Estudio UAI-Mutual revela que el 77% de quienes usan IA en el trabajo aprendió por su cuenta

Comunicaciones | Publicado el 17 de septiembre de 2026

Estudio UAI-Mutual revela que el 77% de quienes usan IA en el trabajo aprendió por su cuenta

La inteligencia artificial generativa se está incorporando rápidamente al mundo laboral chileno, pero su aprendizaje ocurre principalmente de manera autónoma. Así lo revela el segundo estudio del Track Mutual UAI: Los Chilenos y el Trabajo, desarrollado por el Laboratorio de Encuestas y Análisis Social (LEAS UAI) de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo, junto a la Escuela de Psicología UAI y Mutual de Seguridad.

De acuerdo con los resultados, un 30,2% de las personas utiliza chatbots con frecuencia para realizar tareas laborales. Entre quienes usan inteligencia artificial en su trabajo, un 77% señala que aprendió por su cuenta, mediante tutoriales, videos, prueba y error. En contraste, solo un 16% recibió capacitaciones pagadas por su organización.

El estudio consideró a 1.400 personas mayores de 18 años de todo Chile y el trabajo de campo se realizó entre el 27 de julio y el 17 de agosto de 2026.

El desafío para las organizaciones

Para Magdalena Browne, investigadora de LEAS UAI y decana de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez, los resultados dan cuenta de una incorporación de estas herramientas que está siendo impulsada principalmente por los propios trabajadores.

“Lo que vemos es un grupo que tiene interés, que está utilizando estas herramientas y que incluso reporta una percepción de mayor productividad, pero la gran mayoría está haciendo este aprendizaje más bien por un camino propio”, explica.

Para Browne, este escenario abre una oportunidad para que las organizaciones tengan un rol más activo en la incorporación de estas tecnologías, entregando capacitación y estableciendo criterios que orienten su utilización.

“Porque no se trata solo de usar más IA. Las organizaciones necesitan políticas y gobernanza. Hay temas de buen uso, discernimiento ético, trazabilidad e incluso manejo de información confidencial. No se puede dejar simplemente abierto”, advierte.

A ello se suma el desafío de evitar nuevas brechas entre trabajadores. “También hay que evitar que se produzcan brechas entre quienes tienen más facilidad o interés por estas tecnologías y quienes tienen menos”, agrega.

Mayor productividad y calidad del trabajo

El estudio también indagó en la percepción de quienes utilizan chatbots en sus labores. Entre ellos, un 65% considera que estas herramientas han mejorado su productividad, mientras que un 63% señala que han aumentado la calidad de su trabajo.

¿Para qué se están utilizando? La tarea más extendida es investigar o buscar información sobre un tema específico, mencionada por un 87,3% de los usuarios. Le siguen editar contenido escrito y redactar informes, documentos u otros contenidos (69% en ambos casos), resumir información (65%), generar nuevas ideas o soluciones creativas (62%) y ayudar con análisis de datos o escritura de código (51%).

Los resultados muestran, sin embargo, que una mayor productividad no necesariamente se traduce en una reducción equivalente de la carga laboral. Un 54% señala que esta se mantuvo igual y un 32% afirma que disminuyó. Al mismo tiempo, un 15,7% siente que ahora se espera que trabaje más rápido.

“Estamos en una transición. Hay una percepción de mayor productividad, pero eso no necesariamente se traduce en una menor carga. El desafío es qué hacemos con esa ganancia y cómo se conduce esta transformación”, señala Browne.

El impacto de la IA en el futuro del trabajo

El uso de estas herramientas, además, trasciende el espacio laboral. Mientras un 30,2% utiliza chatbots frecuentemente para tareas de trabajo, un 36,5% declara hacerlo con esa frecuencia para actividades no relacionadas con su empleo.

La investigación también abordó las expectativas respecto del impacto de la inteligencia artificial sobre el mercado laboral. Un 64% cree que la IA reemplazará muchos empleos en Chile durante los próximos cinco años. Sin embargo, al preguntar por el propio puesto de trabajo, la cifra disminuye a un 43%.

Los datos muestran una transformación que ya está ocurriendo en los espacios laborales y que plantea desafíos que van más allá del acceso a nuevas tecnologías. Para las organizaciones, el reto está también en acompañar su incorporación con capacitación, políticas de uso y criterios de gobernanza, de manera que sus beneficios puedan aprovecharse considerando al mismo tiempo sus riesgos y efectos sobre las personas.

Revisa el dossier de la investigación, aquí.