soluciones consolidadas", explica. Uno de sus principales aprendizajes ha sido comprender que "una investigación no necesariamente avanza en línea recta" y que, durante el proceso, las preguntas iniciales pueden dar paso a nuevas interrogantes o ser descartadas. La estudiante también recomienda la experiencia porque permite "aprender de una manera distinta a la que estamos acostumbrados dentro de la carrera" y descubrir "que investigar no consiste necesariamente en encontrar una respuesta desde el principio, sino en ir construyendo y replanteando las preguntas a medida que uno avanza".

Aprender investigando desde el pregrado

El FEI forma parte del Programa de Apoyo a la Investigación (PAI) de la Dirección de Investigación Institucional y Doctorados y busca acercar la investigación a los estudiantes desde etapas tempranas de su formación, promoviendo su participación activa en proyectos junto a profesores de la Universidad. La iniciativa se enmarca en el Plan de Transferencia de Investigación a la Docencia y apunta al desarrollo de habilidades y competencias investigativas durante la formación universitaria. El objetivo es que los estudiantes no participen únicamente como asistentes, sino que se involucren directamente en procesos de investigación, desde la formulación de preguntas y la aplicación de métodos hasta el análisis y discusión de resultados. Desde su creación en 2017, el FEI ha formado a más de 100 estudiantes de distintas facultades de la UAI.

Los dos trabajos continúan en desarrollo, incorporando las observaciones y preguntas surgidas durante el workshop como parte del proceso de investigación.