Estudio UAI y Mutual revela los desafíos de la adopción de inteligencia artificial en el trabajo
Comunicaciones | Publicado el 7 de septiembre de 2026

¿Cómo están incorporando los trabajadores la inteligencia artificial y qué tan preparadas están las organizaciones para aprovechar su potencial? Estas fueron algunas de las preguntas abordadas en el encuentro “¿Están las organizaciones preparadas para una IA a escala humana?”, organizado por Diario Financiero, Mutual de Seguridad y LEAS UAI, donde se presentaron nuevos resultados del estudio Los chilenos y el trabajo.
La investigación, realizada a 1.400 personas e incluyendo también una etapa cualitativa, muestra una relación ambivalente con esta tecnología. Mientras un tercio de los encuestados tiene una visión positiva de la IA, un 64% manifiesta preocupación por la posibilidad de que reemplace empleos. Sin embargo, cuando la pregunta se refiere al propio puesto de trabajo, la cifra disminuye a un 43%.
Magdalena Browne, decana de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo UAI, explicó que quienes utilizan asistentes de IA los relacionan con mejoras en productividad y calidad, y los emplean para buscar información, editar, redactar, resumir, generar ideas y analizar datos.
“También observamos ciertos niveles de autopercepción de autonomía. Los que son más adeptos lo ven como un asistente que me puede ayudar a utilizar de forma más oportuna ciertos tipos de trabajo”, señaló.
Sin embargo, planteó una pregunta respecto de quién se está beneficiando del tiempo que permite ahorrar esta tecnología: “El dividendo de la productividad, ¿a quién le está llegando? Eso no está tan claro”.
Más tecnología no necesariamente significa más productividad
Los resultados fueron analizados por un panel integrado por Gustavo Rosende, subsecretario del Trabajo; Héctor Jaramillo, gerente de la División Seguridad y Salud en el Trabajo de Mutual de Seguridad; y Francisca Yáñez, directora de empresas y directora del HUB IA UAI y de CENIA.
Uno de los principales puntos de la conversación fue la brecha entre utilizar herramientas de inteligencia artificial y lograr integrarlas efectivamente en los procesos de una organización.
Rosende señaló que, si bien entre las grandes empresas y PYME se declaran niveles de adopción de IA de entre 70% y 80%, su integración real en los procesos alcanza solo un 5%.
Para Yáñez, esta brecha da cuenta de una transformación que va mucho más allá de incorporar nuevas tecnologías. “Estamos viviendo un cambio de era”, afirmó. A su juicio, el verdadero salto de productividad llegará cuando las organizaciones sean capaces de transformar también sus formas de trabajar.
Como ejemplo, recordó que durante la revolución industrial el aumento decisivo de productividad no ocurrió únicamente por el reemplazo de una tecnología por otra, sino con cambios en el modelo organizacional, como la incorporación de la línea de producción de Henry Ford.
“El cambio no es solo tecnológico, debe ser organizacional”, sostuvo.
El desafío de preparar a las personas
El estudio también reveló una baja institucionalización del aprendizaje en inteligencia artificial. Un 77% de quienes utilizan estas herramientas para trabajar señaló haber aprendido por cuenta propia y solo un 16% recibió capacitación financiada por su organización.
Yáñez valoró la iniciativa individual, pero advirtió sobre los riesgos que implica para las empresas que cada trabajador utilice herramientas de IA por su cuenta, especialmente por la eventual exposición de datos sensibles, conocimiento interno y estrategia organizacional.
La conversación abordó también el impacto de la transformación tecnológica sobre el empleo y la necesidad de fortalecer la formación y capacitación. Rosende planteó que educación y trabajo deberán estar cada vez más conectados: “Probablemente los analfabetos ya no van a ser los que no sepan escribir, sino los que no sepan aprender”.
Jaramillo, por su parte, destacó que esta transformación no disminuye la importancia de las capacidades humanas. “Los humanos tenemos la capacidad de comunicar no solamente información, sino el sentido de esa información”, señaló.
Los resultados corresponden al segundo track de Los chilenos y el trabajo, estudio desarrollado por LEAS UAI y Mutual de Seguridad para comprender las transformaciones que están experimentando las personas y las organizaciones frente a los cambios del mundo laboral.