Académico UAI Juan Pablo Escudero participa como parte de la delegación chilena en la COP29
Derecho | Publicado el 2 de diciembre de 2024
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Cerca de 200 países se reunieron, entre el 11 y el 22 de noviembre, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático 2024 (COP29) que este año se realizó en Bakú, Azerbaiyán, con el objetivo de avanzar en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático. La reunión culminó con una nueva meta de financiamiento para ayudar a los países en desarrollo a proteger a su población y sus economías contra los desastres climáticos, y a compartir los beneficios del auge de las energías limpias.
La COP29 reunió a líderes mundiales, negociadores de los Estados miembros (o Partes) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) para impulsar el progreso mundial, con líderes empresariales, jóvenes, científicos, Pueblos Indígenas y la sociedad civil, compartiendo ideas y mejores prácticas para fortalecer la acción climática mundial. Como parte de la delegación chilena asistió el profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Juan Pablo Escudero. “Fui como observador internacional y también como miembro del Instituto Emmett sobre Cambio Climático y Medio Ambiente de la Facultad de Derecho de la Universidad de California Los Ángeles, UCLA”, comenta Escudero quien se incorporó este año como profesor a la UAI.
En esta área el abogado y académico, que también es investigador del Instituto Emmett, ha centrado su trabajo en el derecho medioambiental, territorial e indígena, tanto local como comparado. En esta entrevista Juan Pablo se refiere a su participación en el principal evento climático a nivel mundial y comparte su mirada y proyección de estos temas desde la profesión legal.
¿En qué consistió tu participación en la COP29?
Fuimos invitados a discutir nuevas maneras de regular las emisiones de metano a nivel mundial. El metano es uno de los gases de efecto de invernadero que más contribuye al calentamiento global. Es 80 veces más perjudicial que el Co2. Latinoamérica está al debe, solo Colombia tiene regulaciones de emisiones de metano. Hay mucho que trabajar.
En el contexto de la COP29, ¿cuáles son los principales desafíos para el derecho medioambiental en Chile y a nivel global?
COP29 ha sido una de las más difíciles, principalmente porque Donald Trump anunció su salida del Acuerdo de París y el Presidente Milei retiró a toda la delegación argentina. Se vienen tiempos complejos para los acuerdos climáticos, lo que pone en riesgo todos los progresos a la fecha, que son muy pocos por lo demás. Es el momento de incorporar regulaciones nacionales ambiciosas e incentivar al sector privado a actuar.
¿Qué proyecto estás desarrollando como investigador del Instituto Emmet?
Nuestro proyecto consiste en ver cómo incorporar la nueva tecnología de monitoreo remoto de emisiones de metano, en países que no tienen regulación. El metano solía no ser considerado en las discusiones climáticas, principalmente porque era muy dificil de detectar, pues proviene de fuentes difusas (agricultura, ganadería, basurales, gas). Actualmente, nuevas tecnologías satelitales permiten detectar emisiones de metano con mucha precisión, lo que puede cambiar el escenario regulatorio y reducir las emisiones.