Matías Valderrama se incorpora a la Escuela de Comunicaciones y Periodismo UAI

Comunicaciones | Publicado el 9 de junio de 2026

Matías Valderrama se incorpora a la Escuela de Comunicaciones y Periodismo UAI

Una nueva incorporación se suma a la planta de profesores de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo de la UAI: sociólogo de la PUC de Chile y Doctor en Estudios Interdisciplinarios por la Universidad de Warwick, Matías Valderrama cuenta con una destacada trayectoria en investigación sobre tecnología, inteligencia artificial y sociedad. Su trabajo ha estado marcado por el interés en comprender cómo las tecnologías digitales —como la IA, las redes sociales y los modelos predictivos— impactan nuestra vida cotidiana.

Matías no es una cara nueva en la ECP: antes de integrarse al equipo docente, fue investigador postdoctoral  y participó en distintos proyectos vinculados a innovación y tecnologías, el Nucleus Futures of Artificial Intelligence Research (FAIR) así como también en la plataforma SDT de la UC. Sus investigaciones cruzan miradas desde la sociología y los métodos digitales, poniendo el foco en las tensiones y oportunidades que surgen cuando la tecnología y la sociedad se encuentran.

En esta entrevista, nos cuenta más sobre su trayectoria, qué lo motiva en su trabajo y cómo observa los desafíos actuales de las comunicaciones en un mundo cada vez más atravesado por lo digital.

1.        Cuál es la relevancia de la interdisciplinariedad en tu desarrollo profesional y en el trabajo como investigador (eres sociólogo, pero tienes un doctorado en el Centre for Interdisciplinary Methodologies de la Universidad de Warwick)

La interdisciplinariedad es algo muy importante para mí. Creo que las buenas ideas surgen precisamente al cruzar el charco de la propia disciplina y conectar con otros marcos, métodos y prácticas. Vengo de la sociología, pero he trabajado en lugares y temas del diseño, ciencias de la computación, humanidades y estudios en ciencia, tecnología y sociedad (CTS). Mi doctorado en Warwick me obligó a dejar de pensar lo social solo con encuestas o entrevistas y explorar métodos más inventivos de otras disciplinas. Creo que estudiar las comunicaciones en la sociedad en la que vivimos hoy requiere mucho de estos cruces interdisciplinarios y la experimentación con nuevos y viejos métodos. Por eso siempre trato de no quedarme con solo una técnica: a veces analizo redes sociales, otras hago etnografía, o reviso archivos de controversias. Lo interdisciplinario es la única forma de no quedarme atrás frente a objetos de estudio que son ellos mismos híbridos que desbordan los límites disciplinares.

2.        En el mundo de la comunicación actual, ¿cuáles son las ventajas y las amenazas de la IA?

La IA en comunicación tiene ventajas claras: puede automatizar tareas rutinarias, buscar fuentes, generar borradores, analizar sentimientos a escala y personalizar contenidos. Pero también profundiza sesgos, produce alucinaciones que afectan el reporte de los hechos, puede ser usada para generar desinformación creíble o plausible, erosiona la confianza en la autoría, y fomenta sustituir el criterio editorial por optimización algorítmica. En un estudio con el Núcleo FAIR vimos noticias sobre IA que hacían una suerte de "periodismo generativo" (ej: cómo sería Chile sin conquista española según Midjourney) que afecta los principios básicos del periodismo. Creo que iremos hacia formas híbridas, pero donde el valor estará en la curaduría humana. La pregunta es si los comunicadores serán solo usuarios de tecnologías foráneas o combinarán investigación y diseño para problematizarlas. Mi posición es crítica pero no apocalíptica: hay que regular, alfabetizar y rediseñar con propósito público, no solo centrarse en eficiencia.

3.        Redes sociales y controversias públicas: ¿Cuál es tu opinión sobre las redes sociales? ¿Son un espacio de diálogo frente a las controversias y exacerban los conflictos?

Muy buena pregunta. Siento que las actuales redes sociales tienen muchos incentivos para potenciar u optimizar ciertas conductas que se alejan de fomentar un espacio de dialogo o una esfera pública Habermasiana. Cada vez más interactuamos de forma pasiva en las plataformas, por ejemplo, con reacciones o el scroll infinito que puede acercarse al zapping de la televisión. En mi tesis estudié la filtración de documentos internos de Meta que mostraban como la compañía modificó sus algoritmos en 2018 para promover “interacciones sociales significativas”. Una idea potencialmente positiva, pero su traducción apresurada desde un marco ingenieril altamente occidental (muy enfocado desde Estados Unidos) generó nuevos problemas. Ese cambio valorizó más las reacciones, generando más conflicto a la larga. Ya no vemos plataformas como intermediarios neutrales; intervienen en nuestra expresividad y conexiones. La pregunta clave es: ¿qué redes sociales queremos? Seguirán exacerbando conflictos si siguen autorregulándose, pero pueden ser entornos de diálogo y encuentro si abrimos la moderación, diseñamos formatos más lentos y redefinimos colectivamente sus algoritmos.

4.        Cuéntanos un poco sobre tu proyecto Fondecyt Regular del que eres co-investigador: de qué se trata, qué tipo de investigación van a hacer.

Claro. En el proyecto Fondecyt liderado por Arturo Arriagada, donde soy co-investigador, estamos explorando cómo la IA generativa está transformando el trabajo creativo en Chile, centrándonos en cuatro sectores: audiovisual, música, medios y videojuegos. Este año comenzamos con el sector de la música, investigando cómo se percibe la IAG en la creación musical, ya sea como algo que agrega valor o puede generar estigma o ser mal visto por no basarse ya solamente en la capacidad de tocar bien un instrumento. Para abordar este tipo de pregunta estamos adoptando un enfoque cualitativo y etnográfico que combina entrevistas en profundidad, observación participante, análisis documental y métodos digitales para el mapeo de controversias en torno a IA generativa, como por ejemplo la actual controversia en torno al famoso artículo del proyecto de ley del gobierno. Con esto, buscamos analizar tanto los imaginarios sociotécnicos promovidos por distintos actores (empresas, Estado, gremios) como las prácticas concretas de trabajadores creativos al integrar (o rechazar) la IAG en su quehacer cotidiano. De esta forma, aspiramos a superar los discursos a ratos exagerados —tanto optimistas como pesimistas— sobre la IA generativa, ya sea como una tecnología inevitable o como algo que lo cambia todo para bien o para mal, y comprender las prácticas concretas y tensiones en torno a la autenticidad, originalidad, autoría y precariedad laboral en el contexto chileno.

5.        ¿Cuáles son los planes de investigación para los próximos cinco años en tu área en la ECP?

Mis planes de investigación para los próximos cinco años en la ECP se centran en consolidar una línea sobre el poder de las plataformas digitales y sus controversias públicas. Desde mi doctorado vengo trabajando en la necesidad de actualizar la noción clásica de encuadre para la sociedad digital. Plataformas como X, TikTok o YouTube no solo difunden contenido, sino que configuran marcos de percepción y acción mediante interfaces, algoritmos y arquitecturas de datos, los cuales son disputados en controversias públicas en torno a la desinformación, moderación de contenidos o gobernanza de IA. En Chile ya están surgiendo casos relevantes, como la demanda de COPESA y otros actores a Google, o las discusiones sobre el uso indiscriminado de creaciones culturales para entrenar modelos de IA. Me interesa también investigar las infraestructuras materiales de la comunicación digital (satélites, data centers, cables submarinos) que sostienen estas tecnologías. Asimismo, planeo seguir estudiando la cobertura mediática de tecnologías como la IA empleando métodos digitales para rastrear encuadres, actores y dinámicas de circulación en medios chilenos y latinoamericanos. Así, espero aportar a la ECP el desarrollo de estos métodos digitales y potenciar el estudio interdisciplinario de controversias estratégicas para las comunicaciones.